¿Cómo elegir bróker de CFDs?

Hay muchos brokers de CFDs ahí fuera. La verdad que no es fácil elegir si empezamos a investigar toda la oferta posible. Aunque, dependiendo de nuestras necesidades y requisitos dicha oferta se puede reducir mucho.

Por ejemplo, puede ser que solo queramos un bróker del país en el que seamos residentes. No obstante, con la globalización hoy en día es casi tan seguro o más, abrir una cuenta con un bróker regulado por la FCA inglesa como con uno de la CNMV. Lo que si no es demasiado aconsejable es abrir cuenta con un bróker regulado en unas islas del Índico o del Caribe. Es decir, haremos bien en contratar brokers regulados por países avanzados, y si queremos estar más tranquilos, España y luego Reino Unido (en EEUU no hay CFDs).

También dependerá del activo, o activos que queremos operar, pues hay unos brokers mejores que otros para determinados activos.

 

Comisiones de Brokers de CFDs

 

Los CFDs más conocidos son los de acciones. En muchos brokers la operativa con los mismos será similar a la de las acciones mismas, con un mínimo de comisión para la compra venta de estos activos. Como ese mínimo suele ser de 5 a 20$, esto hace que esos CFDs no sean recomendables para cuentas pequeñas de trading, es decir, para aquel que no tenga mucho dinero.

Las condiciones de trading en esos casos suelen ser prácticamente iguales que con las acciones normales, salvo que nos dan un apalancamiento mucho mayor, del orden de 10 a 1.

Si bien mucha gente usa esos apalancamientos para hacer day trading yo no lo recomiendo en absoluto, y mucho menos con los CFDs.

Si tenemos una cuenta no demasiado grande y queremos hacer trading más adecuado al tamaño de la misma, entonces habremos de escoger brokers que nos ofrezcan condiciones más flexibles de trading. Por ejemplo, pudiendo comprar una o cinco acciones sin coste mínimo y solo pagando el spread, el cual lógicamente será superior al del mercado (ahí es donde ganan esos brokers).

Por poner un ejemplo, hacemos una compra de Apple en el bróker A, el cual me cobra el spread y me deja operar una acción. Pongamos que el precio cotiza a 129,00/129,30. En ese caso estaré pagando una comisión de 0,30 $, que es el spread. Gasto que tendremos que pagar otra vez al salir, cuando vendamos (el spread se paga dos veces). En total, tenemos el coste de esa operación en 0,60 $. Si la hemos tenido abierta algunos días habremos pagado también el coste de financiación, el cual no es muy relevante para operaciones de pocos días – otra cosa es si las dejamos abiertas algunos meses.

Si hacemos la compra en el bróker B, el cual cobra comisión mínima de 8 $, entonces estaremos pagando 8$ al comprar y 8 al salir de esa acción de Apple, además del spread, que al ser de mercado será inferior que en el primer caso, pero no tanto como para compensar el coste de la comisión (por ejemplo 129,10/129/20). En este caso pagaríamos 16,20 $ (8+8+0,20).

La diferencia es, como vemos, brutal.

  • Bróker A: coste de 0,60 $.
  • Bróker B: coste de 16,20 $.

Otra cosa será si compramos acciones por 12.900 $. En ese caso tendríamos:

  • Bróker A: coste aproximado de 60 $ (0,60 * 100).
  • Bróker B: coste aproximado de 36 $ (0,20 * 100 + 16)

 

Por lo tanto, podemos ver que dependiendo del volumen que hagamos, un tipo de bróker puede ser mejor que otro.

Luego, tendremos que ver las condiciones de trading en los demás CFDs.

Por ejemplo, en los populares CFDs de índices, los cuales ofrecen una estupenda oportunidad de operar los mercados al estilo swing o tendencial para pequeños operadores. Entre los mismos podemos destacar a los clásicos del SP500, Dow, Nasdaq, DAX, CAC, y al que le guste lo nacional, el IBEX, solo que este suele tener un spread más elevado, y por tanto, más coste de transancción.

Si bien, en estos casos el spread no es crucial, sí que es bueno que dicho coste se mantenga dentro de unos parámetros. Si podemos operar el DAX con 3 puntos de spread, no vamos a hacerlo en otro sitio con 10 si puede ser. La diferencia entre 3 y 5 para un swing trader, siendo significativa, no hará que una buena estrategia sea perdedora a largo plazo.

 

¿Y por qué hablo tanto de swing trading?

 

Bueno, pues porque nuevamente, no recomiendo la operativa de day trading frecuente. Salvo alguna que otra operación por alguna circunstancia.

Y aquí es donde los CFDs son interesantes.

Al ofrecer a la gente unos spreads superiores a los del mercado. Por ejemplo, 4 puntos en el DAX, cuando en el futuro tenemos 1, la gente en cierto modo tendrá que pensárselo más para hacer operativa intradía. Todo el mundo comprende que no es muy buena idea intentar scalping para rascar 20 puntos cuando el spread es de 4. Eso, simplemente es matarte a “spread” poco a poco.

Eso, lo pueden intentar los operadores intradía del futuro, con un spread mucho más bajo, y aún así, la gran mayoría fallan.

Por lo tanto, con ese spread, o por ejemplo 9 puntos en el IBEX, la gente se ve empujada a hacer trading swing o tendencial con estos CFDs, lo cual es lo mejor que se puede hacer al afrontar el mundo del trading a corto plazo. Si tienen esos 9 puntos de spread se verán obligados a buscar estrategias donde el stop sea de 100, 200, 300 puntos. Stops, que implican mantener las posiciones abiertas más de un día en la mayoría de los casos.

Ahora, tampoco pensemos que por el hecho de hacer swing trading vamos a convertirnos en ganadores de la noche a la mañana. No, pero al menos los que lo hagan sobrevivirán por mucho más tiempo, y aprenderán mucho más que haciendo day trading. E incluso puede que con el tiempo lleguen a ser unos operadores expertos.

En cuanto a los CFDs de materias primas, he de decir que es complicado conseguir buenas condiciones en los mismos. En la mayoría de los casos, tendremos spreads mucho más altos que los del mercado real de futuros.

En algunos brokers se podrán encontrar casos particulares de buenas condiciones, pero no es lo normal.

En este caso, las mejores condiciones las tienen el oro y el petróleo, los que suelen tener spreads aceptables, sobre todo el oro. Aunque, el mismo es más considerado “forex”, lo cual no importa, porque forex y CFDs son productos similares.

Y para terminar, recordar que operar en CFDs con éxito es muy difícil. Normalmente lleva años de práctica alcanzar un buen nivel.

Prudencia y poco apalancamiento al empezar. Es lo mejor que podemos hacer.

Saludos y buen trading.