Blockchain y el fin de la privacidad

Hay rumores en los círculos más conspiranoicos de la red de que el Bitcoin y todo el Blockchain son la antesala de la instauración de la divisa del futuro gobierno mundial.

Detrás de este argumento está el hecho de que la tecnología blockhain es el instrumento perfecto para la instauración de la “Marca de la Bestia”.

¿Pero qué es esto de La Marca de la Bestia?

Pues esto es algo que algunos de los cristianos, los que han leido la Biblia, conocen del conocido pasaje del libro del Apocalipsis.

Hace tiempo escribí un artículo titulado “Forex, el mesías y el Nuevo Gobierno Mundial”.

En el mismo hablaba sobre el tema de que para la construcción de un posible gobierno mundial tendría que darse la caída de los Estados Unidos y del dólar, obviamente, paso totalmente necesario para una unificación total.

Comenté que en caso de darse algo así tendría que ocurrir algo muy grande, como por ejemplo una Tercera Guerra Mundial.

La relación del “Mesías” sería la de el salvador, el que salvaría al mundo de la aniquilación total y traería paz al mundo.

Pero claro, eso sería hablar de un mesías casi no humano.

Unos hablan de un Dios alien y otros de un Dios IA (Inteligencia Artificial).

El segundo, sin duda, estaría más relacionado con todo el mundo este de las blockchains tan complejo.

A mí, en principio, hay algo que no me gusta demasiado del nombre mismo de este sistema.

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“Cadenas de bloques” sería en español.

El término “cadena”, ya de entrada, no me gusta un pelo.

Es un término de control, que trata de controlar a los bloques mediante su “encadenamiento”, como cuando encadenamos a prisioneros.

Esa primera impresión que me da el término, aunque parezca simple, es en realidad bastante importante.

Todo esto del blockchain es un tema que parece profundizar en una especie de matrix digital en el que todo estaría bajo el control de procesos de automatización. Pues de esto es de lo que trata la tecnología digital. La especialidad de la misma es automatizar, buscando una supuesta eficiencia.

Pero, ¿Eficiencia en qué?

Eficiencia en resolver problemas para construir bloques que van a construir una realidad digital.

¿Pero construir una realidad digital para qué?

Pues para controlar totalmente todo el sistema de transacciones del mundo para empezar, y para terminar por controlarte a ti, hasta el último movimiento.

Sinceramente, no sé si Bitcoin será o no la divisa del futuro gobierno mundial.

Ahora, de lo que sí estoy seguro, es que dicho gobierno mundial usará un sistema monetario y económico basado en una especie de dinero “fiat digital”, que sería un paso más allá del sistema Fiat papel que ha exisitido en el mundo en los últimos siglos.

La tecnología está ahí.

Primero las tarjetas de crédito.

Luego los móviles, y finalmente la posibilidad de realizar todas nuestras transacciones de manera digital.

En este campo grandes pensadores del liberalismo (libertarians en el mundo anglosajón) defienden al Bitcoin porque el mismo parece ser la manera de poder escapar de las garras de los estados y sus sistemas monetarios fiat.

Creen que porque el Bitcoin está basado en un sistema descentralizado de tipo blockchain, con soluciones de problemas y un carácter limitado, el mundo va a abrazar esa idea.

Con lo que no cuentan es con un aspecto un tanto más profundo del asunto y que tiene que ver con que bien podría ser que dicho sistema de blockchains sea la materia prima que los gobiernos necesitan para crear un sistema global de control digital total.

Es decir, el Bitcoin y el mundo cripto vendrían a ser la antesala de la instauración gubernamental de un sistema igual, pero de carácter totalmente contrario a lo que los liberales creen.

Por ejemplo, ¿Creen los liberales que en una especie de Unión Soviética Global que adaptase una divisa digital podrían escapar de la misma mediante el uso de Bitcoins o Ethereums?

¿Creen que un estado así no sería capaz de monitorizar la totalidad de las acciones de sus ciudadanos?

Anteriormente, en la Unión Soviética había un límite a esta monitorización.

Ese límite lo imponía el hecho de que con el rublo papel, la gente todavía podía gastar parte de su dinero sin que el gobierno supiera dónde ni cómo.

Si compro una botella de vodka en un mercado negro con un billete, un rublo o un dólar, no hay manera que el Estado pueda saber que lo he hecho.

Pueden tener su estado maléfico de tipo soviético, pero el control no es total.

Sin embargo, la economía y sociedad digital es otra cosa, por mucho blockchain que nos intenten meter en la cabeza.

Bajo una economía digital total, con todas las transacciones oficiales del sistema teniendo lugar en los rincones más profundos del matrix, podemos estar seguros al 100% de que todas y cada una de nuestras transacciones pueden llegar a ser monitorizadas.

Da igual que seas un hacker buenísimo.

Puedes esconder tus transacciones por un determinado tiempo, pero bajo un sistema satánico de control soviético digital, ten por seguro que hay alguna manera de seguir tus movimientos digitales.

Ese carácter digital es muy engañoso porque a pesar de todo lo que nos digan es un sistema totalmente contrario al anonimato. Todo, absolutamente todo puede ser trackeable.

¿Crees que no eres trackeable en tu presencia online?

Puedes estar seguro que sí.

Es más, una vez que los Estados “aprendan” y hagan suyas las tecnologías blockchain, tanto en temas monetarios como sociales, con técnicas biométricas y demás, puedes decir adiós a la “privacidad” de la que gozaste (que aún “gozamos”, en cierto modo) una temporada.

Ahora bien, para que ello se produzca, para que los estados del mundo se pongan de acuerdo y adopten una divisa digital mundial tipo Bitcoin, pero bajo control del sistema público y financiero mundial, tendría que darse algún tipo de evento importante.

Esto último es imprescindible.

En caso contrario no podría haber unión política mundial, y sin la misma siempre abría la posibilidad de algún sitio al que escapar.

Este tema del gobierno mundial es algo intensamente unido al mundo digital, al menos desde un punto metafísico-lógico.

¿Qué mejor sistema económico para unir al mundo entero que uno digital?

La unión mundial implica la desaparición de las fronteras y la independencia.

El mundo digital total significa la desaparición de la posibilidad de no ser monitorizado.

Ambos conceptos se entrelazan perfectamente, hasta el punto de que uno se vuelve necesario del otro.

Ese, un mundo social y económico digital es el sueño húmedo de los soviéticos de corazón desde tiempos inmemorables.

¿Entiendes bien qué significa el fin de la privacidad?

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