¿Cómo hacer day trading de manera eficaz?

Bien, si has leído mis artículos anteriormente te habrás dado cuenta de que no soy un gran fan del day trading; ese estilo tan de moda que tantos quieren dominar y que otros tantos dicen que dominan.

Pues bien, a pesar de que recomiendo hacer swing trading en horizontes temporales que duran días y semanas, lo cierto es que yo también hago day trading.

¿Pero cómo es posible que alguien que recomienda swing trading haga day trading?

Pues porque haciendo uno hago el otro.

¿Qué raro no?

No, no es tan raro.

De hecho, en trading es algo perfectamente habitual.

La cuestión es que muchas de mis operaciones las cierro el mismo día, sobre todo si van mal.

¿Pero y por qué no cierro las que van bien?

Pues porque esas son las que me gusta dejar abiertas para buscar ese viejo dicho de la bolsa que dice: “deja correr las ganancias”.

Aunque también hay ocasiones en que cierro mis operaciones el mismo día, dependiendo de la estrategia.

Ejemplos de day trading de un swing trader

Es rara la cuenta o activo de trading que utilizo en el que no hago operaciones de day trading.

Esto lo hago con divisas, materias primas, índices, acciones o criptomonedas, e incluso con algún que otro bono.

Por ejemplo, compro Bitcoin en 4.000 y la vendo el mismo día en 3.880, pues mi stop loss estaba situado en ese precio.

Bitcoin se mueve en un día un 3% y más sin ningún problema.

Lo mismo puede pasar si compro acciones de Tesla Motors.

Compro un día en 300 y una hora más tarde el movimiento del precio me saca del mercado cuando baja un 3%, donde mi stop podría estar sin problemas.

En Forex igual.

Puedo comprar el EURUSD y poner un stop de 40 pipos que salta ese mismo día, sobre todo si hay algo de volatilidad.

De hecho, puedo hasta hacer varias operaciones al día.

Ahora bien, si te das cuenta, estoy hablando más pérdidas que de otra cosa.

¿Por qué? ¿Soy acaso un day trader perdedor?

En absoluto.

Esto es así porque dejar correr nuestras posiciones ganadores es mejor opción, sobre todo cuando estamos haciendo swing trading de mercados en tendencia.

No obstante, también hay veces que cierro la posición ganadora el mismo día, y no pocas.

Por ejemplo, si compré Inditex en 25 y ese mismo día sube a 26, donde tenía mi toma de beneficios.

O si compré el AUDUSD y el mismo sube 70 pipos, justo donde lo vendo tomando ganancias.

Otras ocasiones, sin embargo, dejaré correr esas operaciones más allá, dependiendo de cómo estén las circunstancias del mercado.

Si están a mi favor, ya sabes.

Por lo tanto, vemos que incluso un swing trader acaba cayendo en las redes del day trading.

Pero este es un day trading diferente al que venden muchos gurúes del mercado, según los cuales negocian un par de horas de algún activo con gráficos de velas de 1 y 5 minutos y con eso se ganan la vida.

No digo que alguno no se la gane, pero en muchos de esos casos estamos ante auténticos bulos.

¿Cómo convertirte en un day trader eficiente?

Ello conlleva un proceso bastante largo.

Un proceso de aprendizaje y darse muchas hostias por el camino, principalmente haciendo el tipo de day trading más recomendado; ese del que te hablan muchos y que es una especie de scalping intentando rascar 20 puntos al DAX o 15 pipos al petróleo por aquí o por allí varias veces al día.

Después de que te das no sé cuantas hostias en esos terribles recorridos lo más probable es que acabes llegando a comprender que lo mejor será adoptar otro tipo de enfoque.

Costes de trading en el day trading

Un enfoque en el que es fundamental reducir nuestros costes de trading.

Ya sabes, a medida que nuestro horizonte temporal se vuelve más corto, más prominentes se vuelven dichos costes.

Si tienes un spread de un pipo y realizas operaciones de 10 pipos, cada diez operaciones ya habrás perdido una solo en comisiones pagadas.

Mal comienzo.

Si las operaciones son de 40 pipos ya estás alargando el proceso a 40 operaciones antes de “perder un trade por comisiones”.

Aunque no pueda parecerlo, es una cuestión que va sumando muy rápidamente, y una vez hemos hecho 200 o 300 operaciones en unos días o semanas, ese coste de spread o comisiones va sumando rápidamente hasta convertirse en una losa.

Ejemplo de “day trading típico”

Vamos a ver esto con un ejemplo para que lo podamos entender de manera más clara.

Supongamos que estamos negociando el EURUSD y que el coste del spread medio del mismo es de 0,4.

A esto añadimos 3 dólares por lote ida y otros 3 la vuelta.

Por lo tanto, aquí el coste vendría a ser más o menos 1 pipo.

Si hacemos day trading como el que muchos recomiendan y hacemos operaciones de 10 pipos ten en cuenta lo que dije antes.

Ahora, si hacemos 300 operaciones, de entrada ya habremos “perdido” 30 por el coste de las comisiones (spread+comisiones).

Es decir, para no entrar en pérdidas tendremos que ganar 165 y perder 135 operaciones.

Fíjate que aquí el coste de operar ya nos está obligando a ganar muchas más veces de las que perdemos para operaciones del mismo beneficio y pérdida; en este caso 10 pipos.

Pero la cosa no queda aquí.

Supón por un momento que arriesgas un 3% por operación, lo que es más de la cuenta, pero es para que veas mejor el ejemplo.

Cuando haces una operación ganadora al 3% y otra perdedora al 3%, obtienes un balance del 99,91%.

Es decir, de las cien fichas iniciales habrás perdido 9 centésimas.

Ok.

Esto así no parece nada.

Pues bien, el interés compuesto nos dice que cuando hayamos hecho eso unas 150 veces esa cifra se va al orden de 86%.

Es decir, habremos perdido un 14% extra debido al efecto de jugar apalancados.

Ya sabes, intentando “aprovecharte del apalancamiento”.

Para recobrar esa pérdida, tendremos que ganar al menos 6 veces al 3%.

Por lo tanto, aquí ya no te valen 165 operaciones ganadas y 135 perdidas.

Vas a necesitar unas 168 ganadas y unas 132 perdidas.

¿Ves lo que te estoy intentando mostrar?

Si a eso lo unimos slippage por aquí y algún que otro problema por allí, cosa que con la que puedes contar sí o sí.

Vamos a tener que ir pensando en algo así como ganar 170 y perder 130 sólo para no acabar en pérdidas a fin de año, mes o semana.

Como puedes ver tenemos una situación que se va volviendo mucho más complicada.

Por tanto, tendrías que ir buscando un ratio algo así como ganar 175 o 180 y perder 125 o 120.

La cosa se pone seria ya.

En operaciones con el mismo recorrido la pérdida y la ganancia – 10 pipos – vemos claramente cómo vamos a tener que ganar del orden de un 50% más de veces que las ocasiones en que perdemos.

De 180 a 120 va un trecho eh.

Ok.

A lo mejor sigues sin verlo.

Conseguir ese ratio de ganancia de 1,5 te parece algo factible porque tu sistema es una auténtica pasada.

Perfecto.

Si has dado con ello, enhorabuena.

Ahora bien, la mayoría no han dado con ese sistema, créeme.

¿Quieres dar con el sistema mágico algún día?

Estupendo.

Ponte a estudiarlo de manera muy dura.

Pero mientras tanto, si quieres hacer trading, es mejor que hagas un day trading más sereno.

Por eso, creo que si quieres llegar a dominar una bestia así es mejor que domines a la bestia menos complicada: la del swing trading, o al menos la del “week trading” y no te de miedo a dejar tus operaciones abiertas hasta el día siguiente o más.

Superar el miedo a no hacer day trading por el cierre de mercado

Entiendo que si negocias acciones o algunos índices que cierran por la tarde puedas tener miedo.

Pero afortunadamente hay mercados tales como el Forex, algunos índices y criptomonedas en los que podemos hacer trading de manera casi ininterrumpida.

En esos mercados podemos hacer trading dejando las operaciones abiertas durante muchos días sin mucho miedo a un gap nocturno, tan típico de los mercados de acciones.

Muchos de las operaciones que tengas con 30 pipos de beneficio o pérdida se cerrarán con una media de unas 12 a 15 horas.

Buena parte de las mismas se cerrarán el día siguiente, pero a efectos técnicos, como en muchas de ellas no han pasado 24 horas desde el inicio, nos encontraríamos en un caso de “day trading”.

De esta manera, estaremos haciendo un trading algo más sensato y mejor para la cartera del especulador bursátil.

Cierto que también tendremos que tener en cuenta el coste del swap, en cuyo caso será importante elegir los activos apropiados para ello.

Como ves, spread, comisiones, swap, que si slippage.

De entrada ya tenemos una situación donde partimos con una desventaja bastante importante.

Afortunadamente, todavía disponemos de las armas necesarias para poder revertir esta situación y llegar a ser traders de éxito.

Deja un comentario