Acciones mineras de Oro y la Gran Depresión. ¿Se repetirá?

¿Qué sector ha sido más destruido el último año en los mercados de acciones? Bueno, mirando un poco se ve que el oro y sus tripulantes, las mineras de oro, no se han comportado muy bien.

El oro, no es que haya colapsado pero ha bajado sustancialmente. La mayoría de los inversores no lo miran con buenos ojos. Un viejo amigo me dice constantemente: está caro. Puede ser. Robert Pretcher piensa que todavía el oro ha de alcanzar los 500$ la onza. Ciertamente muchos de los que poseen oro se echarían las manos a la cabeza y lo venderían en la mayor desesperación. Pero, ¿Será buena idea venderlo? Apuesto a que si eso ocurriera muchas manos débiles lo venderían como locos, mientras algunos de los mayores peces entrarían al mercado con la fuerza de un huracán. Valiente apuesta la de Pretcher. Yo no la descarto. Ya no descarto nada.

Después están los apóstatas inflacionistas, de los que los EEUU está lleno, clamando por un precio estratosférico en el largo plazo. ¿Qué tendremos? No lo sé, pero sospecho que si el oro cae a los 500$ la onza, el Dow Jones puede bien caer a 400 puntos. ¿Pero esto es una locura no? ¿Cómo es posible? El Dow Jones se va a los 40.000 puntos. Bernanke se encargará de ello, o si no Yellen o el que sea. La impresora es garantía de ello. La sociedad da el visto bueno; simplemente votan a los que soportan el tinglado y dan visto bueno al déficit eterno, tanto allí como en Europa como en Japón; si no votarían en masa a Paul en EEUU o a Le Pen en Francia (aunque estén en las antípodas en muchos asuntos). En cierto modo tenemos lo que queremos.

Lo que sí sé es que si el Dow se va a los 40.000 puntos en los próximos años, entonces espero ver el oro a no menos de 20.000$ la onza. Bernanke: no puedes escapar a la fuerza gravitatoria de la deflación. Ni Dragui ni nadie. Están locos si así lo creen.

Volviendo al tema, si hay un sector que ha sido decimado completamente; ese es el de las mineras de oro. Dos de los principales indicadores de las mismas: el GDX y el GDXJ (etfs de las mineras grandes y el de las junior respectivamente) han caído desde máximos de hace un par de años un 65 y un 80% aproximadamente. Estas no son caídas normales. O bien están anticipando una caída extra del oro por alguna razón, o bien sus negocios no son viables, o bien la reliquia bárbara pasará por fin a la historia (gracias Meynard) y por fin el mundo podrá realizar el viejo sueño de una utopía donde todos seremos hermanos y la bolsa siempre subirá con el Bitcoin como icono del futuro. Si es así, los fanáticos del oro nos lo tendremos merecido. Habremos perdido buena parte de nuestros ahorros.

Pero, ¿Les digo una cosa? Ojalá sea así. No me importaría perder mis ahorros si el mundo alcanzara la felicidad keynesiana eterna y viviéramos en el cuerno de la abundancia para siempre, con trabajo y casa para todos. Aquí en España el tema del trabajo ya saben como está. Quizá en Sudamérica no se hagan una idea de lo que es tener un “no mercado de trabajo”, pues creo que allí hay trabajo. No ganarán mucho, pero trabajo hay.

Yo ni creo a Keynes, ni creo a Bernanke, ni a Rajoy ni a Hollande ni a Barack. Por mí que se vayan a freir espárragos. Ni tampoco creo que será el fin del oro. Más, todo lo contrario.

Ya sabemos cómo es la bolsa. Su comportamiento es irracional. ¿Cómo es posible que el SP500 haya subido un 150% desde el 2009 y esté cotizando en máximos con el país debiendo más dinero que nunca y subiendo la deuda? ¿y el DAX, qué pasará cuando buena parte de sus clientes europeos del sur colapsen uno tras otro? Y no me refiero a una pequeña caída como Grecia, sino a algo más fundamental.

Pues lo mismo ocurre con el oro y sus acciones mineras. ¿Por qué han caído tanto, a pesar de que el oro no ha caído en igual manera? No lo sé. Hay muchas opiniones al respecto. A mí, sinceramente no me importan mucho. Yo creo que la caída de esas acciones, al igual que la subida del Dow, es irracional. Que en el precio vienen ya descontadas todas las desgracias futuras del sector. Por eso creo que es un buen lugar para invertir a medio plazo. ¿Invertir ahora en DAX? No, thank you.

 

La gran depresión de 1929

 

En esos años el Dow colapsó un 90%, desde su máximo en el 29 hasta 1932. En los siguientes años, recuperó parte de esa caída pero todavía en 1935 aún cotizaba a 140, un 65% debajo de su máximo del 29. Impresionante. Esto parece el Nikkei japonés de los 90. Hubo sectores absolutamente destruidos en aquellos años, como los utilitarios que en 1936 aún cotizaban con un 90% de descuento. Ya veremos qué ocurre cuando los intereses a corto entren en el tan temido spike que la mayoría no cree que ocurra nunca.

En aquellos años, cantidades importantes de capital se movieron al sector de las mineras, que es lo mismo que decir las compañías que escarban oro. El índice de las compañías mineras subió un 500% desde 1929 hasta 1935. Eso sin contar los pagos en dividendos de esos 6 años que tuvieron un montante del 70% acumulado con respecto al precio de 1929. (Bueno, el problema aquí en España es que igual los impuestos sobre los dividendos cuando el IBEX vaya a los 1000 puntos harán que los anteriores sean una mera anécdota).

Así que parece que una buena inversión en la Gran Depresión fue vender acciones cerca de máximos, comprar mineras a la baja y luego, seis años más tarde, vender las mineras y comprar acciones a largo plazo. Haciendo spreads a largo plazo por decirlo de alguna manera: de las acciones al oro y del oro a las acciones.

Como dije antes, en el fondo espero estar equivocado y los keynesianos tengan razón. El oro habrá que usarlo para joyería, las acciones de las mineras cotizarán en el mismo valor dentro de 10 años. Habremos perdido dinero pero el mundo será mucho mejor. Pero, ¿y si son los keynesianos quienes están equivocados? Que Dios nos ayude