¿Es buena idea el day trading en futuros? El caso del KOSPI 200

El KOSPI 200 es el futuro del índice principal de Corea.

El crecimiento que tuvo el trading de futuros en ese país fue tan grande que allá por el 2011 llegó a ser el mayor mercado de futuros del mundo por volumen superando incluso al Eurex o al CME. Cosa que cambió en estos últimos años debido a las fuertes regulaciones que impuso el gobierno coreano para la operativa de futuros, resultando en la aparición de fuertes barreras de entrada para la operativa de futuros en el país.

Una de las razones aludidas es que las medidas eran para proteger a los inversores nacionales de los depredadores internacionales y evitar que muchos traders nacionales perdieran dinero haciendo trading frecuente.

Es posible que esas medidas vinieran en parte por la presión social ejercida después de la publicación de algunos estudios como el que voy a comentar aquí, en los que se muestra claramente que la gran mayoría de los day traders individuales y nacionales perdían dinero de manera constante y en muchos casos catastrófica.

Lo malo de esas medidas es que han acabado con el liderazgo coreano en uno de los sectores financieros punteros del mundo, lo cual no es buena noticia para la liquidez de los mercados de la nación en general.

Si bien es cierto que es posible que el gobierno haya salvado las cuentas de varios miles de aspirantes a operadores intradiarios de futuros, de nada sirve si el innato interés de los coreanos (cuestión que parecen compartir con sus primos chinos y japoneses) por las apuestas sigue vigente. Y podemos estar seguros de que dichas ansias por hacer apuestas seguirá vigente siempre que los coreanos sean coreanos.

Ninguna medida podrá evitar nunca eso, salvo la adopción de un sistema totalitario como el de sus hermanos del norte, en cuyo caso estoy seguro de que encontrarían la manera de hacer apuestas, aunque sea apostando cuatro lentejas en una pelea de arañas.

Lo que cambia es el nivel de vida y el tamaño de las apuestas, no las apuestas en sí, pues estas van unidas a la naturaleza humana.

Es decir, puede que el gobierno coreano haya evitado que un porcentaje de pequeños day traders no puedan operar los futuros principales del país, pero eso no va a evitar que esos individuos, en su búsqueda insaciable por acción, encuentren otros instrumentos para saciar sus ansias.

Esos instrumentos pueden ser el forex, opciones tradicionales, opciones binarias o cfds, algunos de los cuales, son incluso peores que los futuros en términos de esperanza financiera de supervivencia. Y en ese sentido, estoy seguro que los operadores pequeños que antes operaban futuros ahora se arruinan mucho antes.

Si en futuros tardaban 6 meses, en binarias tardarán 6 semanas, con suerte. Y repito, la única manera de que los ingenieros sociales eviten este comportamiento es aboliendo por completo los mercados financieros para el consumidor minorista, pero eso equivale a la implantación de un sistema socialista a la cubana. Cosa que, después de todo, es lo que quieren estos “ingenieros” y adalides de la bondad.

¿Operativa intradía futuros?

El estudio mencionado fue hecho en el futuro del KOSPI entre los años 2003 y 2006 en donde se encontró que la gran mayoría de operadores que hacían que participaban en dicho mercado eran inversores individuales nacionales, y la mayoría de estos hacían day trading, más de un 50% de los mismos.

En cuanto a volumen, es lógico que la cosa fuese más compensada, pues las instituciones, managers y grupos financieros internacionales coparan una cantidad más grande del volumen de contratos total.

Por ejemplo, el 25,91% del volumen de contratos del mercado fue movido por inversores individuales nacionales haciendo day trading, mientras que el 22,99% del volumen correspondió a inversores nacionales que no hacían day trading.

Por otro lado, la mayor parte del volumen institucional vino del lado de aquellos que no hacían day trading, y por tanto seguirían otros métodos como swing trading, los cuales movieron cerca de 40% del volumen total.

Estos inversores institucionales movieron mucho menos volumen en day trading, apenas pasando el 10%.

Aquí ya podemos ver la primera desviación en cuanto a comportamiento en la manera de operar.

Intradía futuros

Los institucionales (managers, bancos, extranjeros) ejercieron la mayor parte de su actividad en trading a más de un día, mientras que la mayor parte del trading que hicieron los inversores particulares fue haciendo day trading.

Esto me suena al viejo dicho de “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”.

Es decir, mientras los managers nacionales y grandes grupos aconsejaban a sus clientes el hacer intradía (y así ganar sus jugosas comisiones, entre otras cosas, mientras ellos toman incluso posiciones contrarias), estos se dedicaban a hacer mayormente swing trading.

De esta manera no es de extrañar la cantidad abrumadora de pérdidas que el grupo de traders individuales nacionales incurrió en esos años de trading.

Según los resultados del estudio, los resultados alcanzados por los cuatro grupos haciendo day trading, fueron:

  • Individuos coreanos: pérdidas de 774.431 puntos (387 mil millones de won).
  • Managers coreanos: beneficios de 38.014 puntos.
  • Bancos nacionales: pérdidas de 13.317 puntos.
  • Instituciones extranjeras: beneficios de 31.429 puntos

Estrategias intradia futuros

Así, a primera vista, podemos ver que los beneficios conseguidos por unos apenas son una fracción de las pérdidas terribles acometidas sobre todo por el grupo de los day traders, los cuales perdieron más de diez veces que todos los beneficios conseguidos por los grupos de trading institucionales. Y eso que entre el 2003 y el 2006 el mercado coreano tuvo un mercado alcista brutal del 100%.

Ni aún con esas pudieron sacar esos inversores beneficios, sino tan solo pérdidas ruinosas.

En el caso de las pequeñas pérdidas de los bancos el autor del papel nombra que puede ser debido a que los mismos no realizan actividades de day trading propias y que esas pérdidas puedan ser debidas a los ajustes de cartera en sus posiciones de hedging en sus grandes fondos.

Por lo demás, el autor tuvo en cuenta unos datos de comisiones medias para los diferentes grupos de traders, mayores para los individuos y menores para las instituciones, como es lógico.

Esto es debido a que los datos que sacaron del mercado eran ingresos y pérdidas brutas y no contaban con las comisiones y gastos de los brokers.

Otro dato interesante, es que a mayor número de cantidad de contratos operados por los individuos, es decir, a mayor frecuencia de trading, más desastrosas serían las pérdidas.

Sin embargo, los grupos institucionales que operaban en gran frecuencia y volumen pudieron sacar beneficios.

Viendo esos datos, es una pena que en el estudio no se recojan los datos de los beneficios y pérdidas de aquellos que hicieron trading swing o tendencial, en cuyo caso estoy seguro que los resultados no hubieran sido tan desastrosos.

Gracias por leer y compartir.