El día en que cerrarán las Bolsas del mundo

Hace unos meses escribí un artículo de esos que pasan sin pena ni gloria. De esos que causan rechazo y no son apenas leídos. Después de todo, el público solo suele gustar de siemprealcismo e “invertir con éxito”.

En ese artículo escribí la última solución de los gobernantes para que la Bolsa no baje: “prohibamos que caiga”.

Al final nunca pensé que vería algo así, pero estos últimos días de locura en el mercado chino ya tenemos la siguiente línea del Rubicon (parece que nunca se acaban las líneas a cruzar): prohibir la negociación en acciones.

Así está el mercado chino: aproximadamente la mitad de acciones no se pueden negociar, con la esperanza de que las mismas no caigan, supongo.

 

A los políticos les gusta mucho cerrar, prohibir, decretar. Nunca hubo tantos políticos como hay hoy día. Adivinen qué es lo que más está creciendo estos años: las prohibiciones, y eventualmente, los "cierres"
A los políticos les gusta mucho cerrar, prohibir, decretar. Nunca hubo tantos políticos como hay hoy día. Adivinen qué es lo que más está creciendo estos años: las prohibiciones, y eventualmente, los “cierres”

Cortesía de jarmoluk, pixabay

Para la alegría de los burócratas chinos, la Bolsa parece que se ha recuperado estos días, después de todas estas medidas.

Sin embargo, mucho me temo que todo no está dicho en el mercado chino, y esto es probablemente un rebote para seguir bajando posteriormente hasta el día que el gobierno chino prohíba la negociación en el 100% de las acciones; es decir, que cierre la Bolsa al completo, como hizo en su día Islandia, o recientemente Grecia.

Hablando de Grecia, ahí tenemos otro ejemplo de lo que hacen los gobiernos cuando las cosas se ponen feas hoy en día: cerrar las bolsas a las primeras de cambie, no sea que la gente quiera vender.

Lo que ocurre es que esos políticos ineptos no saben que cuando cierras una bolsa o prohíbes vender, eso no signifique que la Bolsa tenga que subir.

Si no que se lo pregunten a los islandeses.

En el caso griego han tenido “suerte” ya que al final, después de todo el teatro pertinente, el líder griego Tsipras se ha bajado los pantalones y aceptó las condiciones de la élite, con lo que se evitó el colapso completo de la economía y la Bolsa griega.

Pero que no festejen tan rápido, pues esta no será la última vez que dicha Bolsa cierre.

Es más, volveremos a ver un cierre no dentro de mucho; y ese día ya no habrá rescate final ni nada de eso.

Y ¿por qué no habrá rescate final?

Pues porque llegará el día en el que cierren todas las grandes bolsas europeas y mundiales, incluidas la alemana y, sorpresa, la de los Estados Unidos.

¿La razón?

La razón es sencilla: porque todas las economías avanzadas del mundo son total y absolutamente insolventes, es decir, que si fuésemos una agencia de calificación, la totalidad de las naciones europeas y los Estados Unidos tendrían la calificación de bonos basura; alguna quizá con calificación C.

Aunque la gente no se lo imagina, los Estados Unidos van a quebrar, y van a hacerlo a lo grande. ¿Cómo será?

Pues no sé.

Lo normal es que algún día, después de estirar la cuerda o haber hinchado el globo más allá del punto de no retorno, el sistema financiero implosione por su propia naturaleza.

Eso va a ocurrir con una garantía del 100%.

Lo que ocurre es que el colapso financiero no tiene por qué venir por “causas económicas o financieras” en primera instancia.

Es plausible, e incluso altamente probable, que el inicio del colapso, o el colapso en sí, lo “cause” algún fenómeno externo. Fenómeno que será usado por las élites del mundo para “culpar” del colapso, pero que no será más que una excusa, porque la insolvencia de las naciones es total, con o sin evento.

¿Qué tipo de evento puede ser?

Pues ya he dicho en alguna ocasión lo que podría ocurrir. Por ejemplo:

  • Una gran guerra “espontánea”. Y no me refiero a una guerra entre los Estados Unidos y algún país “chicharro”, sino contra Rusia-China, por ejemplo, que ya es cosa de otro nivel.
  • Un mega-atentado responsabilidad de “Al-Qaeda”, “ISIS”, o Santa Claus.
  • Un gigantesco desastre natural. Vean la película “San Andrés”.
  • Un evento de otro tipo fuera de lo común. Dejo a la imaginación de los lectores que piensen lo que quieran.

El fin de la Pax Americana

Todo aquel que conoce de una manera más o menos intuitiva el funcionamiento de este mundo, sabe que la “paz” social, económica y militar que gozamos en occidente no va a seguir para siempre, por el simple motivo que todas las grandes paces de la historia mundial acaban por desaparecer, por muy largas que estas fueron.

Da igual si fue la Pax Romana, la Pax Británnica, o cualquier otra de mayor o menor duración. Estas, de una u otra manera, siempre terminan.

De hecho, lo que ocurre que es que dichas “Paxes” siempre crean las condiciones para que las mismas sean rotas eventualmente. Dicho de otra manera, las “Paxes” acaban siendo víctimas de sus propios éxitos.

Dichos éxitos en riqueza, paz y prosperidad suelen producir un efecto social bastante común: el aumento de las creencias y prácticas socialistas.

Es decir, cuando una sociedad se vuelve rica, se va volviendo más y más socialista con el tiempo, aunque sea de manera soterrada, sin que la gente lo “perciba”.

Para los seguidores del socialismo (es decir, la gran mayoría de la población), esto no tiene ningún problema; es más, es una bendición.

El problema es que cuando el socialismo ha crecido hasta un nivel bastante alto. Y a día de hoy es extremadamente alto, lo que acabas por tener es la destrucción de la prosperidad que dejaron los antepasados, en un espectáculo dantesco de dictaduras totalitarias y destrucción toda moral y libertad individual.

Desgraciadamente, eso es lo que vamos a presenciar en los próximos tiempos.

Lo mismo que ocurre en la sociedad, acaba por suceder en las Bolsas, pues el sentimiento alcista siempre es máximo en los topes de mercado, al igual que el sentimiento “optimista” y “buenista” es máximo justo en los topes de las civilizaciones.

Analógicamente, nos encontramos en un tope, tanto social como bursátil.

Como ese tope es el final de un camino bastante largo, veremos un incremento en las restricciones en los próximos tiempos, ya que es lo que acaban haciendo siempre los políticos intervencionistas de cualquier tiempo y espacio.

Desde un punto de vista bursátil, eso significa que terminaremos por ver medidas tipo, cierres de las Bolsas, prohibiciones de negociaciones, etcétera.

Muchas de esas bolsas abrirán con una cotización mucho más baja, al menos en términos reales. Puede darse el caso, que la de algún país no lo vuelva a hacer, como el caso de San Petersburgo o China en el siglo XX.

Va a ser un espectáculo el día que veamos cerrar el NYSE o el IBEX.

Un espectáculo no muy agradable, evidentemente.