La disciplina en el trading

Uno de los aspectos claves en el trading, y uno de los más difíciles de cumplir a rajatabla para cualquier aspirante a dominar este mundo, es el de la disciplina.

Aunque en el trading, la disciplina no es condición suficiente para alcanzar el éxito; no obstante, sí que es algo estrictamente necesario, incluso para aquellos que deciden una estrategia de “buy and hold” (1).

En cierto modo, no hay empresa en la sociedad humana que pueda llevar a buen puerto sin una determinada disciplina. Incluso las tropas Anzac (tropas australianas y neozelandesas que combatían bajo la corona británica), famosas por su “indisciplina”, tenían su propia y férrea disciplina de combate, sin la cual, no habrían sido lo que fueron.

Su indisciplina en cuanto a las formalidades de la vida en cuartel y cosas por el estilo era compensada con creces con su disciplina de acero en el campo de batalla, y la confianza casi plena de que cuando tenías un Anzac a tu costado, este iba a aguantar la línea de combate hasta el final.

Disciplina trading

Antes de llegar a poner en práctica las dotes de disciplina hay que adoptar un plan de trading, el cual debe ser lo más “rígido” posible en términos de entradas, salidas, gestión del riesgo, y en general cuándo y por qué vamos a operar y el qué. No se puede dejar nada sin atar.

El plan de trading puede, y debe, ser simple, lo cual repercute en una estrategia de compra y salida bastante clara.

Si decidimos comprar en el punto X, cuando nos lo diga nuestro indicador, debemos saber a qué precio aproximado vamos a salir tanto si ganamos como si perdemos.

Lo más aconsejable es, por supuesto, usar órdenes stop y límite, pero algunos traders con mucha experiencia pueden llegar a usar stop mentales (con la experiencia se puede llegar a este nivel de disciplina).

Una vez que tengamos el plan de trading, ya no hace falta mucho para ponerlo en práctica y ver si somos capaces de mantener la calma en los momentos más difíciles.

Esto en principio es fácil, pero en la práctica es muy difícil, ya que una cosa es planear las cosas en frío, y otra es atacar la trinchera enemiga y tomar las decisiones adecuadas bajo fuego enemigo.

El trading es bastante similar. Se planea el ataque, los puntos de ataque y defensa, y se procede. Al igual que en la guerra, incluso aferrándose al plan con una disciplina de hierro, el ataque falla, y hay que declarar la retirada.

No todos los sistemas de trading funcionan, y mucho menos los que solemos empezar a diseñar en nuestros primeros años de novatos.

Disciplina trading online

En esos años podemos pensar en varias maneras de batir al mercado e intentar ponerlas en práctica, e incluso con disciplina llegar a arruinarte.

Esta viene a ser una verdad que se cumple muy a menudo para aquellos que se dedican al trading a corto plazo, day trading o “hour trading”.

Que incluso con un “buen” plan de trading, y con una disciplina digna del ejército prusiano de antaño, no se triunfa.

No obstante, ahí donde tenemos más posibilidades de triunfar, en periodos de trading superiores al día (cuantos más largos mejor), también es necesaria seguir a rajatabla la disciplina necesaria para llevar a cabo nuestro trading.

Por ejemplo, si tenemos un sistema de inversión/trading a largo plazo en acciones de los sectores más fuertes del mercado, y el mismo nos dice que tenemos que salir cuando la media móvil de 180 días es rota a la baja, entonces debemos de hacerlo sin pestañear, y no dejarnos llevar por sentimientos como la esperanza o la venganza.

La esperanza, la venganza y el trading

La esperanza y la venganza son dos de las emociones “bajas” que llevan más traders a la tumba.

Un trader o inversor nunca debe dejarse llevar por esas emociones u otras parecidas, y debe basar su estrategia en el más frío proceder y razonamiento, lo cual no quiere decir que tengamos que ser robots tampoco.

La venganza es algo en lo que no pocos traders caen, el presente incluido, con el cual estos intentan recuperar del mercado lo que previamente perdieron y adoptan estrategias similares a la martingala.

La cosa puede salir bien una, dos, cinco, diez veces, pero eventualmente saldrá mal. Y cuando lo haga será para llevarnos a la ruina.

La venganza, en caso de llevarse a cabo, ha de servirse en plato frío. En el trading, igual.

Disciplina en apuestas

Un apostador a largo plazo del mercado sabe que su “venganza” llegará a su debido momento, y como persona paciente que debe ser, lo espera.

Un operador de corto plazo – el terreno donde dominan las emociones – pierde una operación, luego otra y luego otra, y llega a su tope de tres operaciones diarias de su sistema.

En no pocos casos, esos traders a corto plazo rompen las reglas de su sistema e intentan hacer una última operación para recuperar un día tan desastroso, y casi sin darse cuenta se encuentra con que ha perdido 10 operaciones seguidas y su cuenta ha sufrido un varapalo enorme (hay sistemas para los que hay días en los que mejor no realizar ni una operación, no digamos muchas).

De hecho, cosas similares ocurren miles de veces al día alrededor del mundo, pues no olvidemos, la comunidad mundial de trading intradía es de millones (creo que hasta en la India hacen day trading).

La esperanza viene también atada en parte a la venganza, pues siempre tenemos la esperanza de que este vaya a ser el momento ideal, “esta es la buena”. O peor aún, cuando nos dejamos llevar y dejemos correr nuestra pérdida un poco más, pensando que el mercado está a punto de darse la vuelta, o lo que es incluso peor, doblar la apuesta en esos momentos.

La esperanza no es mala de por sí.

Todos debemos tener esperanza en que nuestro sistema o estrategia de trading va a tener éxito en el largo plazo, pero hemos de ser conscientes de que para que ello sea así, necesitaremos llevar a cabo un buen plan de trading – normalmente trabajado durante años de ruinas y mil batallas – y adoptar una disciplina de hierro en nuestras operaciones; todas y cada una de ellas.

La disciplina y el trading automático

Una de las maneras que está de moda para intentar eliminar el problema de las emociones y la disciplina inherente, es el realizar trading automático. Este tipo de operativa está cada vez más de moda, pero tengo que decir, que la cantidad de cuentas arruinadas que he visto de los que en su momento fueron los mejores Expert Advisors (automáticos), es innumerable.

Sistemas automáticos que fueron ganando grandes retornos (por encima del 100% en un año en muchos casos) pasaron a la quiebra total en cuestión de pocos meses en cuanto el algoritmo con el que fueron diseñados deja de funcionar, por la razón que sea.

Desde luego, hay muy poca gente que pueda hacer un sistema de trading automatizado que sea ganador a largo plazo.

Eso es algo que ya nos decía William Eckhardt en The New Market Wizards.

Digamos que de cien, o mil que se publiciten como ganadores a largo plazo, fallarán el 99%, y con ellos cientos de miles de traders que han confiado en los mismos, ya sea mediante la compra de los dichos sistemas, o mediante la compra de señales.

Disciplina sistemática

Es cierto que el trading automatizado elimina el componente emocional, y por tanto resuelve el problema de la disciplina, pero ello no significa que ello nos lleve al camino de la gloria en este difícil mundo.

Lo más probable es, más bien, lo contrario.

Como dije antes, la disciplina no es condición suficiente para ganar en el trading, y el hecho de que los sistemas automáticos sean los más disciplinados del mundo no los hace ganadores per se.

Un trader o inversor con experiencia ya habrá incorporado la “disciplina” a su relación con los mercados.

Esto es algo que los años enseñan a uno a hacer.

Los traders novatos, sin embargo, harían bien en no dejarse llevar por las emociones de los primeros momentos y dejar de lado la disciplina de manera “momentánea”.

Cuando hay que salirse se sale y punto.

No debe haber lugar a meditaciones o conversaciones mentales tipo: “uf, ¿debería aguantar dos ticks más?”.

Buena suerte y buen trading

  1. En cuyo caso la disciplina consistirá en no vender los valores ni en los momentos más dramáticos de un mercado bajista. Cuestión muy difícil de realizar, y que solo aquellos que tienen los nervios de acero son capaces de conseguir. Como deberíamos saber, el buy and hold consiste en comprar acciones a largo plazo y mantener pase lo que pase.