Invertir en sectores regulados versus no regulados (tecnología versus no tecnología)

Hace algo menos de un año, Charles Gave publicó un artículo bastante interesante en el Institute de Libertes francés.

En dicho artículo el autor argumentaba que la inversión en los sectores fuertemente regulados por el Estado, en este caso el francés, daban menores beneficios que la inversión en los sectores menos regulados y más de mercado.

En la comparación usó las acciones más de “mercado” como L´Oreal, LVMH, Air Liquide, Schneider, etcétera, contra las acciones tipo EDF, Areva, Societe Generale.

En este caso los sectores capitalistas serían: consumo, materias primas, farmacéuticas, tecnología, petróleo, industria.

Los sectores reglamentados serían: energía, teleco, bancos, seguros.

La conclusión fue que del 2010 al 2017 los sectores dominados por fuerzas de mercado se apreciaron un 73%, de 100 a 173, mientras que los sectores dominados por fuerzas estatales se apreciaron un 2%, de 100 a 102.

La verdad es que estoy totalmente de acuerdo con la tesis principal del artículo, que no es otra que a la larga siempre es mejor invertir en aquellos sectores donde predominan más las fuerzas de mercado que en aquellos donde predominan más las fuerzas estatales, por muy tentadoras que sean estas, que siempre lo son, obviamente.

En alguna que otra cosa no estoy del todo de acuerdo, por ejemplo cuando el autor mencionó que: las compañías que dependen del Estado son las primeras que irían a la quiebra si se presentaran dificultades económicas.

Ahí creo que no acierta del todo porque una de las características de los sectores regulados es que los mismos son más “estables”. Es decir, que funcionan más como monopolios maduros y por lo tanto, son menos elásticos ante los problemas de mercado, como pueden ser las recesiones fuertes.

Por ejemplo, en el gráfico siguiente pondo el ejemplo del sector tecnológico del Nasdaq con el sector de servicios eminentemente públicos (utilities).

sectores regulados versus no regulados

La realidad nos demostró que las utilities cayeron bastante menos que las tecnológicas durante el colapso del 2008.

Sin embargo, una vez la recesión termino y la economía comenzó a crecer, fueron las tecnológicas las que superaron con creces a las empresas reguladas y por goleada, además.

Este es un ejemplo incluso más claro que el que da el francés Gave, ya que varias de las empresas francesas que nombra no dejan de estar sujetas a fuerzas bastante fuertes de regulación estatal, mientras que en el caso del sector tecnológico estamos hablando del sector menos regulado del mundo, y en el que se está produciendo todos los avances y tendencias de consumo.

Sectores regulados versus no regulados o tecnológicos versus no tecnológicos en Bolsa

Ahora bien, el argumento es algo más complejo que sectores regulados versus no regulados, pues dentro de ambos casos tenemos variaciones gigantescas.

Por ejemplo, pensemos en el sector no regulado, y tomemos dos sectores: retail clásico y retail tecnológico (Amazon).

Si metemos a Amazon en el sector retail, seguro que el mismo no parece tan perjudicado pero si quitamos a esta empresa y otras similares de la ecuación tenemos que el sector retail está sufriendo bastante por la aparición de la venta online.

Por eso siempre hay que estar atento a esas fuerzas de mercado, porque funcionan para bien pero también para el mal de muchos sectores, que a pesar de no estar regulados terminarán por cambiar por completo.

En este sentido siempre es mejor buscar el lado “tecnológico” de la ecuación e irnos a por los “retail” tecnológicos como Amazon o Alibaba, o a por las empresas de “comunicaciones” tecnológicas en lugar de las tradicionales.

De cualquier modo, a pesar de esta puntuación, la tesis sigue siendo válida y creo que es mejor invertir a la larga en sectores con poca intervención estatal que en sectores con mucha intervención estatal.

Esto nos lleva a la otra cuestión de porqué bolsas como la de los Estados Unidos o la de Singapur se comporta mejor que bolsas como la española o la italiana.

Intervencionismo del estado en las economías y bolsas mundiales

Esto es fácil de entender.

Lo normal es que aquellos países con mayor gasto público y número de regulaciones en el sector empresarial presente más dificultades para crear empresas de libre mercado que dependen del consumo privado mundial.

No es un secreto que las economías española, italiana o griega son de las más reguladas del mundo occidental, con unas legislaciones laborales y de impuestos que suman decenas de miles de folios.

A su lado, las economías de Singapur, Estados Unidos o Suiza tienen regulaciones relativamente pequeñas, con lo que al final es más fácil que los emprendedores puedan triunfar en esos mercados a que puedan hacerlo en “infiernos laborales” como el español.

Por eso, España o Grecia dependen en mayor medida de los sectores empresariales del pasado, que en su día no estuvieron tan regulados (y por eso pudieron crecer), y que son los típicos de las endesas, eEEs, iberdrolas, accionas, telefónicas, etcétera.

Invertir en esas acciones no es de por sí malo.

No nos confundamos.

Pero nunca debemos esperar ganar el mismo dinero en ese tipo de sectores ultra-regulados que en aquellos que apuestan por proveer los servicios del presente y del futuro, como Google o Baidu.

Por eso, tenemos que la bolsa americana no deja de sobrepasar a la española casi año tras año y solo en determinados momentos pudo la hispana superar a la americana, como en etapas de la burbuja de crédito, cuando el crecimiento del sector español no era “tecnológico” sino simplemente a base de deuda.

El crecimiento del sector tecnológico americano es diferente, obviamente.

El día que los Estados Unidos comiencen a regular su economía al estilo italiano o español, entonces les será cada vez más difícil sacar un sector tecnológico tan fuerte.

Invertir en los sectores de los diferentes países

Volviendo a la tesis del artículo original, podemos encontrar este tipo de ejemplos en las bolsas nacionales, como la española, pero siempre sin olvidarnos que al mismo tiempo que podemos esperar los mejores resultados en las empresas de “mercado”, también debemos esperar los peores.

Por ejemplo, la mejor acción del IBEX 35 de los últimos 10 años ha sido probablemente Inditex, uno de los ejemplos de empresa de mercado española, que curiosamente no tiene perfil tecnológico.

Mientas que la peor acción de los últimos años ha sido DIA, otra empresa de “mercado”.

Es decir, que cumpliendo lo que dije antes, siempre tenemos que estar dispuestos a encontrar las mayores ganancias en dicho sector, pero también las mayores pérdidas.

Vaya cambio en el panorama de compras al por menor en el mundo en solo 10 años

Puedes tener Amazon o Sears, ambas empresas “retail” de “libre mercado”

Es decir, siempre tendremos que mantenernos alerta y recordando la vieja tesis de no poner todos los huevos en la misma gallina.

Lo malo del sector tecnológico actual es que al igual que el del pasado, acabará por ser regulado hasta el extremo en el futuro.

Solo esperemos que en ese futuro sigamos teniendo algún sector tecnológico que vuelva a despuntar, porque si no estamos jodidos.

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