George Soros, los especuladores y el Banco de Inglaterra

El hombre que rompió el Banco de Inglaterra

George Soros es conocido como “el hombre que rompió el Banco de Inglaterra”, una de las operaciones especulativas más famosas de todos los tiempos.

En aquellos años los hedge funds no estaban aún de moda, pero los mismos jugaban ya un papel muy importante en el mundo inversor.

Sin embargo, muy al contrario de lo que piensa el público, los mismos no son los responsables de las grandes rupturas de mercado o de la “quiebra del Banco de Inglaterra” en 1992. Es decir, el Banco de Inglaterra no fue obligado por George Soros (1) o ningún hedge fund.

El Banco de Inglaterra tuvo que devaluar la Libra, lo cual hubiera ocurrido con o sin hedge funds. El que existan hedge funds que obtenga beneficios en el proceso (o pérdidas) es una mera anécdota.

George Soros Banco de Inglaterra

Todo comenzó con la creación del ERM (Exchange Rate Mechanism), con el cual algunos países europeos se comprometieron a mantener una casi paridad en sus divisas con respecto a la más poderosa divisa europea de la época, el marco alemán. Dichas monedas, incluida la libra, no podían fluctuar más de un 6% al alza o a la baja con el anterior.

Esto venía a ser un abandono de la libre fluctuación monetaria y un intento por construir una especie de política monetaria unificada.

Para mantener el equilibrio entre esos diferentes países, había que acudir a intervenciones masivas de los bancos centrales, con las consiguientes subidas o bajadas de los tipos de interés para mantener la “paridad” dentro de sus márgenes.

Como siempre en la historia, todo intento similar en ausencia de unidad política está condenado al fracaso, incluso en países tan similares como Alemania o Gran Bretaña (que sin ser, de lejos, iguales, son mucho más parecidos que por ejemplo Gran Bretaña y Mozanbique).

Para dicho fracaso no hace falta que alguno de los países intente adoptar políticas comunistas o de socialismo extremo, ante lo cual, evidentemente, colapsaría instantáneamente dicho mecanismo.

Con solo tener políticas fiscales, laborales y monetarias ligeramente diferentes el sistema está condenado al colapso.

Algo similar hemos, y estamos viviendo, con la creación de la moneda única europea, el euro.

De manera similar a la comentada, aunque con una integración política mayor, los países del euro se comprometieron a un tipo de intercambio monetario único para todas sus economías.

Dicho intercambio es evidentemente ridículo, pues para que el mismo “funcionara” debería haber una política fiscal y económica común. Como el sistema actual no funciona – al igual que el caso de la Libra en 1992 – solo hay dos caminos: o la integración política total de Europa, o la ruptura del euro tal y como existe.

¿Cuál será el camino elegido? Está claro que las élites buscan esa integración total, camino por otra parte que parece inevitable si analizamos con frialdad la gran tendencia del ciclo humano.

George Soros y la libra

George Soros vio claramente que la Libra esterlina estaba sobrevalorada con respecto a la práctica totalidad de las monedas importantes mundiales.

Era solo cuestión de tiempo que la Libra se tuviera que devaluar, con o sin intervención del Banco de Inglaterra.

Vamos a poner un ejemplo extremo.

Supongamos que tenemos dos países que adoptan un mecanismo como el ERM. Con el paso de unos años, uno de los países se decanta claramente por un gobierno de estilo “bolivariano”. Es lo que elige, o va a elegir, el pueblo en las votaciones.

Ante dicha situación, y al igual que en el caso venezolano, la economía privada colapsa completamente, las inversiones extranjeras huyen despavoridas del país ante un clima confiscatorio.

¿Cuánto creen que duraría un ERM entre Alemania y un país así, por ejemplo Venezuela?

George Soros Inglaterra

El caso inglés no necesitó de nada tan extremo.

Simplemente, el tipo de cambio de 1992 teniendo en cuenta las condiciones fiscales, monetarias y económicas inglesas no podía mantenerse con respecto al marco alemán, a no ser que el Bundesbank acometiera políticas radicales de devaluación. Como tal no fue el caso, el único camino que había era o una devaluación de la libra o una subida de los tipos de interés al 30%, por poner un ejemplo.

Como el gobierno británico sabía que si subía los tipos al 30% su economía colapsaría completamente, no tuvo más remedio que dejar que el mercado ajustara las cosas a su manera.

Con todo esto quiero decir que no fue Soros el que rompió el Banco de Inglaterra, sino más bien el Banco de Inglaterra quien rompió al Banco de Inglaterra.

O más bien, el público inglés, con sus políticas monetarias y fiscales de los últimos años, el cual rompió a su propio banco, el cual no podía mantener las condiciones a las que se hizo el pacto inicial.

Condiciones que fueron demasiado buenas para el público inglés al parecer, y que tuvieron que ajustarse para reflejar la realidad.

En este sentido, podríamos verlo de otra manera también. Fue el Bundesbank el que rompió al Banco de Inglaterra al negarse a destruir (subsidiar a los ingleses por la cara bonita) su política monetaria. Una vez dadas esas circunstancias, solo era cuestión de tiempo que la libra colapsase.

“It takes two to tango”

El que supo leer bien la situación como Soros se benefició de ello. Después de todo el trabajo de este hombre era acertar más que fallar.

En caso de fallar más que acertar, se iría al paro.

El caso de los funcionarios del Banco de Inglaterra es diferente. Los mismos mantendrán su trabajo acierten o fallen, y da igual si fallan el 100% de las veces.

He ahí una diferencia radical.

George Soros especulador

Para que Soros y otros hedge funds vendieran tamañas posiciones de libras en el mercado, hubo otras partes que en igual magnitud compraron esas posiciones en libras, siendo el Banco de Inglaterra una pequeña parte de las mismas, y grandes bancos la mayor parte. En ese caso, y si los funcionarios ingleses fueran listos, lo que tenían que haber hecho es no comprar libras en el mercado, intentando defender inútilmente su divisa, sino más bien, esperar a que la misma colapsara y comprarla tras la caída, obteniendo más tarde un beneficio para el público británico cuando la misma se recuperara – cosa que hizo.

Soros, o ningún hedge fund, pueden obtener un beneficio si no hay alguien que hace de contrapartida a su operación. De la misma manera que hubo hedge funds con beneficios, seguro que hubo otros, y muchos bancos con pérdidas. No fue Soros el que hizo que la libra cayera lo que cayó.

No es ningún hedge fund el que hace que el bolívar venezolano se deprecie de manera salvaje año tras año.

No es ningún especulador el que hizo que el dólar de Zimbabue hiciera lo que hizo.

 No es ningún especulador el que hizo que la Bolsa de San Petesburgo se fuera a cero en 1917.

No es ningún especulador el que hizo que la Bolsa de Atenas cayera un 95%.

La bolsa ateniense cayó lo que cayó porque sus fundamentales a largo plazo eran lo que eran, no porque ningún Soros se puso corto en el mercado.

Igualmente, algún día la bolsa española, junto con su economía, caerán a los infiernos, pues los fundamentales de las mismas a largo plazo son totalmente insostenibles.

Desgraciadamente, el pueblo siempre pensará que son los especuladores los responsables de todos sus males, pero nada más lejos de la realidad.

Las masas lograrán que los “especuladores” no rompan ningún banco central más, ni ninguna bolsa o economía, pero ese día, será un día muy triste para el mundo, porque ese día habremos entrado en la Era Socialista.

  1. Otra cuestión es que Soros, mediante sus contactos en la gran banca mundial tenga acceso privilegia a algunas decisiones políticas relevantes, con lo cual su operativa se vea beneficiada. Cuestión, no obstante, irrelevante para la quiebra de la libra, la cual ocurriría de cualquier manera.