Bajas por invalidez en EEUU por no hablar inglés

Que en las bajas por invalidez hay un fraude brutal todo el mundo lo sabe. Que la gran mayoría prefiere seguir con el fraude masivo también es cierto.

Nadie hace nada por cambiar realmente este problema.

Aunque el verdadero problema es que es el mismo Estado el precursor del fraude, aquel que lo alienta con especial interés. Este supuestamente busca a los infractores y los castiga, pero la realidad es que en los Estados casi soviéticos que tenemos hoy en día, la persecución y “búsqueda” de fraude va más dirigida a aquellos que intentan producir por su cuenta, sobre todo autónomos y pequeñas empresas. Pero no en el sentido de que la persecución de hacienda contra ellos sea brutal, que tampoco es el caso (aunque no es desdeñable sin duda), sino en el sentido de que el mismo Estado “persigue” a los productores nacionales mediante una tela de araña monstruosa de regulaciones que crece de manera exponencial con los años, hasta el punto de que un día no hará falta “luchar contra el fraude fiscal” o payasadas de esas, porque ese día el Estado,  casi sin darnos cuenta, acabará totalmente con la actividad privada formal a pequeña escala.

Ese día, solamente quedarán el estado y las multinacionales. O bien trabajarás para una multinacional, o bien para el estado, ya sea mediante puesto burocrático o mediante un cheque de renta universal (sic).

El hecho es que aquí en España hay dos ligas importantes para coger la baja por invalidez. Aunque más bien podemos decir que hay tres.

Está la primera división, o sea los funcionarios del Estado.

La segunda división, la de las multinacionales.

Y, la tercera división, la de los pobres diablos que trabajan para la pequeña empresa, sobre todo los trabajadores de hostelería.

Aunque luego hay nichos especializados en cada “sector” y ámbito de la sociedad, ese vendría a ser la clasificación normal.

En mi caso puedo decir que de todos los funcionarios que conozco, una parte muy significativa de ellos, o están de baja permanente o están de baja más tiempo que trabajando, o lo están a menudo.

Trabajadores de hostelería y menudeo, pocos de baja conozco, por no decir ninguno.

Para encontrar “bajas” en el menudeo hay que irse a los territorios especialidad del Estado: drogas, situaciones de desamparo y cosas así, las cuales siempre son el caldo perfecto para diseñar alguna pensión por invalidez de por vida.

En este sentido, cualquier hombre joven que no tiene trabajo, si quisiera conseguir una paga haría bien en volverse drogadicto. Eso, y algún pequeño contacto en la Seguridad Social, le puede garantizar una paga de por vida en un futuro. Son las nuevas formas de “emprender” que se van instalando en la sociedad. Y conozco algún que otro caso. Casos que, además, se van volviendo más comunes con el tiempo.

En cierto modo, y aunque suene triste, casi prefiero que venga ya el Estado soviético, y ya en ese caso seamos todos los que recibamos pagas.

Como dice un amigo mío, “o todos o ninguno”.

Pero claro, un Estado soviético no es algo que un padre querría para sus hijos. ¿O sí?

Parece ser que hay mucha gente que sí, pero luego a la hora de emigrar, nunca lo hacen a Cuba, Corea del Norte o Venezuela, sino a Alemania, EEUU, Gran Bretaña, Australia, etcétera.

En el fondo, nunca entenderé bien a los soviéticos (1). A no ser que deduzca que todos mienten.

Es decir, que una cosa es lo que hablan boca afuera y otra lo que piensan de verdad.

Pero bueno, vamos al asunto.

Esto lo escribo porque leí un artículo en el blog de Mish, donde este denuncia por enésima vez el escandaloso sistema de fraude en bajas de invalidez de los Estados Unidos (2).

Resulta ser que de los años 2011 al 2013 hubo 218 casos en Puerto Rico, en los cuales los servicios sociales dieron “pagas” a gente, en las que el factor “no saber inglés” fue determinante.

Es decir, que la causa de la “invalidez” para buscar trabajo era que no sabían inglés (sic).

Eso para una isla en la que más del 95% de la gente habla español perfecto y de manera cotidiana.

Como dice Mish, en este caso, lo grave no es el número, sino la moral y ética detrás del argumento.

Si ya estamos haciendo ese tipo de juegos malabares de ingeniería social, ¿qué es lo siguiente? ¿Dónde está el límite? ¿Soy el único que piensa que estamos viviendo momentos de locura?

Más tarde en el artículo, Mish nos recuerda cosas como que en los EEUU, 14 millones de habitantes reciben pagas por invalidez cada mes.

Lo cual viene a ser casi un 5% de la población del país.

Impresionante, la verdad.

Como siempre, podemos ver que las cifras reales de paro de los países, incluido los EEUU, son una fantasía. Suponiendo que en realidad, las bajas reales no fueran más del 0,5%, la tasa de paro del país debería ser del 10% y no del 5,5. O incluso más, si buscamos más casos de gente que no contabiliza como parados, como muchos que no lo están porque “ya no están buscando trabajo” u otras mamarrachadas similares que inventan los Estados para camuflar estadísticamente sus problemas de paro. El cual es mucho mayor que el oficial, tanto en los EEUU, como en España, como en casi cualquier país del mundo.

En los EEUU, estaría más cerca del 15%, y en España, más cerca del 40%. Sí, 40% o más.

Es lo que tiene la transición hacia un Estado soviético.

La creación de almas cautivas del Estado crece de manera constante al principio y exponencial al final del ciclo.

Mish también nos recuerda que hace 30 años, el número de bajas por invalidez era nueve veces menor que ahora. Es decir, que estas han subido algo así como un 900%, mientras que la población de los EEUU lo hecho solo en un 40%. A este ritmo, la mitad de la población americana estaría con bajas por invalidez en 30 o 40 años. Aunque bueno, es posible y probable que en esos momentos, los EEUU también tengan su “renta universal”, cosa que, en el fondo, es lo mismo que la baja por “invalidez”.

Como dato de “humor”, Mish nos recuerda como hay un condado de Alabama, Hale, donde 1 de cada 4 personas reciben una paga por invalidez.

O sea, que en ese condado no trabaja ni Dios.

Parece que el médico de por allí tiene la mano bastante abierta para la concesión de esas bajas.

Un destino atractivo para la emigración de hoy día, sin duda.

¿Y cómo estará la situación en España?

¿Cuáles serán los datos de bajas de nuestro querida nación?

Habrá que estudiar el tema.

Para terminar, la frase con la que Mish finalizó su artículo, la cual, por desgracia es, cada día que pasa, más verdad:

“Si los demócratas dan ayudas suficientes a la gente suficiente, algún día nadie podrá sacarlos de la oficina mediante votación”.

Sin quererlo, Mish va comprendiendo cómo funciona el componente cíclico de las constituciones políticas.

Evidentemente, el camino que tenemos por delante, es un totalitarismo creciente.

Siempre disfrazado de “democracia”, eso sí.

Para que entre de manera más dulce.

  1. Una de las mil maneras que hay de llamar a un socialista o estatólatra.
  2. Sistema que en el fondo es similar al del resto de Occidente, incluso España. Para que luego digan que en EEUU no hay “seguridad social”, cuando el hecho, es que hay tanta o más que aquí incluso.