Chicago e Illinois camino a la quiebra

Últimamente están llegando cada vez más noticias de los serios problemas que tiene el Estado de Illinois para hacer frente a sus fantasiosas promesas de pensiones públicas, las cuales fueron fundadas en los años de rosa y vinos y de las cuales los sindicatos de los trabajadores públicos del Estado no quieren desprenderse.

Como siempre, la historia acabará demostrando que la avaricia pública acabará por traer un resultado de miseria y podredumbre. Aunque esto es algo que no afectará solo a Chicago, la capital de los mercados de futuros mundiales.

Como viene reportando Mish Sheldock recientemente, los problemas con los presupuestos de la ciudad de Chicago son insostenibles, así como los del conjunto del Estado, aunque ambos se ven de manera separada. Es decir, en teoría, el Estado no es responsable de las deudas del área municipal de la ciudad.

Al parecer los costes de pensiones han aumentado del orden de 500 millones de dólares en 2003 a más de 1.500 millones en el 2013. O sea, un aumento del 200% en diez años. Impresionante. Por supuesto, el PIB o la producción de Chicago no ha aumentado un 200% en esos diez años, es más, las contribuciones para pensiones apenas han crecido de unos 400 a 500 millones.

Los compromisos de pensiones con la policía y los bomberos requieren de una contribución de 839 millones para el 2016, pero la ciudad solo tiene programados 290,4 millones en su actual presupuesto.

Para hacer frente a esos pagos futuros haría falta un aumento brutal de los impuestos sobre la propiedad, los cuales son responsabilidad de los municipios.

Una casa de unos 400.000 dólares que en la actualidad paga cerca de 7.000 al año en impuestos, tendría que afrontar un aumento de, mínimo, el 50% para poder empezar a hablar de arreglar el tema a corto plazo.

Nótese aquí lo exagerado que es el impuesto sobre la propiedad del inmueble en los Estados Unidos. Una casa similar en España, con un precio de 350.000 euros, ¿Cuánto paga de IBI? ¿1.500, 2.000?

Imaginemos tener que pagar más de 9.000 (el equivalente que resultaría de un impuesto así) euros por esa casa, o de 2.500 euros para una casa de 100.000 (algo más cercano a la media posiblemente). Seguramente un buen número de viviendas tendrían que entregar las llaves de las mismas al ayuntamiento.

El total del agujero fiscal del Estado y la ciudad va del orden de entre los 130 a los 220 mil millones, y eso asumiendo una tasa de retorno del 7% anual. Una fantasía como la de Alicia y su país de las maravillas.

 

Vejes, sindicatos públicos y la imposibilidad de las pensiones sin "devorar" a los hijos, como haría Kronos o Saturno
Vejez, sindicatos públicos y la imposibilidad de las pensiones sin “devorar” a los hijos, como haría Kronos o Saturno

Cortesía de blickpixel, pixabay

Si esperan que los bonos y las acciones van a retornar un 7% de media anual los próximos cinco o diez años lo llevan bastante crudo, pues después de seis años de mercado alcista y sin recesión, la probabilidad de que ello continúe así son bastante bajas.

Solo un par de veces en la historia han tenido los Estados Unidos tantos años sin recesión o mercado bajista significativo.

De venir un mercado bajista del 40 o 50%, Chicago tendría que declarar la quiebra de manera instantánea. Quiebra, que tendrá que declarar de cualquier modo probablemente, pues simplemente el problema del déficit – independientemente de las asunciones de retorno en el mercado – es imposible de resolver.

¿Y por qué es esto así?

Pues porque es imposible que el Estado de Illinois y la ciudad de Chicago vengan con subidas de impuestos del 50 al 100%, sin que ello suponga la huida masiva de negocios y ciudadanos de su territorio. Solo ver la magnitud de lo que se paga por propiedad ahí nos podemos hacer una idea.

Los valedores de los sindicatos, el progresismo, burócratas y socialistas de Illinois pueden cerrarse en banda y optar por esos aumentos masivos de impuestos, pero ello solo iba a resolver su problema a corto plazo, vía confiscaciones. Al hacer algo así, podemos estar seguros que las mejores empresas del Estado acabarían emigrando a otros estados con impuestos más bajos.

La destrucción de los mercados de futuros y la huida del CME

De entre todas las empresas de Chicago hay unas que están especialmente conectadas al mundo del inversión y el trading. Ni nada más ni nada menos que los principales intercambios de futuros del mundo: el CME y el CBOT, además de otros como el One Chicago, los futuros de las acciones.

¿Qué pasa si se van el CME y los demás intercambios de la ciudad?

Que entonces tendrán que subir los impuestos no un 50 u 70%, sino un 100 o 200% para poder pagar sus promesas de pensiones de lujo.

Algo así es impensable, pues la huida de ciudadanos sería masiva, lo que dejaría la ciudad en un estado parecido al de Detroit, a la que poco a poco, me temo se va a parecer.

De hecho, según los datos demográficos, la ciudad de Chicago ha estado perdiendo población desde 1.950, donde tenía 3.620.000 habitantes. En la actualidad tiene cerca de 2.600.000. Una bajada más que significativa. Mi predicción es que dicha bajada va a continuar en el futuro.

La verdadera solución pasaría, evidentemente, por una restructuración de la deuda y de las promesas de pago, es decir, una bajada brutal de pensiones. Pero esto no va a pasar voluntariamente.

Los sindicatos de los profesores, policías, bomberos y demás trabajadores públicos no van a aceptar eso nunca. Es más, los profesores de Chicago consideran un insulto propuestas actuales de bajadas del 7% en sus salarios, algo típico en los sectores funcionariales del mundo, los cuales siempre quieren más y más, hasta el día que se rompe la hucha, es decir, el Estado.

Lo que está claro es que los políticos corruptos de Illinois y Chicago pactaron pensiones absolutamente fantasiosas en su momento con los sindicatos públicos. Una de las mejores maneras de ganar votos y evitar problemas (presiones sindicales) a corto plazo. Pero el corto plazo al final deviene en el problema a largo plazo.

La solución propuesta de los sindicatos, por supuesto, es la de subir los impuestos. Da igual si es un 50, 100 o 200%. Los mismos no aceptarán bajo ningún concepto una bajada de salarios ni de derechos de cobro en sus lujosas pensiones.

Teniendo en cuenta esto y, como comenté antes, la imposibilidad de que no haya una huida masiva de empresas y ciudadanos del Estado ante una subida de impuestos de ese calibre, podemos estar seguros que el camino inevitable para el Estado es el de bancarrota total, teniendo que acudir a los tribunales para reestructurar el problema.

La salida de los tribunales también es una salida a corto plazo. La misma recortaría los beneficios públicos en una gran cuantía, pero también acabaría por subir impuestos para satisfacer los deseos del sector público, el cual, como siempre, tiene una poder de coacción extremadamente fuerte.

El resultado final, preveo es que una gran cantidad de empresas dejarán Illinois de cualquier manera, después del follón que se va a montar. Y es probable que entre las mismas estén el CME y otros. Si eso ocurre, podemos estar seguros que el futuro cercano de Chicago no será muy diferente al de Detroit, el gran agujero negro público del norte de los Estados Unidos.

La verdadera solución, una para la prosperidad a largo plazo, sería la disminución de los salarios y derechos de pensiones masivos, así como del número de funcionarios y del número de regulaciones del Estado y ciudad. Haciendo eso, Illinois podría volver a conseguir atraer inversiones masivas tanto externas como internas – vía ahorro de los emprendedores del Estado – con las cuales volver a fundar grandes empresas y poder competir con los otros centros comerciales e industriales del país.

Es decir, la vía para volver a tener salarios de 60.000 USD (no solo para los funcionarios sino para toda la población) es Singapur, no Venezuela.

Pero los funcionarios no entienden algo tan sencillo, como que los funcionarios y la población viven mejor en un país con pocos impuestos y regulaciones que en uno donde todos son funcionarios.

El futuro cercano de Chicago pinta bastante negro la verdad.

Abre una cuenta de práctica sin riesgo con el mejor broker de Forex en el mercado hispanohablante

El 83% de los clientes pierden dinero cuando hacen trading con este proveedor. Los CFDs son instrumentos complejos y tienen un alto riesgo de perder rápidamente el dinero debido al apalancamiento. Debe considerar si comprende los CFDs y si puede permitirse el alto riesgo de perder su dinero