Day trading y el éxito en la bolsa

La fantasía del day trading y los market makers

Hace unos días estuve en casa de unos conocidos con un amigo y encontré un libro por allí, que uno de los anfitriones estaba leyendo.

Era un libro básico para aquellos interesados en la inversión en bolsa desde el punto de vista del day trading.

El autor es el típico que dice ser day trader, que imparte cursos carísismos, que escribe libros y promociona todo tipo de cuestiones. Yo, claro, no pude evitar reírme un poco para mis adentros. Y tampoco pude evitar comentar a la persona dueña del libro, que qué le parecía el libro y que además yo creía que el day trading no es el estilo más adecuado para introducirse en este mundo.

Bueno, le dije que sí; que el day trading es muy bueno desde el punto de vista de los comisionistas y los brokers, pero no de los que están en el otro extremo de la ecuación.

Day trading más interesante

Esta persona, la cual es una novata en el tema, me dijo que lo que le interesaba era el day trading porque era más “rápido” e “interesante”. No sé lo que querría decir con eso de interesante. Y yo le dije: “sí, más rápido para perder dinero”.

De todas maneras no le di más importancia y dejé la conversación allí.

Algo similar vi hace poco en algún foro, no recuerdo donde, en el cual un operador se estaba quejando de alguna cuestión y puso un resumen de su operativa diaria para que lo pudieran ver los demás.

Mi sorpresa es que tenía una gran cantidad de operaciones cerradas el mismo día con beneficios ridículos y entre las pérdidas una que era del 15% del capital de esa cuenta.

No tuve que decir nada pues ya se encargó otro trader veterano de decirlo lo que yo pensaba: que con esa manera de operar no va a llegar muy lejos.

Muchas operaciones, mucho trading intradía y nula gestión del dinero. La receta para el fracaso más estrepitoso.

Operar intradía en Bolsa

Lo que se puede ver, como casi en todo y más hoy en día, es que vivimos en un mundo donde las prisas son el santo y seña; y el trading no es la excepción.

Es más, con la llegada masiva de internet y la posibilidad de poder operar desde casa y realizar operaciones al instante, aumenta de manera dramática esa búsqueda por las masas del Santo Grial de manera rápida.

CopyTrading Masters - ES

En contraposición, hace décadas, no había posibilidad de hacer este tipo de operaciones tan rápidas.

Había que llamar por teléfono a los agentes de la bolsa para que introdujeran las operaciones en el parqué. Eso reducía mucho la posibilidad de hacer day trading, por no decir que era muy difícial.

Salvo para aquellos acomodados que tuvieran grandes cuentas y acceso directo a algunas casas principales de bolsa o sitios de “apuestas financieras” como las bucket shops de la época de Livermore.

Hoy las bucket shops, los hoy conocidos como market makers, están en todos lados y a todas horas. No obstante, el problema no está en los market makers, sino en los clientes de los mismos y la operativa mayoritaria que realizan, que es de day trading.

Ludopatía intradía

El acceso on line instantáneo al trading supone la entrada de un elemento algo peligroso en este mundillo: el de la ludopatía y el creer que jugar todos los días a comprar y vender una acción o divisa el mismo día nos llevará a la riqueza, cuando lo único que ocurrirá es que vamos a engrosar la cuenta del bróker y los comisionistas más rápidamente.

La posibilidad de hacer trading intradía de manera exitosa es muy, pero que muy baja.

Los costes de spread, comisiones y posibles slippages hacen que esta actividad se asemeje más a un juego tragaperras o al casino que a otra cosa.

La última moda con respecto a este mundillo de el day trading son los brokers de opciones binarias. Y la prueba de que están teniendo un éxito terrible es que se están multiplicando como setas.

La única posibilidad de que ese crecimiento masivo tenga lugar es por el hecho, evidente, de que la gran mayoría de clientes (decenas de millones en todo el mundo) pierden dinero de forma masiva, independientemente de los bonos que reciben, que la inmensa mayoría no llegarán a ver jamás.

Estarán liquidados antes de haber completado el 20% de nominal mínimo operado para recibirlos.

Este tipo de brokers funcionan como las bucket shops. Su forma de ganar dinero es, mayoritariamente, con la pérdida de los clientes.

Estas empresas necesitan de un 95% de los traders que sean perdedores.

Lo que estos pierden será, un 90 para el bróker, y el otro 5% para los traders ganadores (1).

Si hay algún trader ganador de manera exagerada, no será del agrado de muchos brokers, que en lugar de intentar resolver el problema de manera constructiva (copiando las operaciones del cliente en el mercado real), realizan algunas trampillas para dificultar la operativa de dichos clientes y forzarles a abandonar la firma en busca de otra.

Los Gurús del day trading 

Es curioso como muchos proclamados day traders se presten a la realización de cursos y promoción de servicios carísimos.

¿De verdad alguien cree que un trader profesional que vive de esto con su cuenta va a estar perdiendo el tiempo con esas cosas?

Pues sí, hay muchísima gente que lo cree a pies juntillas.

Yo puedo entender a alguien que diga que tiene beneficios moderados con el trading y que se gana la vida dando cursos, escribiendo libros u otro tipo de historias.

Nada que objetar a ello.

De hecho, lo animo, pues hay mucha gente válida enseñando buenos conocimientos a la gente, sobre todo si son novatos.

Pero el hecho fundamental es que la mayoría de grandes traders, por no decir todos, o bien se ocupan de operar sus cuentas y vivir de ello, o se dedican a la gestión de fondos ajenos, que en realidad es la salida más natural para los traders con talento.

Lo que han hecho Bruce Kovner, Seykota y todos los genios del trading. No me imagino a Michael Marcus dando cursos de bolsa.

En realidad es ridículo.

Formación intradía?

Aquellos que dicen ser day traders y que viven de ello, y que parecen más ocupados impartiendo cursos y mil historias más, en realidad no creo que se ganen la vida siendo day traders, ni traders de ningún tipo.

Que harán algún dinero aquí y allá seguro; sobre todo después de haber ganado cientos de miles de dólares promocionando sus servicios en una campaña magistral (todo hay que decirlo) de marketing. Pero eso de que yo soy un trader que me gano la vida con esto (se supone que sobradamente) y me pongo a impartir cursos a precio de oro es algo que no me trago. Si son impartidos, al menos deberían reconocer que el trading es una fuente secundaria de ingresos y que el chocolate (el suyo) del loro radica en la prestación de esos “otros” servicios.

La misma persona con la que hablé en la reunión que comenté antes creía que un day trader que viviera de ello podía dar cursos porque tenía una necesidad de enseñar lo que sabía a la gente.

Yo le dije que no pensaba lo mismo; que un buen trader puede dar cursos, pero que entonces será porque no gana lo suficiente en el trading como para vivir de él; y que si gana lo suficiente en el trading, ¿para qué dar cursos por los que cobra una barbaridad pudiendo estar operando?

¿Quiere enseñar su sistema a miles de traders para que todo el mundo lo copie?

¿Qué clase de trader haría eso?

Los grandes leyendas que enseñaban a otros traders, como Dennis o Marcus, era para formar a operadores para sus firmas.

El mismo Jack Schwager explica en The New Market Wizards las dificultades que encontró para entrevistar a los traders tortuga.

Nadie va por ahí dando los secretos del perfume con el que se gana la vida, por dos duros. Sería demasiado fácil.

Las cosas no funcionan así.

Yo, la verdad, es que no puedo evitar estos sentimientos contra el day trading.

En realidad es una actividad muy exitosa, pero que quede claro que para los brokers y comisionistas, no para los traders. Y si alguno consigue triunfar en el day trading (uno entre mil) no va a dar su secreto tan fácilmente. Más al contrario, lo más probable es que buscara fondos para montar su propio hedge fund.

 

(1) Aunque no sé si llegará a ese número en los brokers de binarias, donde yo creo que se aproxima más a cero; al menos a largo plazo. Un año puede ganar cualquiera. Y por supuesto, que no haciendo day trading.