¿Funciona la economía mejor con demócratas o republicanos?

Según la teoría económica austriaca o liberal (no confundir con el “liberal” anglosajón), las políticas económicas defendidas por los gobiernos conservadores deberían ser mejores para la economía que aquellas defendidas por los gobiernos socialistas.

Según las teorías de las escuelas keynesianas, deberían ser las políticas económicas de los partidos socialistas las que funcionaran mejor para crear prosperidad y crecimiento.

Por un lado tenemos el laissez faire de Bastiat, Smith, Hume, Menger, Mises, Hayek, Rothbard, Friedman, y por otro lado a Marx, Keynes, Krugman, Stiglitz, Bernanke, entre otros.

Si miramos los resultados a lo largo de la historia reciente de los países del mundo, no tanto en términos de partido gobernante, sino de política general, parece claro que las economías y sociedades más prósperas del mundo son aquellas que eligieron tener menos impuestos y regulaciones. Economías como los Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido, Suiza, Suecia, Alemania, Holanda, Luxemburgo, Japón, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong, etcétera.

Las economías que han usado hasta el final las dietas provistas por los ideales socialistas y redistributivos han sido la Unión Soviética, la China de Mao, Corea del Norte, Europa del Este bajo el comunismo, Cuba, la Venezuela actual y más.

Parece evidente que los países de la primera lista, imperialistas o no, grandes o pequeños, altos o flacos, siempre se han comportado mejor económicamente que los países de la segunda lista.

Curiosamente, no son las estadísticas de datos oficiales las que nos dicen que esto es así, sino la gente votando con sus pies.

Durante las décadas que duraron los imperios comunistas soviético y chino, los cuales ocupaban la mitad del mundo y sus recursos naturales, nadie en los países supuestamente capitalistas ni en el Tercer Mundo soñó ni intentó emigrar a esa parte del mundo libre del “yugo capitalista”.

Por el contrario, eran las masas de esos países comunistas, las que ansiaban por poder huir de los mismos.

Los africanos no querían ir al “paraíso” soviético o chino, sino a Europa.

Los asiáticos tampoco querían ir la China de Mao, sino a los Estados Unidos.

Esa es la mejor prueba de lo que “funciona” y de lo que no.

¿Sube la bolsa más con republicanos o con demócratas?

Pero yendo al tema que realmente quería comentar, parece ser que según la mitología americana, las bolsas y la economía de los Estados Unidos se comportan mucho mejor bajo gobiernos demócratas, y por tanto más favorables a las regulaciones, que bajo gobiernos republicanos.

Los datos hablan por sí solos. No se pueden esconder.

Solo hace falta saber un poco de historia y conocer como se comportaron las bolsas mundiales en los diferentes periodos para saber que durante los años de presidentes conservadores, y supuestamente buenos para los negocios, la Bolsa americana se comportó muchísimo peor que con los demócratas. La diferencia, de hecho, bastante significativa.

Hay estudios que dicen que desde 1929, los mandatos demócratas supusieron un aumento acumulado de los retornos reales (descontada la inflación) del 300% en la bolsa americana, mientras que los conservadores produjeron nada, o sea 0%.

Visto de otro modo, la Bolsa ganó aproximadamente un 8,9% nominal de media desde el 1929, mientras que con los republicanos ganó más o menos un 4,7%.

Aunque aquí hay que recordar que escoger la fecha de 1929 como inicio del estudio puede ser un poco tramposo, pues en los años de la burbuja de los 20, los “roaring twenties” el presidente fue un republicano, Coolidge, el cual vivió uno de los periodos alcistas más espectaculares de la historia.

En este sentido sería interesante irnos más atrás en la historia para ver si la correlación que se da entre 1929 y la actualidad, también se dio en el siglo previo a 1929.

De hecho, podemos comprobar cosas interesantes.

Una es que el reinado más largo de los demócratas antes de la Gran Depresión, el de Wilson, tuvo lugar entre 1912 y 1920, años en los que el mercado apenas se movió. Años que coincidieron con la Primera Guerra Mundial.

Este vendría a ser el equivalente demócrata de Nixon en los años setenta más tarde.

Como antes nombre, la burbuja de los años 20 ocurrió bajo un presidente republicano, el cual tuvo seguramente, uno de los mejores retornos de la historia de la Bolsa americana, no muy lejano al de Clinton, supongo.

Otro periodo interesante del Siglo XIX fue los años 30 del mismo, los cuales tuvieron como mandatarios a presidentes demócratas como Jackson y Van Buren. Esos años fueron dantescos para los mercados de acciones, los cuales no retornaron nada. De hecho, de 1828 a 1840 el mercado tuvo retornos negativos, después de un mercado bajista enorme de más del 50%.

Pero eso no es todo. De 1852 a 1860 los demócratas tuvieron el poder, y esos años vieron uno de los peores retornos de la historia de los Estados Unidos, con el mercado terminando mucho peor en 1860 de cómo había empezado en 1852. Solo después, con el mandato de Lincoln, la Bolsa americana tuvo uno de los mejores mercados alcistas de su historia.

 

Gobiernos demócratas importantes del periodo (véase como se comportó la Bolsa): -1828-1840; Jackson-Buren -1852-1860; Pierce Buchanan -1864-1868; Jonhson -1884-1888; Cleveland
Gobiernos demócratas importantes del periodo (véase como se comportó la Bolsa):
-1828-1840; Jackson-Buren
-1852-1860; Pierce Buchanan
-1864-1868; Jonhson
-1884-1888; Cleveland

 

Dow Jones 1900
1912-1920; Wilson

Cortesía de Sharelinx

 

De hecho, observando la historia de los Estados Unidos previa a 1929, el retorno de los demócratas es dantesco. Ciertamente, mucho peor que el de los republicanos. Quizá sea por eso que los estudios recientes tan famosos y de moda en su día en los Estados Unidos tomaban como fecha inicial 1929.

¿Y por qué es esto así?

Porque así parece que los demócratas son mejores para la economía y la Bolsa. Los mismos no dudarán en usar cualquier arma de marketing de masas, como esta, para intentar vender al público lo benévolo que es aumentar las regulaciones y políticas redistributivas en la sociedad.

En los años posteriores a 1929, está claro que los grandes perdedores fueron los republicanos. Los mismos sufrieron el colapso bursátil de la Gran Depresión y el de la Gran Recesión con Hoover y Bush respectivamente. Así mismo, estos sufrieron la mayor parte de los mercados laterales y bajistas de los 70 con Nixon.

Es decir, que los republicanos se han comido casi todos los mercados bajistas importantes de los últimos 90 años.

Por el contrario, han sido los demócratas, los que tuvieron el mejor récord de ese periodo, con Bill Clinton, el cual presidió en el que fue probablemente, el mercado alcista más fuerte de la historia de los Estados Unidos, la burbuja del Nasdaq.

En general, ningún presidente demócrata tuvo retornos desfavorables en este periodo posterior a 1929. Turman, Johnson Roosevelt, Carter y Kennedy, tuvieron retornos anuales medios de entre el 6,5 y el 8,2%. Nada mál, pero lejos del 15,2% de Clinton.

Por otro lado, los republicanos que tuvieron grandes periodos positivos fueron Bush, Eisenhower, Ford y Reagan, los cuales tuvieron un retorno medio de entre el 10,2 y el 11%.

Seguramente, si quitamos a Clinton y a Hoover la cosa se compensaría bastante.

 

¿Cómo va la bolsa con gobiernos socialistas y conservadores en Europa?

 

Esto es algo que puede que alguien esté pensando hoy en día debido a la polémica que están causando las elecciones en Gran Bretaña, en las cuales han ganado finalmente los conservadores, al parecer.

Había un miedo latente en el sector de los negocios, que de ganar los laboristas estos introdujeran mayores impuestos y que el gran sector financiero de la City tuviera que abandonar Inglaterra. Noticias nada buenas, en teoría, para la libra o la Bolsa londinense.

Un caso que nos prueba que aquellos estudios americanos sobre la Bolsa después de 1929 los que nos decían que con los demócratas esta se comporta mejor, es el de las bolsas europeas, como la española y la del Reino Unido.

En un estudio similar en el Reino Unido se comprobó que el retorno medio en la Bolsa conseguido bajo mandatos conservadores es el doble al de los laboristas desde 1970. En particular, se comprobó que bajo los gobiernos conservadores la Bolsa creció un 16% de media, mientras que con los laboristas solo un 9%. Vamos, un resultado similar al de los Estados Unidos desde 1929, pero al revés. En este caso son los conservadores los que ganan por goleada.

Después, tenemos el caso de España, que durante el gobierno conservador de Aznar tuvo un gran rendimiento de las acciones, entre 1996 y el 2004, mientras que con el socialistas de Zapatero, el retorno fue horrible entre el 2004 y el 2011, en medio de una de las peores crisis de la historia de este país, con el paro disparándose por encima del 25%.

¿En qué quedamos entonces?

¿Con quién se comportará mejor la bolsa?

¿Deberíamos votar por los socialistas o por los conservadores? ¿tories o labour? ¿demócratas o republicanos?

Creo que si hacemos una síntesis de todos los periodos analizados, y no solo los que le conviene a uno u otro partido, podemos llegar a la conclusión de que no se puede invertir en la bolsa teniendo en cuenta el partido que va a ganar, siendo uno de estos conservador o socialista.

Caso diferente es si entra un partido de corte comunista y confiscador como los casos de Zimbabue o Venezuela, donde podemos estar seguros de que el mismo no será beneficioso para los intereses económicos generales del país ni de sus empresas. Y eso, a pesar de tener las bolsas que más han subido nominalmente en la historia. Pero tener a la Bolsa de Caracas subiendo un 300% al año no quiere decir que eso sea bueno para la economía. Es lo mismo que decir que el PIB soviético era X, cuando en realidad dicha medida era, y es, una fantasía que solo favorece las puestas en práctica de estrategias de “marketing” socialistas para ganar a las masas a su causa. Causa que tienen ganada de cualquier manera.

El hecho de que durante Zapatero, los gobiernos laboristas británicos, Andrew Jackson, Hoover o Bush, las bolsas se comportaran mal podemos tomarlo como anecdótico.

Lo mismo para los casos de Clinton, Aznar o Tatcher.

No podemos sacar leyes de causalidad de ello.

Sólo podemos ver que los mercados alcistas y bajistas en Bolsa se van alternando unos con otros y que puede tocarle a un presidente de un bando o de otro.

Así son las leyes del bipartidismo.

Los dos partidos están condenados a gobernar alternándose mientras dure la era democrática, es decir, mientras dure el capital.

Al contrario de lo que piensan las masas, los países avanzados no son ricos o prósperos como consecuencia de la democracia, sino a pesar de esta. Es decir, no es la democracia la causa de la prosperidad. Es al contrario, la prosperidad es la causa de las democracias parlamentarias.

Digamos que la prosperidad crea los sentimientos democráticos, los cuales a lo largo del tiempo se transforman en dosis mayores de altruismo y filosofía igualitaria. Esas dosis cada vez mayores acaban por destruir finalmente la prosperidad, y finalmente la democracia.

Como bien sabían Platón o Aristóteles, las democracias solo forman parte de un gran ciclo constitutivo en el cual unas constituciones se van sucediendo a otras de manera “lógica”, podríamos decir.

La democracia no es sino una de las constituciones, “la más bonita” según Platón, y la “menos mala entre las peores”, pero la cual no podría evitar corromperse por dentro de manera irremediable.

Durante todo el proceso que dura la misma las masas van escogiendo a los dos partidos que más representan las bases de las mismas. Uno un poco más conservador y el otro más “progresista”. Pero el carácter tendencial y esencial de las democracias es a un mayor crecimiento del Estado.

Tanto si gobiernan unos u otros, las regulaciones y el Estado van a crecer. En este sentido, los gobiernos conservadores suelen ser más “neutros”. Es decir, son los progresistas los que suelen introducir el grueso de regulaciones en la economía mientras mandan. Luego, entran los conservadores y la mayoría, no las quitan. Simplemente “no hacen nada” o hacen poco. Luego vienen otra vez los progresistas y vuelta a empezar. Hasta que un día toda la sociedad quede completamente regulada bajo una montaña abismal de papeles y burocracia.

Así, sin darse cuenta, se termina con la democracia.

El hecho de que en medio de ese proceso larguísimo de décadas y siglos, la Bolsa suba o baja más con uno u otro, no son más que simples anécdotas.

Por cierto ¿A qué gobiernos cogerá el próximo gran mercado bajista? ¿Será a Rajoy o a Iglesias? ¿Cameron o Miliband? ¿Demócratas o republicanos?

Fuentes:

Thisismoney.co.uk

Seekingalpha.com

Wikipedia