El terrible invierno de Kondratiev

No son pocos los que creen que estamos en los inicios de un mercado alcista secular de parecido al que comenzó en los años 50 u 80 del Siglo XX.

De entre los más fanáticos creyentes de que lo peor ha pasado son los políticos de los diferentes partidos y países.

Supongo que la gran mayoría de estos no tendrán la más mínima idea de son las ondas o ciclos de Kondratiev, ni creo que les importara de saberlo la verdad.

Kondratieff ciclos económicos

Kondratiev tuvo la desgracia de vivir en la Unión Soviética de Stalin, y finalizó su vida fusilado, ya que sus teorías sobre los ciclos económicos chocaban de frente con la doctrina marxista de que el fin del capitalismo, la llegada del nirvana y, por tanto, el fin de los ciclos estaban a la vuelta de la esquina.

Esto, unido al hecho de que se opuso a las expropiaciones masivas del régimen, selló su destino.

Ciclos Kondratieff

El mérito de Kondratiev radicó en identificar de manera bastante precisa los ciclos (1) correspondientes a las fases alcistas y bajistas del capitalismo reciente.

Los periodos que identificó fueron los siguientes: de 1790 a 1849 con el punto culminante del colapso en 1815; de 1850 a 1896 con el punto decisivo en 1873; y en 1896 se inició otro ciclo que concluiría presumiblemente en 1950.

El siguiente comenzaría en ese año para terminar supuestamente en fecha próxima, aunque históricamente casi que debería haber terminado ya. Si así fuera, entonces los políticos y los defensores de los brotes verdes tendrán razón.

Estos ciclos se caracterizan por tener una duración y un comportamiento similar.

El primero duró 60 años, el segundo 46, el tercero 55, y el presente llevaría 65.

No obstante, parece ser que el presente ciclo se está alargando más de la cuenta, a no ser, como ya dije que se haya terminado y nos encontremos en la primavera.

Hablando de primavera, ese sería la primera parte de cada onda de Kondratiev, a la misma le seguiría el verano, luego el otoño y finalmente el tenebroso invierno, cuando los tipos de interés a largo plazo americanos, los T-Bonds deberían tocar su punto más bajo, o lo que es lo mismo, debería alcanzarse el punto culminante del mercado alcista de bonos.

Ciertamente, esto no se aplica para todos los países al mismo tiempo ni en la misma forma.

Evidentemente, estamos hablando de la economía y sociedad preponderante de esta era: los Estados Unidos de América.

El mercado alcista secular de bonos hace ya tiempo que terminó en Grecia o España.

Pero ¿Por qué está durando tanto este periodo de kondratiev?

Kondratieff invierno

Vamos a ver cuánto duraron los anteriores inviernos: el primero 25, el segundo 23, el tercero 21, y este estaría durando ya – si consideramos que empezó con el colapso del Nasdaq en el año 2000 – 14 años, por lo que podemos asegurar que todavía queda un largo invierno, no descartando para nada que se pueda prologar durante 10 años más.

Ahora, teniendo en cuenta que esta última onda ha tenido la primavera, verano y otoños más grandes, no sería de extrañar que también tuviera el mayor, y quizá el más “frío” invierno; ya que algo me dice, que todavía la fiesta de verdad no ha empezado.

¿Qué podemos esperar del ciclo de Kondratiev?

En la primavera todavía hay bastante miedo debido al nefasto recuerdo del último invierno, que siempre se caracterizó por ser el periodo de mayor duración de las ondas.

La gente no está para demasiadas fiestas y los recuerdos de penurias están demasiado frescos.

No obstante, y debido a que ya se liquidó casi toda la morralla de la onda anterior y en cierto modo se tocó fondo, se comienza a ver una recuperación tímida del crédito y de la inflación, así como de los tipos de interés.

En este periodo las mejores inversiones son las bolsas y los bienes inmobiliarios.

Kondratieff verano

El verano es la época en la que la confianza se afianza después de haber pasado una temporada positiva.

La inflación y los tipos de interés suben y se da el peor mercado bajista de bonos de toda la onda. Se alcanza el máximo en los tipos de interés.

Las mejores inversiones en esta época son las materias primas, los bienes inmuebles y los metales preciosos y, por supuesto, todas las acciones que estén relacionadas con estos.

El mercado de acciones en general no se comporta bien en esta época.

En el anterior verano de los años 70 las acciones americanas permanecieron estancadas durante toda esa década.

En los veranos además se comienza a ver un crecimiento significativo del crédito a las empresas a pesar de los altos tipos.

Kondratieff otoño

El otoño es la parte de la onda en la que la confianza alcanza su punto más extremo.

Aquí el nivel de deuda está bastante bajo y los tipos de interés comienzan a descender progresivamente, dándose un boom espectacular en el crédito de todo tipo y sobre todo el de consumo.

La deuda crece hasta niveles estratosféricos, así como la bolsa. Además de ésta, los bonos y los bienes inmuebles son las mejores opciones de inversión.

Kondratieff materias primas

Las materias primas y los metales serán los peores instrumentos para invertir en este periodo.

Por último tenemos el famoso invierno, en el que luego de un periodo de euforia general, se pagarán todas las facturas por tanta fiesta.

No es casualidad que durante el otoño, y debido a la gran cantidad de dinero disponible las masas adopten comportamientos cada vez más optimistas y pródigos.

El exceso de confianza y optimismo se traducen en un aumento de los programas de redistribución y un aumento desorbitado en la creencia en la omnipotencia del Estado.

No obstante, todo esto es una fantasía fruto solamente de haberse endeudado hasta las trancas.

Las masas no comprenderán que no se puede mantener dicho estado del bienestar.

Habrá una gran resistencia a disminuir el mismo. Al mismo tiempo colapsarán los mercados de acciones y los de materias primas.

El desempleo alcanzará cotas enormes y la actividad empresarial estará por los suelos.

Todo el mundo desea un puesto gubernamental, que son los únicos que proporcionan “seguridad”.

El miedo y el pesimismo están a la orden del día. Las mejores inversiones en esta época son el efectivo, los bonos y el oro.

Ciclo Kondratieff actual

Bien, analicemos el punto en el que nos encontramos. Parece ser que las teorías de Kondratiev se cumplen a la perfección de momento.

El mercado de bonos sigue su mercado alcista de más de treinta años (desde 1980), y está casi tocando mínimos.

El efectivo parece que no ha sido mala inversión, si lo comparamos con otras cosas; y el oro después de tocar los 250$ en el 2000 con la inolvidable venta del “bottom picker of the century”, Gordon Brown, podemos decir que se ha comportado bastante bien.

Así mismo los mercados de acciones están más o menos en sus valores de hace quince años, mejor en unos casos y peor en buena parte de las acciones del Nasdaq.

Hay un tema con respecto al mercado de las acciones y el oro que todavía no se ha dado.

Estoy hablando del ratio Dow/oro (2), el cual dice que en cada una de las depresiones anteriores dicho ratio alcanzó valores entre 1 y 2, y sin embargo en esta depresión actual, sólo hemos alcanzado 7 (a día de hoy estamos en 13,20) en los momentos dramáticos del 2008.

Este pequeño detalle me da una pista y me dice que este invierno no ha terminado todavía. Si a esto le añadimos que el nivel de deuda global, y el de los Estados Unidos en particular no se ha reducido, ni mucho menos liquidado, entonces podemos asegurar que todavía queda fiesta para rato.

De hecho, aún queda la traca final de los fuegos artificiales.

Particularmente, pienso que el valor del ratio Dow/oro va a alcanzar un valor incluso inferior al del último mínimo del otoño anterior.

Si cualquier analiza el gráfico a largo plazo de dicho ratio podrá comprobar cómo a partir de los años 70 se produjo una especie de desestabilización en el curso “normal” de los tipos, alcanzándose  unos máximos en el último verano totalmente desproporcionales comparados con los datos anteriores.

Digamos que el péndulo se rompió, y fue condenado a dar oscilaciones cada vez más prominentes. A este respecto, no es descartable que en el próximo pánico de Wall Street veamos al TNX tocando casi cero, para luego, y como cree por ejemplo Hugh Hendry, estallar por los aires en una espiral “hiperfinflacionaria” cuando el gobierno americano se vea acorralado. Si ello es así, entonces el oro será la única salvación, si no lo confiscan claro.

Con respecto a Kondratiev y el estudio de los ciclos, he de decir que esto no es nada nuevo bajo el sol, ya que las antiguas civilizaciones incluidas la hindú, o las concepciones de la historia de los antiguos griegos, o de los mayas, nos hablaban claramente de un comportamiento cíclico de las sociedades humanas.

Kondratieff economía e historia

Para los hindús estaríamos en el kaly yuga, que sería el equivalente al invierno de Kondratiev pero en una versión mucho más larga.

Así mismo podemos ver esto en estudios de ciclología como los llevados a cabo por Oswald Spengler, y su “Decadencia de Occidente”.

Otro trabajo interesante al respecto es el de Homer Sylla, “Historia de los tipos de interés”, donde nos explica como cada civilización tuvo una larga fase descendente de los tipos de interés de siglos o milenios, para finalmente alcanzar el estadio final y el colapso de dicha civilización con unos tipos desorbitados.

¿Puede que nos encontremos en los momentos previos de dichos tipos desorbitados?

Un último apunte personal a este tema de Kondratiev.

El hecho de empezar a analizar los datos de la sociedad capitalista desde el año 1790 significa que hay un problema: ¿qué ocurre antes de 1790?

No podemos pues aceptar que esos ciclos se perpetúen para siempre, pues es un hecho que antes de 1790 la sociedad capitalista aún no existía.

Entonces si antes no teníamos datos y estas series tienen un comienzo definido en el Siglo XVIII, ¿no podría ser que también tuvieran un final?

¿No podría ser ese final el inicio del Socialismo y cumplirse las profecías de Marx y Schumpeter?

Si se da el caso, creo que podríamos asegurar que habríamos alcanzado el invierno perpetuo de Kondratiev.

Si ello ocurre, tendremos que olvidarnos de cosas como el ratio Dow/oro.

  1. En esta imagen de la web safehaven se pueden ver bien las ondas correspondientes.
  2. En la web macrotrends podemos ver un gráfico del ratio.