¿Funciona de verdad la Teoría de las Ondas de Elliot?

La Teoría de las Ondas de Elliot es una de las más conocidas y estudiadas del mundo del análisis técnico.

Esta teoría fue desarrollada hace nada menos que casi un siglo por el que fuera contable, Ralph Nelson Elliot, el cual descubrió – o creyó descubrir – los principios que rigen los cambios cíclicos que rigen el comportamiento de la bolsa.

El inicio de esta teoría fue resumido en una serie de artículos publicados en 1938 en el libro “The Wave Principle”.

Más tarde, cerca del final de su vida, esto vino a unirse a una obra más completa que también iba sobre el tema de la ciclología, en su libro “Los secretos de la naturaleza: El secreto del Universo”.

Con este último trabajo ya puedes darte cuenta de por dónde van los tiros en el trabajo de Elliot.

Es decir, Elliot creyó encontrar unos patrones de funcionamiento de los ritmos de este mundo; unos patrones que no solo funcionaban para los mercados de acciones, sino para todas las actividades humanas y fenómenos del mundo.

Seguramente esto pareció realmente novedoso a mucha gente, creyentes ciegos, ya en esa época, de la Teoría de la Evolución.

Sin embargo, esta temática es tan vieja como el mundo, perteneciendo a todas las tradiciones antiguas que hacen referencia a como “evoluciona” el mundo.

Pero antes de hablas más de ciclos cósmicos y cosas raras de esas, vamos a seguir con la Teoría de ciclos de Elliot.

¿De qué va la Teoría de Ondas de Elliot?

elliot waves
“Esquema” básico de las Ondas de Elliot en Bolsa

Tal y como dice el nombre, el funcionamiento se basa en avances por ondas, cosa que Elliot descubrió al ver que las bolsas no se comportan de manera aleatoria, sino siguiendo las leyes de la naturaleza con los ratios de Fibonacci.

Según lo que descubrió Elliot, las bolsas siguen una especie de secuencia de subidas y bajadas en ondas, no demasiado diferentes a la de las ondas del mar, las espirales de los caracoles o de las galaxias, por ejemplo.

Si eso era así entonces lo lógico es que dicho comportamiento podría ser la base de crear un sistema capaz de ganar dinero en Wall Street: el sueño de todo especulador bursátil.

Lo que es más, con esa idea Elliot dedujo que dichas ondas, olas, o ciclos bursátiles venían acompañados del estado de ánimo bursátil, o sea que determinando la psicología de las masas podríamos prever los futuros movimientos.

El modelo de Elliot básico consta de 8 olas, de las cuales las cinco primeras pertenecen a la fase alcista, con la 1, 3 y 5 formando los picos del avance alcista y el 2 y 4, los mínimos crecientes del anterior.

Los puntos 6 y 8 serían los mínimos decrecientes correspondientes a la fase bajista, y el 7 sería el rebote que ocurriría en la misma.

Bien, el tema es que según esta teoría deberíamos esperar este tipo de olas no solo en los movimientos de corto plazo, como los intradiarios, sino también, y quizá, más eminentemente, en los de largo plazo, como los mercados seculares.

En general, los teóricos de esta teoría argumentan que los periodos que podemos encontrar, y en los cuales se encuentran englobados los de rango inferior, de mayor a menor, son:

  • El Superciclo Grande que dura siglos
  • El Superciclo de décadas, de 30 a 70 años
  • Ciclo de uno a varios años, dependiendo de las circunstancias
  • Primario, que va desde un par de meses a un par de años
  • Intermedio, que va desde semanas a meses
  • Menor, que va por semanas
  • Minuto, que va por días
  • Minutete, que va por horas
  • Sub-minutete, que va por minutos

Como vemos, tenemos para todos los gustos, desde los que invierten basándose en el adivinar el “fin del capitalismo” o no, a los que quieren hacer trading algorítmico agresivo intradía.

Desde luego que las aplicaciones prácticas en Análisis Técnico son infinitas.

Ahora bien,

¿De verdad funciona la Teoría de las Ondas de Elliot?

Este es el punto realmente importante del asunto, porque de nada nos vale que las mismas tengan una base teórica que suene muy bien, como Fibonacci y las teorías psicológicas de masas, con libros clásicos como los de Gustave Le Bon.

Este es el quid de la cuestión, porque si el tema no funciona en la práctica de nada vale aplicar dicha teoría a nuestras inversiones o especulaciones, ya que perderemos dinero.

En principio, lo que tenemos que tener claro es que esta teoría al menos está en lo cierto de que los mercados se mueven en unas especies de ondas de subidas seguidas por bajadas, etcétera.

Pero no por ello, podemos pensar que vamos a encontrar un patrón sagrado con el que vayamos a ganar a los dealers en el corto plazo, porque en ese corto plazo es donde peor funciona la susodicha teoría.

Sin embargo, es en el largo plazo donde la misma nos puede dar aproximaciones más interesantes y sobre la cual hay muchas teorías similares, como la de los ciclos de Kondratiev y similares.

Es decir, lo que nos enseña el estudio de los mercados es que las fases alcistas de los últimos 200 años en Wall Street – al menos en esa bolsa – duran de promedio bastante más que las fases bajistas.

Para ver esto solo hace falta mirar el gráfico a largo plazo del Dow Jones para ver que las fases alcistas duran bastante más que las que son bajistas y así, a bote pronto, podríamos decir que dichas fases duran más que la proporción 5/8 de la fase alcista de la Teoría de Elliot.

Es más, no es que puedan durar más, sino que también pueden durar menos, y así pasa con todos los ciclos más pequeños de todos los grandes ciclos.

Y por si no fuera poco, también podremos encontrar mercados laterales terribles que, en cierto modo, inhabilitan casi por completo los fundamentos de la teoría, pero ante los cuáles los defensores de la misma dirán que dichos mercados también están sujetos a las leyes de las Ondas.

¿Entonces qué nos queda con esto?

Pues un sistema muy complicado de predecir y del que muy difícilmente podremos incluso sacar conclusiones definitivas a largo plazo, más allá de saber que cuándo llevamos dos años de mercado bajista lo más probable es que no falte mucho para una fase alcista, o viceversa.

Mucho menos intentar hacer aplicaciones de trading automático algorítmico, pues lo que podemos ver de estos movimientos cícilos del mercado es que los mismos no son constantes y que todas las ondas son diferentes unas de otras en una manera que es prácticamente imposible de predecir.

Sin embargo, sí que podemos observar que a pesar de no ser movimientos y ciclos u ondas uniformes, sí que estamos ante la presencia de unos movimientos que son reactivos unos con otros: subidas precedidas de bajadas y una especie de comportamiento de carácter similar en los mercados bajistas o alcistas.

Con eso ya tenemos algo interesante; que incluso nos puede ayudar a tomar mejores decisiones de inversión.

Por ejemplo, ves el siguiente gráfico del IBEX:

elliot waves bolsa

Bien, el mismo es el gráfico a largo plazo de finales de los 90 y principios de los 80 del índice español.

Ahí podemos ver una especie de Ondas de Elliot que se dieron en esos años sucesivos con un mercado alcista en 5 ondas y uno bajista de 3.

Lo que pasa es que, como dije antes, el comportamiento de dichas ondas es completamente irregular, de tal modo que intentar sacar predicciones resultaría en cometer bastantes errores bastante caros probablemente.

No obstante, también como dije antes, el mero hecho de saber que vamos a tener un “punto 2”, o que el mismo es probable, esto nos puede ayudar a tomar decisiones especulativas cuando “sospechemos” que estamos en ese punto, lo cual siempre sería ventajoso.

Lo que es más, si sospechamos, nuevamente, que podríamos estar en un punto 8, tal y como vemos en ese mercado bajista, no sería demasiado imprudente empezar a tomar posiciones alcistas, o al menos en tomarlas próximamente, porque en esos casos, luego de tres ondas bajistas así, es muy probable que dicha fase termine, con la consiguiente posibilidad de afrontar una nueva fase alcista.

Lo que pasa, es que como podemos ver en años siguientes del IBEX, las siguientes fases del mismo han sido mucho más complicadas de medir con “ondas”.

Por ejemplo, en la fase siguiente a las 8 ondas anteriores que comenté, es difícil encontrar las cinco primeras ondas de la fase alcista, y además es complicado determinar cuáles son las tres ondas de la fase bajista, sin saber, además, si estamos en una fase alcista ahora o empezando una bajista.

ondas de elliot
Las ondas no siempre salen como queremos

Como vemos, este tema de las “ondas”, “olas”, “ciclos”, y demás, es bastante confusa.

Y ahí está, quizá, la clave del asunto.

Las ondas existen, sí, pero las mismas son extremadamente confusas y difíciles de prever de manera cuantificada, sin que además podamos esperar formaciones perfectas de 8 ondas continuamente, sino de 8 seguidas de 3, de 9 o 15, por decir algo.

¿Funcionan las Ondas de Elliot en otros mercados que no sean la bolsa?

Este tema de las ondas debería funcionar para todos los mercados. Esto es lo que deberíamos entender si comprendemos los fundamentos teóricos de la idea.

Las ondas han de afectar a los movimientos del petróleo, materias primas varias, divisas, y como no, criptomonedas, en fases de euforia seguidas de fases de depresión.

Sí, seguro que todos los mercados tienen esas fases de euforia seguidas de momentos de tenebrosidad, pero dar con el momento clave de dichas ondas no deja de ser harto complicado.

Eso sí, a veces, cuando das con uno de los puntos de inflexión, como el 5 o el 8, das en el clavo y verás buenos beneficios en los próximos tiempos.

Pero no veas lo difícil que es dar con uno de estos puntos sin arruinarnos antes, sobre todo con el “5”, el que marca el final de la fase alcista.

Conclusión

No son pocos los que intentan dar con ese fantástico 5, para acabar estrellándose una y otra vez contra el terrible muro que son los mercados alcistas de un mundo inflacionario por naturaleza.

Por ejemplo, uno de los casos más conocidos al respecto es el de Robert Pretcher, sin duda, el más conocido proponente de la Teoría de Elliot en las últimas décadas, el cual leva intentando predecir el tope de mercado desde hace 20 años, al menos, prediciendo en no pocas ocasiones que la bolsa estaba a punto de entrar en una fase “supercyle” tan mala como la Gran Depresión de los 30, y haciendo llamadas a una caída del Dow de más del 80%.

Desgraciadamente para Pretcher y sus seguidores, dichas predicciones han sido infructuosas, pues en los últimos 20 años han perdido algunos de los mercados alcistas más importantes de la historia, por no hablar de las terribles pérdidas que habrán acumulado intentando “ponerse cortos”.

Y eso que estamos hablando de un estudioso profundo del tema, no siendo fácil encontrar a alguien con más conocimiento del asunto que Pretcher; y sin embargo, todo ese estudio no le ha valido de nada a la hora de hacer predicciones en la Bolsa.

Lo cierto, y esto es algo que debemos comprender a rajatabla, es que el mundo de la Bolsa es muy complicado y de una dinámica extremadamente compleja, la cual requiere incluso más cosas que las Ondas de Elliot.

No por mucho estudiar los ciclos de la vida, Fibonacci, el Número Áureo, las fases de la luna, la astrología, etcétera, nos será fácil derrotar a la Bestia de la Bolsa, caprichosa como pocas.

Saludos y buen trading

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