La importancia de invertir en oro

¿Por qué deberíamos comprar oro?

La compra de oro es aunque parezca lo contrario muy impopular.

Aparte de una minoría de “gold bugs” y de otros que lo hacen desde un punto de vista especulativo, el oro vive su momento de menor popularidad en la historia. Y aquí me estoy refiriendo a los grandes ciclos del tiempo.

En general, el oro era más popular que ahora hace 2000, 700 y 50 años. No se ve gran cantidad de gente acumulando oro por los países europeos. Todo lo contrario, la fama del oro en los últimos años ha venido por la expansión enorme que tuvieron las tiendas de “compro oro” hace varios años. Cuestión que parece que se calmó bastante.

Tiendas de oro

Hubo momentos en los que la gente vendió todas las joyas de la abuela para poder salir al paso de deudas impagables y quiebras a mansalva. Fue un buen, aunque breve, negocio.

No obstante, no es descartable que vuelva a verse u repunte del mismo en cuanto vuelva la siguiente fase de la crisis y esta sacuda al resto de la gente que no pudo sacudir en la previa fase.

De esa manera, los “indemnes” de la fase anterior también tendrían que liquidar su oro para tirar adelante.

El hecho cierto es que la gente no está comprando oro ni de manera masiva ni más o menos importante. Si usted le pregunta a todos sus conocidos si han comprado oro, la mayoría le mirarán con cara rara diciéndole que no, por supuesto.

¿Oro para qué?

¿Es buena idea invertir en oro?

Después de todo el que quiera comprar oro ya puede hacerlo a través de las inversiones de papel, ya sea en ETFs, CFDs, futuros, acciones mineras etcétera, pero ni siquiera los usuarios de dichos instrumentos son una mayoría de gente, sino una muy pequeña minoría.

Aparte de los joyeros y las joyas de las abuelas y mujeres, son pocas las personas en España que poseen oro físico en propiedad.

A decir verdad, hoy no parece hacer ninguna falta. Y en parte no les falta razón.

Hoy en día no hace falta estar comprando monedas o pequeños lingotes de oro para guardarlos.

La gente se pregunta, ¿Para qué?

La cuestión radica en que buena parte de los que compran oro para atesorarlo lo hacen con el pensamiento de que el sistema puede caer un día, y de que el oro les proporcionará la “protección” necesaria ante un evento de tal magnitud. Protección que sería en forma de poder comprar avituallamientos esenciales para vivir, ya que en caso de ruptura del sistema habría dificultades para mantener un comercio mundial fluido y regular.

El problema es que en un escenario así, “disfrutar” de ese oro será un premio amargo.

Los que lo acumularon no se arrepentirán, pero no podrán dejar de maldecir la situación en la que se encuentra la sociedad.

Invertir en oro físico

Puede que a los fanáticos del oro no les falte razón, y sea recomendable tener una pequeña fracción de nuestros ahorros en forma de oro físico, pues nunca se sabe lo que puede pasar. Y de todos modos, y en el “peor” de los casos para esa inversión: es decir, que el sistema no quiebre, el oro siempre va a valer algo en el mercado.

Siempre podremos ir a venderlo a los “compro oro”.

Aún en el caso de que todo siga parecido a antes, el oro transitará por épocas donde no se apreciará, como los años 80 y 90; y épocas donde se apreciará muchísimo como los años 70.

Así que tener un poco de oro no tiene por qué ser tan mala idea.

Es como tener un pequeño seguro particular de que si las cosas se ponen feas de verdad, tendremos una posibilidad más que el resto de poder hacer “algo”, aunque no sepamos muy bien qué ese algo pueda ser.

Oro en dictadura comunista

Por ejemplo pongámonos en un caso dramático: en la Rusia de 1917.

Un inversor que está totalmente invertido en la Bolsa de San Petersburgo y que tiene confianza en que el movimiento revolucionario no llegue tan lejos; después de todo los precedentes siempre buenos para las inversiones en bolsa. P

or otro lado tenemos a otro inversor que tiene un 95% de sus activos en la Bolsa y un 5% en varias monedas de oro.

Cuando sobreviene la crisis de 1917 el primer inversor ve como su inversión se va a cero y no puede hacer absolutamente nada para huir del país.

El segundo ha perdido el 95% de su inversión, pero la remesa de monedas o lingotes de oro que posee en su caja fuerte le pueden servir para comprar algunas “voluntades” y salir del incipiente infierno marxista, en el cual su oro valdría poco; por ejemplo decorar los baños.

Como vemos el oro es uno de los pocos activos que no se pueden devaluar de manera arbitraria por un gobierno, de ahí el odio que le profesan todos los amantes de las ideologías socialistas; amantes del control y el ejercicio del poder sobre otros.

Así mismo es un activo que siempre podremos intercambiar en cualquier parte del mundo, pues su valor es apreciado por cualquier ciudadano de este planeta, sea alto, flaco, gordo, chino, blanco, negro o hindú.

Lo que no está claro que acepte la gente de los otros rincones del mundo son monedas como el bolívar venezolano o el dólar de Zimbabue. S

u relación valor peso le hace además extremadamente atractivo para ser la forma preferida de acumulación de capital y riqueza por aquellos que quieran mucho capital en poco espacio y fácil de transportar. De ahí que siempre fuera el dinero de los reyes.

Trading en oro

Con respecto a su utilidad como instrumento para hacer trading o especular en bolsa, esa es otra historia.

Ahora, de lo que podemos estar seguros es que pase lo que pase, el oro seguirá ahí. Sin embargo las cosas no están tan claras con respecto al dólar o el euro; por mucho que sus defensores los crean eternos, la realidad es que no lo son.

 

Pd: El objetivo de este artículo es solamente de entretenimiento e informativo. En ningún caso supone una recomendación para comprar o vender activos financieros o inversión de ningún tipo. Léase: Aviso Legal