¿Dónde invertir dinero sin riesgo?

¿Dónde invertir mi dinero sin riesgo?

La pregunta tiene una respuesta que no gusta, que no es otra que: no hay inversión sin riesgo.

En un mundo volátil como este en el que vivimos, el cual funciona bajo unas leyes cíclicas, más que “evolutivas”, es imposible estar exento de riesgo.

Lo único seguro en esta realidad material es nuestra muerte, la cual es inescapable.

Así, que olvidémonos de intentar invertir sin riesgo en este o aquel activo, porque eso es un oxímoron.

Siempre habrá un riesgo.

Y no, poner el dinero en cuentas o depósitos bancarios no es invertir sin riesgo. Cierto es que la probabilidad de perder dinero será menor que si compramos acciones, las cuales pueden subir un 1.000% en los próximos años o pueden bajar un 100%.

La mayoría suben, pero la cantidad de las que quiebran tampoco es desdeñable.

Sin embargo, los depósitos bancarios es más difícil que quiebren.

Ahora, pasar puede pasar, sobre todo si aplicamos otros tipos de riesgos, como los de las políticas intervencionistas radicales, en cuyo caso, tener dinero en depósitos o bancos es una de las inversiones con más riesgo que hay.

Al igual que en la medicina no hay medicamento "sin riesgo", tampoco hay inversión sin riesgo
Al igual que en la medicina no hay medicamento “sin riesgo”, tampoco hay inversión sin riesgo

Cortesía de jarmoluk, Pixabay

Vamos a poner varios ejemplos de inversiones con riesgo.

  1. Inversión en depósitos bancarios. Supuestamente sin riesgo. Al menos en los últimos 40 años ha habido pocos casos de problemas en este tipo, aunque últimamente han pasado algunos, como Chipre o CajaMadrid, donde los depositarios con más de 100.000 euros han tenido problemas y “quitas”. En el caso de países como Venezuela o en la Europa de las hiperinflaciones, como la ex- Yugoslavia, Hungría, Weimar, etcétera, tener el dinero en depósitos fue un suicidio con riesgo de pérdida total.
  2. Inversión en efectivo. Supuestamente, también de máxima seguridad. A no ser que un ladrón nos robe la caja fuerte, difícilmente habrá riesgo. Pero volvemos al problema anterior, una vez un país entra en la senda del bananerismo intervencionista, como Venezuela o Zimbabue, el efectivo pierde el 100% del valor en poco tiempo, días o meses, a lo sumo.
  3. Inversión en oro o plata. El oro siempre será objeto de deseo por parte de los ladrones y bandidos: los principales de estos, los gobiernos. Si no, pregúntenle a los americanos por Roosevelt. Además, el oro, o los metales, son bastante volátiles en las condiciones de mercado actuales. Tan pronto sube un 300% en unos años, como baja un 50. Eso sí, el día que venga un colapso de proporciones bíblicas, probablemente será la inversión que mejor sobrevivirá.
  4. Inversión en bonos. Dentro de la Pirámide de Exter, una de las mejores y más seguras inversiones, solo por detrás del efectivo y del oro, sobre todo las letras a corto plazo, que son casi como efectivo. Al igual que con el efectivo y los depósitos ¿Quién compra bonos venezolanos? Aunque hace no mucho estaban rindiendo al 60%. Como vemos, tampoco están exentos de riesgo. El hecho de que los bonos alemán o francés hayan sido seguros los últimos 60 años, no quiere decir que lo fueran los 60 años anteriores, ni los próximos.
  5. Inversión en acciones. Como todos sabemos, estos activos son extremadamente volátiles, con la posibilidad siempre de que alguno de ellos quiebre y se vaya a cero. Por eso, si invertimos, lo mejor es diversificar y comprar una cartera de acciones, y mejor aún, ir añadiendo participaciones todos los años, como si nos construyéramos una pensión. Aunque no exenta de riesgo, es la mejor opción de inversión a largo plazo de la Era Capitalista. Pero nunca podemos saber con certeza que esa Era vaya a durar para siempre.
  6. Inversión en futuros. La gente no invierte en futuros. Olvídate de eso.
  7. Inversión en Forex. La gente tampoco invierte en Forex. Lo más que podríamos hacer es comprar divisas extranjeras si pensamos que nuestro gobierno va a volar por los aires la economía del país, como el caso venezolano. Mejor aún, sería irnos del país. Si aquí en España llega a gobernar un día Podemos con mayoría absoluta, lo mejor vender todo e irse de España. 15 años de un gobierno así, como en Venezuela, y España se convertiría en una dictadura o una ruina de país total. 100% garantizado. Tampoco hay nada seguro en esto de la inversión en Forex, por supuesto.
  8. Inversión en bienes inmuebles. Esto, no es sin riesgo, evidentemente. El “los pisos nunca bajan” se demostró que era una estupidez. Es más, si algún día tenemos gobierno totalitario en España o cualquier otro país, el valor de los pisos y terrenos puede ir a cero, es decir, si son confiscados, como en Cuba o Corea del Norte y en Venezuela, en términos reales, medidos en dólares.
  9. Inversión en diamantes y objetos de lujo. Tienden a subir de precio en sociedades avanzadas, pero nunca son objetos exentos de riesgo. De hecho, siempre estará el riesgo de los “chorizos”.
  10. Inversión en estudios y formación. Bueno, eso suena muy bien pero no está exento de riesgos para nada. Por ejemplo, muchos arquitectos que terminaron sus carreras en los años 2008/10 en España nunca han ejercido. Ejemplos como esos hay muchos. No es una “inversión sin riesgo”.

Y me olvido de muchas, seguro.

¿Dónde invertir sin riesgo?

En definitiva, que no hay inversión sin riesgo.

Hay inversiones más rentables y otras menos.

Como es lógico y de esperar, la rentabilidad a largo plazo siempre vendrá asociada al riesgo que asumamos.

Por ejemplo, a largo plazo se ha demostrado que las carteras de pequeñas acciones han batido a las de grandes acciones, al menos en el mercado americano.

Estas acciones de pequeño tamaño nos dan más rentabilidad pero tienen periodos de volatilidad más fuertes, donde las acciones caen mucho más que las de las empresas grandes.

Lo mismo podremos decir de los bonos. Cuanto más corto sea este, menor volatilidad tendrá y más seguro será.

Es decir, que a mayor riesgo que asumamos, mayor rentabilidad debemos esperar, y a menor riesgo, menor rentabilidad.

Según este postulado, la inversión con riesgo cero debería ser la menos rentable a largo plazo. Lo cual encaja perfectamente dentro de la lógica.

El dinero no se puede invertir sin riesgo, pero sí podremos invertir con cabeza, aunque nadie nos pueda garantizar que vayamos a ganar.

Nunca se sabe lo que puede pasar eventualmente.