Bruce Kovner. Trader mago del análisis macro

Entrevista a Bruce Kovner en el libro The Market Wizards de Jack Schwager.

Kovner es uno de los traders y hedge fund managers más exitosos de todos los tiempos, y con razón.

A pesar de que no se inició en el trading temprano, cuando lo hizo, fue de manera meteórica.

Del Taxi a maestro del trading

Antes de ello se dedicaba a conducir un taxi y dar clases cuando podía.

El hecho es que su primer contacto con el mundo del trading vino tras pedir prestados 3.000 $ en su mastercard; un movimiento realmente audaz que no puedo recomendar a nadie. Pero Kovner tuvo el valor de hacerlo.

Empezar a hacer trading con dinero prestado no es la mejor de las ideas, pues la mayoría de los traders suelen perder al principio; yo diría más bien que la gran mayoría.

Lo más normal es que hubiese perdido esa cantidad, pero no.

Nada más comenzar tuvo un tremendo éxito, y en cuestión de unos meses convirtió esa cantidad en más de 20.000$ después de llegar a tener 45.000. Impresionante. Y lo más increíble fue que esto lo hizo operando un spread.

El caso es que compró futuros a largo de la soja en junio y vendió los de noviembre; y como con los spreads se puede operar con menos margen, pues Kovner se apalancó hasta las trancas.

No solo pensaba que la soja iba a subir, sino que creyó que el spread era excesivo. Es decir que el futuro más cercano estaba demasiado “barato” en una situación de contango excesivo.

Con respecto a esto, decir que uno de los campos más oscuros del trading pero en el que hay una cantidad importante de profesionales es en el spread trading. Muchos de los mejores secretos del trading se guardan en oscuros manuales de futuros de materias primas que creo no son fáciles de conseguir.

Una leyenda del trading

Volviendo a Kovner, la historia de este fue un éxito desde el principio. Luego de empezar por su cuenta fue contratado por la empresa de Michael Marcus, el cual le enseñó mucho de lo que sabía, y eso fue lo que necesitó Kovner para llegar a ser el gigante en el que se convirtió; siendo uno de los mayores operadores del mundo en los mercados de futuros e interbancarios de forex.

Su tamaño de operativa era tal que ya no podía operar eficientemente ciertos mercados de futuros por su escaso tamaño.

Con respecto a su aclamado talento como analista macroeconómico podemos comprobarlo en el 2003 cuando hizo declaraciones como las siguientes:

Todavía tenemos un movimiento muy importante en el oro por delante. Lo mismo podría ser dicho para el resto de las materias primas. Podemos estar ante el comienzo de un mercado alcista de los que se ven pocos.

Bueno, en los siguientes años sabemos lo que ocurrió con el petróleo, el oro y prácticamente todas las materias primas. El mercado alcista fue una auténtica locura.

La cantidad de dinero que hizo Kovner debió ser impresionante. Y no fueron tipos como él los que subieron el precio de los activos, como pensará la masa, sino la cantidad masiva de estímulos que introdujeron los mercados centrales para contrarrestar la anterior burbuja crediticia (con el Nasdaq como máximo exponente).

Kovner lo único que hizo fue comprar barato para vender más caro. No es él el que lleva los precios a la estratosfera, sino el exceso de liquidez que crea el Estado y todos los agentes que disponen del mismo, que son millones.

Además Kovner necesita un vendedor cuando compra y comprador cuando vende.

Esto no es un juego de uno solo.

It takes two to tanto.

De las cosas más interesantes que dijo en la entrevista tenemos:

Tenía un plan. Esperaría a que el mercado subiera hasta cierto punto. Luego esperaría un retroceso determinado y añadiría una posición. Piramidar no fue un problema.

Esto es lo que hizo con la masiva posición que adquirió en ese famoso spread de la soja en el inicio de su carrera. Y curiosamente, lo que dijo fue que operó al “alza” el decreciente spread que se iba dando entre los contratos de junio y noviembre.

Es decir, el contango de partida era tan grande que conforme fue subiendo el precio de la soja de manera dramática, se iba reduciendo el spread, ganando Kovner una gran cantidad en sus largos de junio y perdiendo mucho menos en los de noviembre.

Y todo esto gracias a la posibilidad de apalancarse a niveles que el mismo definió como de locura. También reconoce que no entendía muy bien el riesgo tan grande que corrió con esa posición.

Después de todo tuvo algo de suerte.

Michael me enseño sobre hacer tu mejor análisis y estar equivocado, decidiendo otra vez y volviéndote a equivocar, y así otra vez más, hasta que doblabas tu dinero.

Esta es una manera de explicar una de las mejores maneras de operar.

Cuando sabemos que un mercado tiene que romper un nivel porque se encuentra sobrevendido o sobrecomprado, tendremos que colocar esa orden cuando el mercado nos dé el aviso.

¿Qué la ruptura es falsa?

Pues vendemos rápido y perdemos poco.

¿Que vuelve a romper?

Pues intentamos otra vez. Y así hasta que rompa definitivamente y vaya a donde tiene que ir.

Un trader avaricioso siempre acaba destruido.

Con los años se dio cuenta de que la manera más sensata de operar es no arriesgando demasiado en cada operación. Si eres muy valiente y arriesgas un 10% en cada operación, lo más probable es que no tardes mucho en besar el suelo.

Creo que hay traders mejor informados que yo y que saben mucho más de lo que yo sé.

Es su manera de decir que cuando un mercado rompe de manera inesperada y con mucha fuerza es porque hay gente que conoce bien el mercado que está comprando o vendiendo como locos por razones importantes.

En ese caso, lo mejor es seguir lo que dice la cinta y no discutir con ella. Y si tenía una opinión sobre ese mercado contraria al comportamiento, pues será el momento de revisarla.

Los analistas fundamentales que dicen no prestar ninguna atención al gráfico es como un doctor intentando operar a un paciente sin tomar la temperatura.

Kovner usaba gráficos y en gran medida. Pero esto no quiere decir que no utilizara el análisis fundamental. Y su análisis fundamental era más del tipo macro que analizando acciones particulares.

Como reconoce en la entrevista, analizar las economías de los países y los resultados de las políticas de los mismos le parecía un juego fascinante.

Como dijo en otra frase: un tablero de ajedrez multidimensional.

Si el maíz está en una consolidación y rompe un día que el Wall Street Journal tiene una historia sobre una escasez potencial, entonces las posibilidades de que sea una buena ruptura son escasas. Sin embargo, si nadie espera una ruptura y de repente se produce una, entonces hay posibilidades de que hay una fuerza fundamental mucho mayor que hace que esto ocurra.

Como diría en otras partes de la entrevista, esto sería señal de que los rusos están comprando. Y con esto describe una de las mayores oportunidades de los mercados: que es cuando los Estados intervienen en los mismos para intentar paliar alguna o detener alguna situación.

Esto es muy común en los mercados de divisas. Y es ahí, donde los operadores profesionales deben actuar.

Lo único que deben hacer es montarse en el tren.

Son los bancos centrales y sus monigotes los comerciales, las fuerzas que dirigen realmente los mercados.

Kovner y los “especuladores” son meras hormiguitas a su lado.

Lo mismo ocurriría con las operaciones del Estado soviético cuando realizaban compras o ventas masivas de trigo por ejemplo: que producían rupturas realmente importantes en los mercados.

De hecho ello podría ser perjudicial, porque la energía que gasto concentrándome en el café disminuye mi atención en los mercados de divisas, que son los que opero en mayor medida.

Aquí nos confiesa el problema que tiene un gran operador que maneja cientos y miles de millones.

La mayoría de los mercados de futuros no ofrecen la liquidez suficiente para operar grandes volúmenes.

Sólo los tipos de interés, algunos índices y en menor medida el petróleo, permiten manejar volúmenes considerables.

Para las grandes operaciones está el mercado de divisas interbancario y su tamaño descomunal.

En un mercado bajista tienes que usar reacciones importantes para poder entrar.

Confiesa que su manera de entrar cuando se produce un mercado bajista es dejando que el mercado haga su primera incursión fuerte en la bajada para luego entrar en una fuerte corrección al alza.

Esto lo hace así porque los movimientos a la baja son tan violentos que no le da “tiempo” a entrar eficientemente en el movimiento primario de bajada.

Lo primero de todo, intento no arriesgar más del uno por ciento de mi cartera en cada operación individual. Y segundo, estudio la correlación de mis operaciones para reducir mi exposición

En todo mi trading, si estoy largo en algo, me gusta estar a corto en otras cosas.

De esto deberían tomar nota muchos, y seguir los valiosos consejos de Kovner.

Nunca arriesgar mucho en operaciones individuales y sobre todo tener cuidado de no hacer muchas operaciones con alta relación.

Diversificación en sectores de acciones

Por ejemplo, si estoy alcista en el mercado de acciones, intentar no tener ocho operaciones abiertas al alza en diferentes acciones de un mismo sector. Pues al final esto sería como tener casi un “mismo” trade.

Lo mejor sería tener unas acciones al alza y buscar otros sectores donde pueda ponerme a la baja en otras acciones si se presentan las condiciones adecuadas. O si no en acciones, pues en otros activos.

Esto es muy importante.

Esta es sin duda una de las mejores entrevistas de la serie de libros de Schwager. La verdad es que es totalmente recomendable.