Gold Bugs, Stock Bugs y la Marca de La Bestia

¿Qué es un gold bug?

El término gold bug surgió a raíz de un cuento de Edgar Allan Poe titulado precisamente “The Gold Bug”. Sin embargo, el término ganó popularidad en las elecciones estadounidenses de 1896 entre dos candidatos que defendían el oro y la plata respectivamente.

El defensor del oro, McKinley, vendría a ser el partidario de los Gold Bugs, mientras que su rival sería el partidario del uso de la plata junto con el oro. Estos últimos vendrían a ser la vieja versión de los partidos populistas a favor siempre de la devaluación como forma de confiscación de la riqueza.

En aquel caso, la plata vendría a ser la manera en la que los populistas querrían ganar votos para poder devaluar todo el sistema financiero basado en el oro.

Esta es la eterna lucha entre la izquierda y la derecha en el terreno democrático. Lucha que, aunque algunos no lo vean, a largo plazo conduce a la victoria total de la izquierda, y la implantación de lo que algunos llamarían “ la marca de la bestia”, esto es, la moneda anti-oro, y la base para el control totalitario absoluto.

Y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca: el nombre de la bestia o el número de su nombre.

Apocalipsis 13:17

Un gold bug es alguien que tiene una especial predilección por el oro y todo lo relativo al mismo en el mundo de la economía, las finanzas e incluso sociedad.

Los gold bugs son aquellos que creen que el actual sistema basado en dinero fiduciario es una aberración.

Según los mismos el único sistema honesto es el patrón oro, o en su defecto, un sistema en el que no haya dinero fiduciario o gubernamental.

La verdad es que dentro de lo que podríamos llamar gold bugs hay muchos perfiles.

Pero en general, los mismos se caracterizan por ser personas antiestatistas y poco amantes de las regulaciones. Probablemente el lugar donde más gold bugs hay es los Estados Unidos con diferencia. Y los máximos defensores de la cultura del patrón oro no son otros que los defensores de la propiedad privada, los que algunos denominan “libertarians”.

Gold bugs libertad

La ideología de los libertarians, anarcocapitalistas o defensores de la propiedad privada, tiene como base fundamental de la “política” económica al oro.

Algunos – los verdaderos libertarians – abogan por la abolición del estado y la instauración de una sociedad de propiedad privada, como defiende Hans Hoppe – aunque este no sea un gold bug reconocido.

Los “menos” libertarians abogan por una reducción del estado a las funciones básicas y, cómo no, la vuelta al patrón oro.

Normalmente se suele considerar que los gold bugs son eternos alcistas en el oro, lo cual no deja de ser cierto desde determinado punto de vista.

Aunque no faltan los que “literalmente” creen que la tendencia del oro una vez introducida la moneda fiat sea contantemente al alza. Esto último es evidente “falso” como bien explica Antal Fekete en sus numerosos artículos.

Es totalmente cierto que la tendencia a largo plazo del dólar, o cualquier otra moneda fiduciaria, es hacia cero o infinito (precio en oro), pero eso no significa que el mercado bajista de dichas monedas sea siempre bajista, o que el mercado “alcista” del oro, sea siempre alcista.

Algunos tenemos claro que llegará un día, no se sabe cuándo, pero llegará, en el que el precio del oro con respecto al dólar sea infinito, es decir, no habrá suficientes dólares en el mundo para comprar una onza de oro. Hasta ese día, sin embargo, el oro puede discurrir por infinidad de mercados alcistas y bajistas intermedios.

Es decir, es posible que antes de que llegue tal acontecimiento, el oro vea varios mercados alcistas del 300%, seguidos por varios bajistas del 50.

Gold Bugs oro

Por ejemplo, ¿cuántos gold bugs no se vieron atrapados en el mercado lateral del oro de los años ochenta y noventa? Desde luego, ser gold bugs no les sirvió para ganar invirtiendo.

A largo plazo, “ganarán”; cuando saquen a relucir su oro físico, pero dicho acontecimiento será más bien amargo, pues el mundo no se parecerá nada a lo que es hoy.

No se podrá “disfrutar” de esas onzas de oro en un mundo en el que, o bien habrá caos, o bien se vivirá bajo el yugo de un sistema totalitario.

En ambos casos, el oro lo único que hará es “esconderse”, para no volver a salir hasta nuevo aviso.

El día que los gold bugs ganen, habrán perdido realmente, pues su función es más la de un “omen”, un pájaro de “mal agüero” que no para de decir lo mal que van las cosas pero al que nadie hace caso.

Llegado ese momento, al menos habrá ganado filosóficamente.

Es curioso que los grandes “competidores” de los gold bugs sean, los que podríamos denominar “stock bugs”. Es decir, aquellos que son siempre alcistas a largo plazo en los mercados de acciones. Estos, que vendrían a formar una mayoría en el mundo inversor, siempre acuerdan que a largo plazo es imposible perder en acciones.

Después de todo, el Dow Jones lleva más de doscientos años subiendo, y según los “stock bugs” seguirá haciéndolo por muchos siglos. Buena parte de los gold bugs creen, al contrario, que llegará un día en el que las acciones (stocks) dejarán de subir para desaparecer de la historia.

Lo que pasa es que como ya dije, ese día, tampoco podrá ser “disfrutado” por los mismos.

Como mucho podrán aspirar a sobrevivir, y para ello utilizarán sus reservas de oro para poder, o bien escapar del sistema policial, o bien comprar su supervivencia en los duros inviernos que habrían de seguir a un apocalipsis societario.

Los stock bugs, siendo la mayoría exponentes de la cultura urbano-materialista, no tendrían muchas posibilidades para sobrevivir en un escenario así.

En el mismo, los mejor preparados serían algunos gold bugs conspiranoicos representantes de la cultura rural. En este sentido vemos otras de las antagonias entre gold bugs y stock bugs: campo versus ciudad, oro versus fiat.

La verdad que ser no es fácil ser gold bug en el mundo actual.

El camino marcado por las élites y seguido por las masas es el de la adopción total de un sistema electrónico de dinero. Ante un sistema así, el oro sería teóricamente superfluo.

Oro y Marca de la Bestia

El problema es que ese sistema sea utilizado por un estado autoritario para controlar todas las transacciones de la población con lo cual habría obtenido – casi por casualidad – el control absoluto. Dicho control absoluto no podría ser posible en un sistema donde el oro fuera la base del mismo, ya que no hay manera material de “controlar” todo el oro del mundo. Ahora, si logramos hacer que las masas acepten el dinero electrónico, entonces no habrá ya más barreras para la posibilidad de control total. Desde ese punto de vista, el dinero electrónico vendría a ser la antítesis final de lo que un gold bug defiende: la base para la construcción del futuro sistema totalitario final y la misma Marca de la Bestia

Pero esto no es más que especulaciones para un futuro, quizá, aún lejano. Mientras, sigamos a lo nuestro.

Suerte, buen trading y gracias por leer.