¿Cuándo invertir con el efecto divisa?

En el 2014 en el economista publicaron un artículo sobre lo rentable que era invertir fuera debido al efecto divisa.

En aquellos momentos el euro se encontraba en medio de uno de sus peores mercados bajista de siempre, que lo llevó de 1,40 a 1,05 en cuestión de un año.

En el momento del artículo el EURUSD cotizaba a 1,24 aproximadamente, con lo que aún hubo terreno para una mayor apreciación del dólar.

invertir con efecto divisa

Desde ese punto de vista y si solo nos atenemos a un efecto divisa, no fue un mal momento para comprar acciones de los Estados Unidos, pues en los siguientes meses el dólar se apreció más de un 15% con el euro.

Mucho mejor hubiera sido apostar contra el euro cuando este se encontraba en una fase expansiva, como a principios del 2014, cuando el mismo estaba en 1,40.

Es decir, que aquí ya podemos ver que los mejores momentos para invertir aprovechando el efecto divisa es cuando la divisa en particular se encuentra en una fase expansiva o recesiva y en valores “extremos”, “sobrevendidos” o “sobrecomprados”, como queramos llamar.

El ejemplo más claro de momento perfecto para invertir a largo plazo con el efecto divisa a favor lo tuvimos en el 2008, cuando el EURUSD estaba por los 1,60.

En los últimos años el euro se siguió depreciando bastante, primero en la fase bajista del 2008 al 2011, y luego en la del 2014/2015, para luego recuperarse en el 2017.

Sin embargo, eso no nos garantiza que no vaya a seguir bajando.

Solo nos dice que después de alcanzar máximos seculares en 2008, se ha depreciado bastante y podríamos estar cerca de un mínimo secular.

Hoy en día, con el rebote del euro buscando el nivel de 1,25, la cosa estaría en un punto intermedio, lo que desde un punto de vista de especulación siempre causa mucha incertidumbre.

La fase alcista actual del euro se parece a los rebotes del 2009, 2010 o 2012.

Desde un punto de vista de inversión, ¿Será este un buen momento para comprar acciones de los Estados Unidos de nuevo?

Difícil saberlo.

Horizonte temporal en el efecto divisa

Otra variable importante es el horizonte temporal que tomemos para medir la rentabilidad  de nuestro “efecto divisa”.

Si compramos un fondo americano con la intención de venderlo seis meses más tarde, periodos como verano del 2008, diciembre del 2009, mayo del 2011 y mayo del 2014 fueron buenos momentos.

Lo que pasa es que cuando compramos un fondo de inversión o acciones para invertir suele ser algo que hacemos pensando en el largo plazo, por lo que nunca deberíamos estar muy pendientes de un tipo de cambio de meses o de los próximos años.

A la hora de invertir siempre sería ideal comprar cuando el nivel de la divisa local esté “caro”, como fue el caso del euro en los años que siguieron al 2006 y hasta el 2008, o en los picos que siguieron en los siguientes años de volatilidad.

Invertir con efecto divisa en la libra

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Otro caso típico de la inversión con efecto divisa podríamos tenerlo con la bolsa y productos de renta variable ingleses.

En ese caso, sucede algo similar al EURUSD, y es que a largo plazo el tipo de cambio se mueve en una especie de bandazos u ondas que duran una serie de años. En este caso más o menos unos seis años entre el pico y el suelo de una de las mismas.

En ese sentido sería lógico adoptar estrategias de inversión en la libra en los picos del euro, como en 1995 y 2009, e invertir en euros en los momentos del suelo del mismo, como en 2001 y 2015.

Por lo que una estrategia aceptable en ese sentido vendría a ser el hacer una especie de cambio de ponderación de cartera hacia productos más enfocados en libras o dólares, según nos encontremos en alguno de esos extremos de las ondas.

Pero claro, te estarás preguntando, que donde está aquí el rendimiento de las bolsas, porque esto también depende de cómo se hayan comportado los mercados de acciones nacionales.

Por ejemplo, para un inversor estadounidense o británico hubiera sido un desastre invertir en bolsa griega en 2010, y no tanto por el efecto divisa, sino por el efecto de que la bolsa de ese país colapsó, con lo que habría perdido por partida doble.

Efecto divisa en Forex y la Bolsa

Si nos vamos a mirar el efecto de la bolsa podremos encontrar que a veces podemos llevarnos sorpresas, tanto a favor como en contra.

Por ejemplo, en el primero caso, desde noviembre del 2014 hasta dos años después el EURUSD cayó de 1,24 a 1,08 aproximadamente, más de un 12% de caída.

Bien, un inversor español con acciones americanas estaría contento porque ya sabría que solo por ese efecto divisa habría ganado más de un 10%.

No obstante seguramente pensaría que posiblemente las acciones de los Estados Unidos habrían rendido peor que las del IBEX 35 porque no tendría mucho sentido que Wall Street suba tanto con un dólar tan fuerte, y sin embargo eso fue lo que sucedió, ya que de noviembre del 2014 a principios del 2017, Wall Street se apreció un 12% mientras que el IBEX cayó un 10, con lo que al final los españoles que invirtieron en acciones americanas en esa temporalidad ganaron más del 20%, mientras que los del IBEX perdieron casi un 10.

Este tipo de diferencias son bastante comunes, pero en muchos otros casos tenemos el caso contrario, que justo comenté antes, en donde una divisa muy fuerte significa que la bolsa de ese país se ha apreciado menos que la del país con la divisa débil.

Sin embargo, cuando miramos otra bolsa con la misma divisa, por ejemplo el DAX30, vemos que el mismo sí tuvo un comportamiento mejor que el Dow Jones en un periodo de dos años, superándolo en un 12% de rendimiento, con lo que contrarrestó el efecto divisa del dólar con respecto al euro.

 

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Lo cierto es que el caso español ha sido uno de los peores de los últimos años, pues hemos tenido muchos años de divisa y bolsa débil, una combinación no muy alentadora.

El rey del efecto divisa: el Yen

El caso más extremo de este efecto divisa a la hora de invertir en los mercados avanzados mundiales – aquí no tenemos en cuenta valores como el bolívar, el peso argentino el dólar de Zimbabue – es el yen, junto con el franco suizo, la divisa más fuerte de los últimos 50 años.

Los inversores internacionales, ya sean americanos o españoles pensarían que han ganado dinero invirtiendo en productos denominados en yenes, como por ejemplo en la bolsa, y todo por el hecho de que ha sido la divisa más fuerte.

Sin embargo, si medimos desde hace casi treinta años, podemos ver como el Nikkei se ha depreciado mucho con respecto al resto de bolsas mundiales, con lo que las ganancias por el efecto divisa del yen se volverían pérdidas en muchos casos.

Como vemos, a pesar de que el yen se ha apreciado un 40% aproximadamente con respecto al dólar, una vez miramos el Dow Jones, el rendimiento del capital americano ha sido muchísimo mayor, independientemente de los dividendos que se hayan cobrado en yenes, que no habrán sido suficientes para compensar por dicho descalabro.

Aunque ahora que lo pienso, y al ver un gráfico así se me ocurre que podríamos tener a una bolsa japonesa extremadamente devaluada en comparación con sus contemporáneas occidentales.

Independientemente del efecto divisa, parece que tendría sentido añadir valores del mercado japonés a largo plazo, sobre todo desde la perspectiva de un inversor estadounidense. Pero esto no es más que una especulación que no tiene por qué cumplirse.

Veamos lo que nos dice el tiempo.

Conclusión

Por último, comentar que hay otro apartado muy interesante en este tema del efecto divisa, que no es otra la importancia que dicho efecto tiene el el trading a corto plazo, sobre todo cuando el mismo se basa en posiciones que duran meses. Ahí sí que podemos ver también diferencias considerables en rentabilidad. De esto hablaré en otro artículo más adelante.

En definitiva, que en muchos casos es complicado sacar rendimientos a largo plazo con el efecto divisa, ya que como vimos, en casos como el japonés y estadounidense, de poco valió el efecgto divisa si luego la bolsa japonesa fue vapuleada.

En otros casos de poco vale que la bolsa suba mucho, como la de Caracas, si luego esa divisa no vale nada.

Así que tendremos que pensar bien si merece la pena realizar inversiones en el extranjero, al menos desde un punto de vista de «efecto divisa».

Algo que no se puede negar a este tipo de inversión es el hecho de diversificar y disminuir nuestro riesgo país, ya que como vemos, el caso español ha sido bastante desastroso en los últmos 8 años.

¿Cuándo cambiará la suerte de la inversión en España?

Con respecto al day trading no tenemos mucho de que preocuparnos, ya que si mantenemos nuestra cartera o portfolio de trading en la divisa del contrato que negociamos, por ejemplo en dólares si negociamos el futuro del S&P500, entonces no tendríamos que preocuparnos demasiado, aunque también, en el largo plazo tendríamos mayor o menor beneficio dependiendo de cuando retiramos nuestras ganancias, pues el EURUSD habrá cambiado en el periodo de unos meses o años.

Lo difícil en este caso no será retirar ganancias en una u otra divisa, sino tener ganancias en primer lugar.

Ejemplo de efecto divisa en la inversión: caso del EURJPY (Euro versus Japón)

Había pensado en hacer una comparación con el EURGBP pero al final he decidido hacerla con la Bolsa de Japón, la cual por cierto, ha terminado sus tres décadas perdidas por fin, y usando el EURJPY.

En este caso he puesto un nivel de cotización que estuviera dentro de un rango bastante amplio, sin necesidad de irnos a extremos.

Por ejemplo, un rango en el que el EURJPY ha estado cotizando durante mucho tiempo en los últimos 25 años es el de 145-115, lo que da un margen bastante amplio de movimientos de divisa, con apreciaciones y depreciaciones del orden del 25%, que en el Forex son considerables, al menos en los países desarrollados. Otra cosa es en países del segundo o tercer mundo, que son caso aparte.

En este caso vamos a suponer que queremos hacer una estrategia de inversión en Bolsa japonesa cuando el yen se encuentre “barato” y volver a comprar bolsa española o europea cuando el yen esté caro.

Vamos a ver tres casos en los que se produce cada una de esas dos situaciones para ver qué tal nos fue comprando el Nikkei.

Antes de nada hay otra cosa que podemos ver y es que el EURJPY ha estado moviéndose en swings de varios años durante este tiempo, casi como si tuviera un comportamiento de carácter cíclico.

Sin que sea un movimiento cíclico perfecto sí que se mueve de manera bastante similar.

Por ejemplo, del suelo de 1995 al pico de 1998 pasaron 3 años. Luego, del otro suelo del 2000 al pico del 2008 pasaron 8, y del suelo del 2012 al pico del 2014 pasaron 2 años.

En los mercados alcistas tuvimos duraciones variables de 3, 8 y 2 años.

En los mercados bajistas de 1998 a 2000, de 2008 a 2012 y de 2014 a 2016, tuvimos duraciones de 2, 4 y 2 años, las cuales son más similares entre sí que en el caso anterior.

Una cosa que podemos ver de manera inmediata es el hecho de que los mercados bajistas del EURJPY son más fuertes y más rápidos que los alcistas, lo que nos da una pista de cómo es el tipo de movimiento y acontecimiento relacionado con los mismos, algo sobre lo qué nombraré luego.

Invertir en efecto divisa dependiendo del ciclo del mercado Forex

Suponemos que estamos en comienzos de 1997 y vemos como el euro se ha apreciado más de un 20% con el yen y está en los 145.

Entonces podemos pensar que puede ser buena idea invertir en Bolsa japonesa porque el yen está “barato”.

En este caso habríamos comprado el 1 de enero de 1997 y esperado hasta el 1 de septiembre de 1999, que fue cuando el EURJPY tocó de nuevo los 115, para seguir bajando bastante más, pero digamos que estábamos contentos con ese valor y decidimos salir de la bolsa japonesa ahí.

Veamos qué ocurrió con la misma.

El 1 de enero de 1997 habríamos comprado el NIkkei a 19.340 y en septiembre de 1999 vendimos a 17.430.

La verdad que no fue una buena inversión bursátil, pues en la misma perdimos un 10% aproximadamente, a lo cual tendríamos que quitarle más o menos un 1% anual de dividendos anuales aproximados (los dividendos de la bolsa japonesa son de los más “cutres” del mundo), y tendríamos una pérdida bursátil del 8%.

Si a esto le añadimos que en el EURJPY ganamos un 20%, tendríamos una rentabilidad del 12%, lo cual no está mal para un periodo de dos años y medio en los cuáles la bolsa en la que invertimos cayó de valor. No obstante, vayamos a ver qué pasó con el IBEX35, suponiendo que somos inversores españoles.

Lo que pasó en el IBEX es que en esos años estábamos en medio de uno de los mayores mercados alcistas bursátiles de su historia, una auténtica época dorada de la Bolsa española.

Si hubiéramos comprado en 1997 y vendido en septiembre de 1999, habríamos sacado una rentabilidad de casi el 100% (5.000 a 9.900) y sin contar dividendos.

Por lo tanto, aquí podemos ver como un caso en el que pareció buena idea invertir en una bolsa exterior por el “efecto divisa” hubiera sido un desastre porque hubiéramos dejado de ganar un 88%.

La comparación entre un 12% de rendimiento y un 100% no necesita muchos argumentos.

Bien, digamos que como inversores españoles nos quedamos de piedra al perder tanto dinero, pero como sabemos que la bolsa se comporta de manera muy caprichosa decidimos no deprimirnos demasiado y compramos bolsa española en septiembre de 1999, la cual aguantamos otra vez hasta la próxima vez que el yen estuviera “barato”, que no fue hasta el 1 de junio del 2006.

Vamos a ver lo que ocurrió con el Nikkei y el IBEX en esos años.

El Nikkei se fue de 17.430 a 15.400, otra caída similar a la anterior, en medio de grandes convulsiones en la Bolsa mundial después del estallido de la burbuja del Nasdaq. Esto sería una caída del 11%. Si a esto le quitamos los dividendos de unos 7 años, casi que se nos quedaría plano, suponiendo dividendos aproximados de 1 y pico por ciento.

En el caso del IBEX 35, este se fue de 10.530 a 11.300, aproximadamente, una ganancia de casi el 8%. Si a la misma le añadimos cerca de un 2% de dividendo aproximado en España, tendríamos un rendimiento de al menos el 22%.

Otra vez, si comparamos nuestro rendimiento entre el IBEX 35 y el Nikkei 225, estaríamos ganando de calle en nuestra Bolsa española.

Pero ojo, porque si vemos el panorama desde el punto de vista de haber invertido en Japón, tendríamos que contar con que esos años el yen se depreció un 20%, con lo que nuestra pérdida por invertir fuera sería mucho mayor. Estaríamos hablando de una ganancia del 22% en bolsa española y una pérdida del 20% por invertir en bolsa japonesa por el “efecto divisa”.

Viéndolo así uno se da cuenta del desastre que vivió ese mercado tras su colapso bursátil de 1989, en lo que fue un sufrimiento de décadas para sus inversores.

De acuerdo, imaginemos que en ese momento decidimos comprar otra vez el Nikkei, porque el yen volvía a estar barato, con la esperanza de que esa vez, por fin, lo de la inversión con efecto divisa nos saliera bien.

En ese caso aguantaríamos de junio del 2006 hasta febrero del 2009, cuando la cosa ya se empezó a “calmar” un poco tras las convulsiones de finales del 2008.

En esos años tan duros, el Nikkei bajo de 15.400 a 7.900, una caída de cerca del 50% (48). Si le añadimos los dividendos de dos años, quizá nos quedaríamos cerca del 45% de pérdidas.

Como nuestra inversión en el Nikkei gozó de la apreciación del 20% del yen, al final solo habríamos perdido un 34%, lo cual no está mal teniendo en cuenta lo difíciles que fueron esos años.

Veamos qué pasó con la Bolsa española.

En el caso del IBEX 35, este se fue de 11.300 a 8.300, una caída del 36%. Si a esto le añadimos algunos dividendos por el camino nos dejaría una pérdida aproximada del 32%.

Efecto divisa en Japón no muy favorable hasta ahora

Digamos que hasta 2009 la inversión en la bolsa japonesa fue un desastre total. Otra cosa hubiera sido invertir en bonos japoneses, pero esa es otra historia.

Sigamos viendo qué ocurrió del 2009 en adelante.

En el siguiente caso tendríamos nuestra inversión en bolsa española, ya que con el yen “caro” sería algo no muy aconsejable con el efecto divisa.

Desde febrero del 2009 hasta enero del 2014, que fue la próxima vez que el EURJPY estuvo en los 145 pasaron 5 años. Un periodo que si nos fijamos en lo anterior debería corresponder con un mercado alcista de la economía, que es lo que suele ocurrir cuando el yen está bajista, como había dejado caer al principio del artículo.

En esos años el Nikkei paso de 7.900 a 16.100 aproximadamente, una subida de más del 100% (104%). Si sumamos el “efecto dividendo”, tendríamos un retorno de cerca del 108%.

En el caso del IBEX 35, este pasó de 8.300 a 9.900 puntos. El rendimiento fue, pues, del 19%, que sumándole los dividendos se nos quedaría en el 25% aproximadamente. Si a esto le sumamos el efecto de que el euro se apreció un 20% con el yen, tendríamos que de haber invertido en bolsa japonesa habríamos ganado un 65% aproximadamente, debido al efecto negativo del cambio

En el 2014 estaríamos de nuevo en una situación de yen “barato”.

Ahí compraríamos de nuevo el Nikkei y nos pondríamos a rezar para que no pasase lo de ocasiones anteriores.

En este caso tendríamos que esperar hasta julio del 2016 para volver a “comprar euros baratos”.

¿Qué pasó en esta ocasión con IBEX 35 y Nikkei 225?

El Nikkei pasó de 16.000 a 15.700, una caída del 2%, pero que si contamos con los dividendos bien se podría quedar  con un 2% positivo. A esto, además, habría que sumarle una apreciación del yen del 20%.

Veamos el IBEX 35.

Este pasó de 9.900 a 8.200, una caída del 17%. Si añadimos los dividendos de un par de años aproximadamente tendríamos una pérdida del 13%.

En este caso el invertir en efecto divisa del yen nos salió bien.

Conclusión

Como hemos visto, lo del “efecto divisa» es relativo.

Unas veces ganamos y otras perdemos, aunque en este ejemplo del EURJPY perdemos de manera bastante clara en las primeras etapas de la inversión.

El resumen quedaría así:

Inversión en Japón (€)Inversión en España (€)
Enero 97 a Septiembre 9912 %100 %
Octubre 99 a junio 06– 20 %22 %
Junio 06 a febrero 09– 34 %– 32 %
Febrero 09 a enero 1465 %25 %
Enero 14 a julio 1622 %– 13 %
Total68 %100 %

Primero de todo, como podemos ver, en los años en los que invertimos cuando el yen estaba «barato» (datos en negrita y cursiva), tuvimos un resultado bastante malo en general.

Solo en el último de los 3 periodos mencionados, la inversión en la bolsa japonesa se comportó bastante bien con un retorno del 22% para un inversor español, que de haber invertido en el IBEX 35 habría retornado un – 13%.

Pero claro, si esto lo comparamos con el primer periodo en el que invertimos con un «yen barato», el resultado sería muy distinto, pues en aquella ocasión invertir en la bolsa de Japón hubiera sido un desastre.

Como vemos, la inversión por efecto divisa puede ser un tanto complicada.

Es decir, nadie nos puede asegurar que vamos a acertar si hacemos algo así. Al final será algo más parecido a tirar los dados en la lotería, casi. Unas veces nos saldrá bien, y otras nos saldrá mal.

Otra cosa que sí podemos ver en este ejemplo, y que es muy interesante, es el hecho de que cuando tenemos una bolsa de una economía desarrollada que se comporta muy mal durante una época muy grande, como el caso japonés, es bastante probable que en periodos posteriores se comporte bastante mejor.

japon versus bolsa españa
Desde los 90 hasta la crisis subprime la bolsa japonesa sufrió mucho, quedándose muy atrás en los mercados alcistas del IBEX 35
Las cosas cambiaron mucho a partir del 2009, con el Nikkei pulverizando al IBEX 35 por gran margen

Por ejemplo, cuando vemos que una bolsa como la japonesa se comporta tan mal con respecto a una como la española, como en el periodo que fue hasta el 2006, con una pérdida relativa de casi el 150%, lo mejor sería empezar a pensar en empezar a invertir poco a poco en dicha bolsa, porque como se demostró finalmente, después de ahí el Nikkei ha recuperado casi todo el terreno y los inversores que entraron en bolsa japonesa justo en el comienzo de la crisis de crédito en Occidente, habrían ganado bastante dinero.

Lo interesante sería saber qué es lo que va a ocurrir a partir de ahora. Porque lo que parece bastante claro es que el IBEX 35 es una de las peores bolsas de la última década.

Saludos y buen trading.

1 comentario en “¿Cuándo invertir con el efecto divisa?”

  1. Lo que indicas del IBEX que no sube con la divisa débil ocurrirá mientras esté cargadito de bancos. Por otra parte con la divisa más fuerte reaccionará mejor que el DAX que es exportador y al cual una divisa fuerte le hace daño. Gracias por el artículo.

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