¿Importa si la Bolsa sube hoy (o baja)?

Una de las cuestiones más graciosas del mundo de la Bolsa es esa manía que tiene la gran mayoría del público de estar pendiente de lo que hace la Bolsa todos los días.

A esta enorme demanda del público responden como no todas las noticias bursátiles del mundo junto con la mayoría de periódicos y servicios webs o no web del mismo.

Así, tenemos el típico: “hoy el IBEX ha subido un 0,7%” u “hoy la Bolsa ha subido” (o bajado), y eso, todos los días. ¡Como si ello tuviera la mínima importancia!

Esto me recuerda a un amigo que de vez en cuando, cada dos o tres semanas, me suele preguntar:

¿Cómo va el oro?

A veces no sé como contestarle. No sé si quiere saber si el oro subió ayer, en esas dos semanas o en dos meses.

Mi contestación más típica es: “tranquilo” o “estable”, respuesta que creo que le daré siempre, pues evidentemente no me interesan las tendencias de una o dos semanas, ni en el oro ni en ningún mercado financiero, incluida la Bolsa; lo que me interesa es la tendencia a largo plazo, o sea, la de años.

Por eso, siempre que veo “hoy el IBEX subió un 1,2%” en la primera página de un noticiero, me doy cuenta de que el corto plazo es lo que manda en la mayoría de los corazones (y cabezas) de la gente.

Esto es difícil de explicar, por no decir imposible, y que la gente lo entienda, es decir; la variación diaria de la Bolsa no tiene la más mínima importancia. Salvo, claro, cuando la Bolsa cae un 20% como el Lunes Negro del 87, o en el cierre definitivo de la Bolsa de San Petersburgo en 1917, o por ejemplo, el cierre de la Bolsa de Atenas la semana pasada o la de Islandia en su momento.

Esos días, sí que pasan cosas significativas en la Bolsa.

El 99,99% de los días no pasa nada o casi nada.

Así mismo, el análisis intradiario del IBEX, SP500, DAX o cualquier acción es irrelevante, más aún cuando dichos análisis están hechos con mil millones de rayas e indicadores, lo cual siempre queda muy “bonito” en un artículo, noticia o post, pero que en realidad no otra cosa que humo.

¿Qué importa si la Bolsa subió o bajó ayer un 1%?

A un inversor con la vista en el largo plazo no debería importarle lo más mínimo. Es más, como explicaba Kostolany perfectamente en sus libros, haría bien en no estar pendiente de la Bolsa todos los días, ya que ello no es muy “bueno” para la salud.

Entonces, ¿quién puede estar interesado en estar mirando la Bolsa todos los días?

Evidentemente, aquellos que realizan trading a corto plazo, sobre todo intradía, aunque también “intra-semana” o “intra-mes”, pues en esos casos, siempre hay que estar atento a los movimientos individuales, sobre todo si se trata de acciones. En esos casos, de acuerdo, mirar la Bolsa todos los días es necesario.

Sobre todo, debemos mirar nuestras posiciones en valores individuales y ver si los mismos han tenido algún sobresalto importante para ver si nuestro “stop” ha sido violado o no.

No obstante, esta visión que deberíamos tener de la Bolsa a diario no debería ser desde un punto de vista macro o “significativo” sino solo técnico, sin importarnos demasiado las variaciones de los valores individuales o si el IBEX ha subido un 0,7%.

Lo importante es la tendencia del IBEX en los últimos dos o tres años. Eso es lo que nos deberíamos preguntar realmente: ¿cuánto ha subido o bajado el IBEX en los últimos dos o tres años? ¿Cuánto ha subido o bajado el oro en los últimos tres o cuatro años?

Personalmente, no me preocupo lo más mínimo si la Bolsa ha subido tanto o cuanto cada día, ni siquiera para mis valores individuales en las cuentas de trading a “corto plazo”. Simplemente los reviso. Nunca miro si el IBEX ha bajado un x%, me es indiferente. Solo me preocupa si mi orden de stop ha sido violada o no; o si mi posición sigue subiendo a mi favor. Por eso, puedo decir que en mis cuentas a “corto plazo” no miro lo que la Bolsa sube o baja al día, sino mis posiciones.

En mis posiciones a largo plazo, es decir, mis inversiones, no me preocupo lo más mínimo si la Bolsa sube o baja todos los días. Es más, no me preocupo de lo que haga la Bolsa en las próximas semanas o meses, pues las posiciones son a largo – muy largo, de hecho – plazo.

 

Los Black Swans sí que importan en el devenir diario de la Bolsa

 

Casi nunca ocurren, pero nunca se sabe
Casi nunca ocurren, pero nunca se sabe

Cortesía de ola, Pixabay

 

Sin embargo, quiero destacar algo que comenté antes. Es sobre el hecho de que en ocasiones suele haber acontecimientos en los que la Bolsa o un mercado particular se comporta de manera realmente significativa, como ,por ejemplo, en los casos de Islandia, Grecia, San Petersburgo, EEUU 1987, etcétera.

Si bien es cierto que no deberíamos preocuparnos por lo que pase en la Bolsa todos los días, o más bien por ese ridículo porcentaje en la cual se mueve día tras día, sí que ocurre que en ocasiones se dan circunstancias que nos pueden dar un gran sobresalto. Es más, el mundo se va haciendo más proclive a que dichas situaciones sean más probables, sobre todo en los años venideros.

Esto es lo que podríamos denominar, Black Swans, término popularizado por Nassin Taleb, según el cual, todo va bien la gran mayor parte del tiempo, hasta el día en que deja de estarlo de manera repentina. Los últimos ejemplos de esto, el cierre de la Bolsa griega o el Jueves Negro del Forex y el franco suizo.

Conforme nos vamos adentrando en los momentos climáticos de esta gran crisis mundial, va aumentando la probabilidad de que algún día ocurra un macro-evento que haga temblar los cimientos de los mercados mundiales.

No sé por qué, pero la intuición (o el instinto) me dice que algún día es muy probable que veamos un evento de proporciones mayores que afecte a la Bolsa de manera cataclísmica.

Un evento que no tiene por qué ser “económico” en principio, pero que bien podría ser el catalizador para que la Bolsa y los mercados tuvieran un día de pánico extremo.

Un pánico tan grande, que creo que en muchos casos podría provocar el cierre de muchas bolsas, entre ellas, como no el IBEX.

Lo peligroso de un evento así es que puede coger a buena parte de los operadores o inversores desprevenidos, el presente incluido, con alguna posición apalancada (aunque sea un apalancamiento mínimo) en el lado equivocado.

Por ejemplo, y de manera muy imaginativa, pensemos que un día hay un atentado con bomba nuclear en Nueva York o Londres o algo de magnitud semejante. Un día así, algo que no deberíamos descartar debido a la creciente inestabilidad del mundo, haría que los cimientos del mundo financiero se vinieran abajo, probablemente. Cimientos que como sabemos, son de madera podrida. Un día así, sí que sería significativo para la Bolsa.

Por eso, mi recomendación para los próximos meses y años, en los que creo que veremos momentos dramáticos, es que tengamos la máxima precaución, el mínimo apalancamiento – para aquellos que lo usan – y tranquilidad, es decir, intentar mantener la calma cuando pase algo grave; pues perder los nervios nunca nos llevará a nada bueno.

Hasta el día en que pase ese “Black Swan”, mirar si el IBEX subió o bajó un 0.4, 0.6, 1.1 o un 3% no tiene el más mínimo interés, más allá de rellenar noticias de carácter “humo”.