¿Cual es el verdadero valor de las criptomonedas?

A veces te preguntarás cuál es el valor que puede tener la criptomoneda X porque no estás seguro si el precio de mercado es el adecuado para invertir en la misma o no.

Esto lo digo porque es lo que todo el mundo “hace” cuando compra una criptomoneda.

Todo el mundo le da “valor”. Es decir, compran la criptomoneda X porque piensan que la misma tiene valor de cara al futuro.

¿Pero de qué clase de valor estamos hablando aquí?

Pues a mí me da la sensación de que la mayoría de chavales – los jóvenes son el grupo más fuerte en la compra de criptos – compran estas divisas por un tema pura y llanamente especulativo, y no porque piensen que están comprando un activo con valor o utilidad per se.

¿Por ejemplo, tú crees que esos millones de ciudadanos asiáticos que están comprando criptodivisas de manera frenética lo hacen porque consideran que las mismas son una inversión tal y como cuando compraban una casa? ¿o por el contrario, las están comprando porque están intentando sacar un rendimiento especulativo?

Cuando escribo este artículo hay más de 1.600 criptomonedas en el mercado, o al menos eso dice el ranking de coinmarketcap. Eso son muchas criptomonedas de lo más variopinto, además. Los diseñadores de todas nos dicen que las mismas tienen una gran utilidad y por ende un gran valor. Todos estos individuos están muy interesados en que compremos esas criptodivisas.

¿Proyectos de criptomonedas con valor?

Sinceramente, cuando veo el cariz de muchos de estos proyectos de criptodivisas me da la sensación de que estamos ante esquemas multi-nivel con unas campañas de marketing absolutamente geniales que son capaces de presentar proyectos que son pura basura como el no va más de la tecnología moderna, y que por ello tenemos que comprar dichas divisas. Dicho en otras palabras, lo que me parece ver detrás de muchos de estos proyectos es a mucha gente interesada que son los responsables de la salida en el mercado de grandes “bloques de criptomonedas” – las iniciales al menos – y cuyo interés porque otros compren es muy grande, de ahí el esfuerzo titánico en los canales de promoción y comercialización. Ese tipo de proyectos es lo que algunos llamamos “vendehúmos”.

Valor por el “Peer to peer”

Vamos a ver, el concepto básico del sistema blockchain y de las criptomonedas, que es la posibilidad de usar un sistema de pago en “efectivo” electrónico Peer-to-peer (de igual a igual), es algo que tiene su sentido financiero y que no discuto.

El objetivo es hacer de las transacciones en la red un sistema parecido al de las transacciones en efectivo, de manera anónima y directa entre dos personas, como cuando cambio un billete de cinco euros en la calle por cinco monedas de un euro, o como cuando dejo una propina de dos euros al camarero que me ha hecho los cocktails.

En esas transacciones no cabe duda de que el no tener un intermediario financiero facilita las cosas en términos de ahorro económico.

Hasta ahí bien.

Ahora, el pretender que toda la marabunta de criptomonedas tiene un valor económico por el hecho de ser “matemáticamente limitadas y seguras” y que solo con ellas podremos hacer uso de la tecnología blockchain es algo un poco iluso desde mi punto de vista. Iluso porque en primer lugar no por ser sistemas matemáticos perfectos son infalibles desde un punto de vista de seguridad. No hay sistema digital que no sea posible hackear, ni tampoco la tecnología blockchain es algo que los estados no puedan controlar en un futuro. De estos dos puntos, curiosamente, el segundo es el más importante, pero antes de ello voy a comentar un poco sobre el “valor” de otros activos.

Uno de los argumentos que se usan para intentar defender el supuesto valor de las criptomonedas es que las mismas valen lo que alguien está dispuesto a pagar y alguien a vender, en el más clásico ejemplo de Laissez Faire; y en ello estoy de acuerdo. Lo que pasa es que eso es una cosa, y otra es el valor más o menos real que tienen dichos activos.

Las acciones, por ejemplo, como Apple, tienen un valor que más o menos se puede medir por tener un número determinada de las mismas, el cual no puede ser cambiado y además nos dan un porcentaje en la participación de la empresa con nuestros derechos a dividendos y demás. Todo bastante claro y solo dependerá del devenir de esa empresa que el valor de nuestas acciones tenderá a subir o bajar.

Cualquier criptomoneda no nos da participación en una empresa en la que nos repartan dividendos de ningún tipo, ni hay balance de situación, ni hay análisis fundamental de mercado de nada.

A pesar de que estos proyectos tienen criptomonedas no vemos que nos digan que compremos acciones de esas empresas sino que nos intentan convencer que compremos “criptos”.

De acuerdo, yo aquí es donde primero dudo y pregunto: ¿Por qué no me vendes acciones de tu empresa? Y por cierto ¿Cuál es tu empresa? ¿Por qué estás tan interesado en que compre esa o esta divisa? ¿A dónde fue el dinero de la gente que ha ido comprando esa divisa? ¿A vuestros bolsillos quizá?

Cuando compramos un bono tenemos un caso similar al de las acciones, ya sea privado o público. Creo que no haga falta que explique aquí lo diferente de uno u otro valor.

Las materias primas tienen un valor que es dictado, en la mayoría de los casos, por la oferta y la demanda.

Por ejemplo, el petróleo es usado como combustible y el cobre es usado en construcción y procesos industriales. Si la demanda a nivel mundial baja, entonces podemos esperar que el precio del cobre o del platino tengan que bajar. Si hay una expansión económica mundial, como del 2003 al 2007, entonces el precio del cobre es probable que suba. Además, su cantidad producida dependerá del número de las empresas dedicadas a su extracción, además de cómo estén políticamente los países donde el mismo esté.

Sin embargo, aquí, es donde damos con la única divisa real que es similar al concepto criptomoneda, en cuanto la misma tiene una función similar (ser medio de intercambio). Estamos hablando del oro, que es la divisa que se supone más similar al Bitcoin y el resto de marabunta de divisas cripto.

El oro tiene las siguientes propiedades: duradero, divisible, consistente, fácil de transportar, posee valor tangible y no se puede crear de la nada.

¿Tienen las criptomonedas las mismas propiedades?

¿Son duraderas?

En teoría sí.

¿Son divisibles?

Parece ser que sí

¿Son consistentes?

Sí, son como “bloques digitales iguales”

¿Son fáciles de transportar?

Sí, al menos en el mundo digital, no en el real

¿Poseen valor intangible?

Aquí ya es donde empiezan asaltarme las dudas.

Y la última ¿Se puede crear de la nada?

Bueno, aquí ya entramos en el terreno verdaderamente espinoso, porque el oro no puede ser creado de la nada, por muchos alquimistas que lo intenten.

El Bitcoin, y el resto de las miles de criptomonedas que existen, son creadas de la nada, ya sean las primeras de cada una de las mismas o las siguientes que son “minadas”.

En el sentido de su “creación”, las criptomonedas son activos que pueden ser creados por cualquiera y de manera ilimitada, por mucho que nos digan que hay que resolver tal o cual problema matemático.

El oro no puede ser creado así. O está debajo de la Tierra o no está; y además, tienes que ponerte a cavar duro para sacarlo.

Las criptomonedas son creadas de la nada, como por arte de magia, ya que la minería es como la del oro, supuestamente, para “descubrir” esas nuevas criptos, pero las mismas ya están ahí, en la mina. Lo que pasa es que esa mina fue creada por un “alquimista”, en este caso un “alquimista digital”.

Entre ambos casos hay una diferencia como de la noche al día.

Este en realidad es el verdadero problema de las criptomonedas.

Te das cuenta que las mismas están basadas en la confianza que el público tiene sobre las mismas como depósito de valor y medio de cambio.

La gente confía en ellas porque cree que tienen una seguridad infalible y por eso las compran; y todo esto a pesar de que se demuestra día sí y día también que los robos y hackeos de criptos son constantes, con mil y una excusas de fallos de seguridad de esta o aquella Wallet. “Fallos de seguridad” de los cuales hasta tengo mis sospechas en cuanto a la verdadera naturaleza de los mismos.

¿Qué valor tienen las criptomonedas?

Volviendo al tema inicial, todavía me asalta la duda de cuál es el verdadero valor de estas criptomonedas.

No tengo ninguna manera de saberlo.

Con las acciones, los índices, los bonos estatales, los corporativos, el cobre, el petróleo, el zinc, el oro, e incluso las divisas tengo alguna manera de analizar fundamentalmente el asunto y determinar si tienen valor o no tienen valor; dicho en otras palabras, si están probablemente caras o baratas.

Con las criptomonedas no tengo manera de saberlo.

Los ICOs, que son la manera en que estos proyectos consiguen financiación no me parecen sino maneras de conseguir capital mediante la venta de humo.

Lo repito de nuevo, si estos proyectos tienen valor, entonces ¿Por qué no me vendes acciones del mismo?

O sea, lo que haces es que emites unas “divisas digitales”, pongamos 500.000 y las pones a la venta en el mercado para “conseguir financiación”. Gracias, con eso ya me estás diciendo que lo que realmente buscas es dinero.

Aquí lo que estoy viendo es que hay gente que se está haciendo de oro (la gente de estos proyectos) y un montón de gente que está comprando papeles tipo IOU (“no te debo nada”) con mucha ilusión. Y todo ello enmascarado en un sistema de complejidad tecnológica difícil de discernir, porque solo así se puede convencer a la gente de que compre esto. Yo creo que en ausencia de tanta “complejidad”, conceptos vagos y promesas, muchos de estos proyectos quedarían a la vista como lo que en realidad son: sacos sin fondo.

Lo que yo sigo viendo como significativo es el hecho de que un ciudadano en el país x, y o z, cobran sus ingresos en la divisa x, y o z, que son las que usan en esos países.

El tema de las criptomonedas, en este sentido solo sirve para que estos ciudadanos compren o vendan unas con respecto a otras y después las intercambien con sus respectivas divisas x, y o z, que al final son las que tendrán que usar para sus vidas en sus países. O sea, Alemania no va a permitir que sus médicos declaren sus ingresos en Ripples. A los efectos del estado alemán, los Ripples que compre y venda un ciudadano no son más que operaciones especulativas que no difieren mucho de las operaciones OTC que ocurren en los brokers cuando estos ciudadanos compran o venden Forex, CFDs u opciones binarias.

Lo que tenemos ante nosotros es un tema completamente especulativo, en el cual unos (los proyectos) recaudan dinero los primeros (y se ganan la vida con ello), y los segundos (las masas) se compran y venden dichas divisas pasándoselas unos a otros con la esperanza de venderlos a un precio más alto. Eso y un sistema piramidal es lo mismo. Si el proyecto tiene valor de verdad, y es capaz de generar divisas por prestación de divisas porque ingresa más de lo que gasta, estupendo; entonces decidme donde se pueden comprar esas acciones. Si no, entonces debemos saber que lo que estamos comprando es un valor totalmente especulativo de IOUs (I owe you nothing, en inglés) privadas.

¿Qué alguno de estos proyectos tiene valor?

Es posible.

¿Qué nos quieren decir que el mundo futuro adoptará un sistema blockchain como sistema monetario?

Esa es otra historia, y en ello estoy de acuerdo.

Eventualmente los estados adoptarán un sistema digital de pagos y eliminarán el sistema fiat de dinero físico actual.

Pero ello no quiere decir que para el mismo usen Ripple o Litecoin, por poner dos ejemplos, sino más bien una criptodivisa estatal con la que podremos comprar y vender de manera online sin “intermediarios”, pero aquí viene un problema, porque si nos damos cuenta, un sistema blockchain es completamente democrático. Es decir, que todo el sistema, por grande que sea, es capaz de “vigilar” lo que hace el último de los nodos del mismo. En otras palabras, a pesar de no tener esos “intermediarios”, cuando pagamos un “bitx” a Juan, por ejemplo, eso no quiere decir que dicha transacción no quede registrada por un “registro central del blockchain”. Por eso, en realidad, podemos estar seguros que este tema del dinero virtual es algo que los estados van a poner en marcha en un futuro; porque con el mismo pueden controlar hasta el último movimiento monetario digital que hagas.

Como todo este tinglado de las criptomonedas está montado sobre un tema de confianza, supongo que solo hará falta una gran falla en alguno de sus sistemas principales algún día para que se produzca una hecatombe en el mercado, con la gente vendiendo estos activos de una manera más desesperada que los inversores de tulipanes holandeses hacían en febrero de 1637.

En el documento inicial de Bitcoin, de Satoshi Nakamoto, la introducción finaliza con esta frase:

“The system is secure as long as honest nodes collectively control more CPU power tan any cooperating group of attacker nodes”

Bien, el problema principal no está en la totalidad de la frase (que ya de por sí es preocupante), sino en el comienzo de la misma, porque me pregunto qué podría ocurrir si esos nodos no fueran honestos, en realidad.

Después de todo, ya sabemos que los mentirosos siempre se presentan como gente de confianza, ¿no?

Saludos y buen trading

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