El comportamiento de masas en trading e inversión en Bolsa

Cuando leí el libro de André Kostolany, “El fabuloso mundo del dinero y la bolsa”, recuerdo como este nombraba sin cesar el hecho de la importancia de apostar contra las masas, y como recomendaba la lectura de otro libro interesante sobre el comportamiento de los grupos, “Psicología De Las Masas” de Gustave Le Bon, el cual también terminé por comprar y leer. Libro, que a pesar de los años que tiene está más actual que nunca, aunque no sea muy del agrado de aquellos que tienen una visión más bien, comunista de las cosas, por decirlo así,  pues en el mismo Le Bon critica con fiereza los comportamientos de las masas frenéticas. Y ya sabemos que los comunistas son por naturaleza defensores de sociedades de masas, donde los ciudadanos se organicen como hormigas.

Este asunto de las masas es, como casi todo lo que rodea al trading y la inversión, extremadamente subjetivo.

Como toda ciencia social, marcada por las leyes de la praxeología, no tenemos estadísticas y leyes claras, sino que tenemos que conformarnos con el terreno de la “especulación” y la incertidumbre.

Lo que para unos es comportamiento de masas, para otros bien puede ser un comportamiento contrario, encontrando una cantidad infinita de variables.

Básicamente los fenómenos de masas se dan en los dos grandes territorios de los mercados: el trading a corto plazo y la inversión a largo plazo.

La cuestión del “comportamiento de masas” en el trading tiene que ver con el hecho de que la mayoría de estas van buscando los beneficios a largo plazo, y así tenemos como buena parte de los que empiezan en el mundo de la Bolsa intentan obtener beneficios operando los horizontes temporales más cortos del mercado.

Comportamiento de masas en Bolsa

Lo que hacen la mayoría de esos operadores es hacer lo que más publicidad y más gurús recomiendan constantemente: la “inversión a corto plazo” y sus mil variantes.

Es decir, actúan guiados por lo que les dicta el comportamiento colectivo. #

Muy pocos son los que escapan a esta locura y empiezan desde sus veinte años a invertir a largo plazo en acciones con una estrategia “buy and hold” llueve o truene.

No, la gente tiende a comprar en el corto plazo y buscar las ganancias fáciles, así como sale huyendo al más mínimo temporal.

Las masas se guían por los pequeños titulares y las noticias diarias de los periódicos o noticiarios.

Por lo general, las mismas suelen comprar en los peores momentos del mercado y vender justo cuando tienen que hacerlo.

Lo que Kostolany llamaba las manos fuertes y las manos débiles.

Análisis del comportamiento de masas

Las masas representarían las manos débiles, es decir, aquellos que compran mayormente en los picos de mercado, y venden más tarde cuando las burbujas han estallado, y justo antes de que el mercado se recupere.

En este proceso, solo las manos fuertes y los que mantienen una estrategia de comprar y mantener se mantienen con éxito, pero esos no son la mayoría.

Siempre es difícil comprar cuando todo el mundo vende o vender cuando todo el mundo compra
Siempre es difícil comprar cuando todo el mundo vende o vender cuando todo el mundo compra

Las masas y la no inversión en Bolsa

En primer lugar, tenemos que tener en cuenta que las masas en su mayoría  no invierten en Bolsa. Es decir, la mayor parte de la población está alejada del instrumento de ahorro que mejores resultados ha dado en los últimos 200 años.

Esto, de alguna manera, ya nos dice un poco como el comportamiento de la masa suele ser “erróneo”. Digamos, que la mayoría de las masas prefiere invertir en ladrillo o en todo caso fondos de pensiones conservadores, o inversiones disparatadas. Eso para los que ahorran algo, porque en realidad, buena parte de las masas no ahorran nada.

Por lo que, en general, el mero hecho de participar en la Bolsa, ya implica una ligera tendencia a salirse del comportamiento de la masa.

El problema, evidentemente, no acaba ahí.

Comportamiento de las masas en la Bolsa

Como dije antes, la mayoría de los que comienzan en este mundo, y sobre todo los jóvenes, lo harán atraídos por los anuncios de grandes ganancias que prometen, sobre todo, los gurús del day trading.

Cosas como: “vivir del trading desde casa dedicando dos horas al día”, “convertirse en day tader profesional”. Y así tenemos a infinidad de gente que en los primeros años de este mundo abre cuentas para hacer intadía en los diferentes mercados disponibles, resultando en que la inmensa mayoría, por no decir todos, acaban masacrados.

En estas primeras “etapas” del trading de cada persona, las inversiones a largo plazo tranquilas y más seguras no atraen tanta atención, pues evidentemente, no pueden competir con los anuncios de “ganar un 20% al mes”, ó “95% de las operaciones con éxito”.

Comportamiento de las masas psicología

Cuando los novatos ven esos anuncios van en “masa” a donde las posibilidades parecen mejores.

El problema es que dichas posibilidades son fruto de la mentira, o sea, estafas puras y duras.

Algunos, la minoría, son capaces de ver un poco la verdad, y empezar a invertir a largo plazo desde pronto.

Otros, los que sobreviven en los duros años de trading a corto plazo, acaban por volverse inversores a largo plazo del estilo “buy and hold” y de alguna de sus estrategias.

Pero no pensemos que esos son una gran masa, sino una pequeña minoría. En realidad, el hogar medio de España no tiene inversiones en Bolsa, y si las tiene no son significativas.

Muchos de los hombres más conservadores y ahorradores de España u otros países latinoamericanos ven a la Bolsa como algo que no entienden y un lugar peligroso.

En este sentido, recuerdo la experiencia de mi padre cuando yo era un niño. Mi padre es un hombre muy conservador y ahorrador por naturaleza. En esos años, tenía unos ahorros libres con los cuales no sabía qué hacer.

No sé si eran 500.000 pesetas de la época o 1.000.000, pero el hecho es que no sé cómo, el director de su oficina bancaria le convenció para que comprara acciones de, precisamente, ese banco. Mi padre, que no era entendedor ni amante de mercados y Bolsa, accedió confiando en el director.

Poco tiempo más tarde, no sé cuánto, si meses o un par de años, las acciones cotizaban con un fuerte descuento, y mi padre, asustado, vendió, perdiendo una parte de los ahorros. A partir de ese momento nunca más quiso saber de Bolsa.

Ese ejemplo de mi padre representa cómo es el comportamiento de las masas en la Bolsa a la perfección.

Comportamiento de las masas sociales

Como dije, la mayoría de la gente no invierte u opera en Bolsa, pero muchos de estos, si lo llegan a hacer algún día, es como lo hizo mi padre, mediante una recomendación, o porque lo ve en las noticias todos los días, “porque la Bolsa está subiendo mucho”, etcétera. Es decir, se convierten en las manos débiles que compran en los últimos suspiros de un mercado alcista, para luego vender en el primer mercado bajista, cuando las acciones han caído un 40% y justo antes de que estas se den la vuelta para volver a seguir subiendo más tarde.

El caso de mi padre fue exactamente el de la “masa”. Compró por una “recomendación” de un “profesional”, al que seguramente le estarían presionando para que “colocara” participaciones. Las manos fuertes “colocaron” esas acciones después de que la misma había estado subiendo unos años seguramente. Al igual que mi padre, lo harían otras decenas de miles de manos débiles. Poco más tarde, vino una pequeña recesión y las manos débiles salieron asustadas.

Pero no hay problema, el hecho es que siempre habrá nuevas remesas de manos débiles. Consejeros y “profesionales” tampoco van a faltar.

Esto que acabo de explicar se da en mil vertientes y casos diferentes.

Una gran cantidad de gente se interesa por algo, cuando ese algo es popular – Nasdaq 1999 – que es justo cuando más caro está; ¡qué casualidad!

Cuando toda esa gente se ha metido en el “negocio”, resulta que el mismo deja de funcionar, lo cual también es lógico, ya que cuando todo el mundo abre tiendas de lo mismo en la misma calle, no suele acabar bien.

Pues lo mismo en la Bolsa y la inversión.

Cuando las masas invierten, normalmente ya es demasiado tarde. Y lo peor, una vez invertidos, no saben aguantar el chaparrón y esperar unos años más, cuando la Bolsa vuelve, normalmente a superar las cotizaciones anteriores.

Las masas y el trading a corto plazo

En cuanto al trading a corto plazo, tenemos que irnos al terreno fangoso del intradía y sus variantes extremas: scalping u opciones binarias.

Aquí se da el componente de la búsqueda de riquezas a corto plazo, el cual es posible, pero no como trader me temo.

Una característica fundamental de este mundillo es el hecho de que siempre veo por ahí que la gente va buscando aquellos traders o gurús que ofrecen operaciones cortas, y cuyos ratios de ganancia son en muchos casos muy altos. Es decir, la mayoría de la gente suele ganar más operaciones de las que pierde en el corto plazo. Son incapaces de dejar correr las ganancias y cortar las pérdidas rápidamente.

Lo curioso del asunto, es que haciendo así, cortando los beneficios rápido, es como se “fabrican” buena parte de las mejores estrategias de corto plazo extremo.

Estrategias que prometen el 95% de las operaciones con éxito y cosas así, y que son capaces de hacer un 100% de beneficio en cuestión de semanas o meses.

Al igual que comenté al principio con respecto del trading a corto plazo versus la “aburrida” inversión a largo plazo que “solo” promete un 10% al año, los anuncios y los gurús que ganan un 100% en dos meses son los que más llaman la atención de las masas.

El sistema que gana un 50% en dos semanas es el que tiene garantizada la atención del público.

Este no está interesado en un sistema que le dé un 15% al año.

Después de todo, no es para eso para lo que se metió en la “Bolsa”.

Lo malo es que los sistemas que ganan 50% cada dos semanas pierden un 100% en otras dos semanas eventualmente.

Comportamiento colectivo de las masas

En general, son pocos los que son capaces de vencer estas barreras mentales y dedicarse a la única cosa que deberían hacer en cuanto al mundo del trading y la inversión: el medio plazo y sobre todo, el largo plazo.

En primer lugar, son pocos los que se adentran en este mundo, mientras el resto permanece en la vida fácil del día a día.

De los que se adentran, la mayoría lo hará en el corto plazo al empezar.

Muchos abandonarán después de perder, y otros encontrarán otros caminos en los diferentes nichos del mercado de corto plazo, pero esta vez como proveedores de algún servicio.

El resto acabarán invirtiendo a largo plazo con las estrategias probadas de éxito que llevan utilizando durante décadas gente como Buffett.

Pero no pensemos que ese resto es la mayoría de la masa.

De hecho, esos inversores a largo plazo, son una minoría opuesta a la masa.

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