La importancia de la Teoría de Dow para la compra de acciones

La Teoría de Dow es quizá la más conocida y mejor aproximación al mundo de La Bolsa que exista. No obstante, la misma puede considerarse la madre del análisis técnico.

Esta teoría se basa en los estudios de Charles Dow, el cual escribió más de doscientas editoriales en el diario Wall Street Journal; las que fueron recopiladas más tarde, dando lugar a dicha teoría.

Teoría de Dow
Charles Dow

El índice Dow Jones debe su nombre a la misma.

Teoría de Dow en Bolsa

Para todo amante del estudio de los gráficos y del precio esta teoría es una de las bases fundamentales.

En mi opinión, esta teoría destaca por un par de cuestiones claves: es un estilo de trading que busca la operativa de tendencia junto con el swing trading, desechando el day trading; y además, se basa solo en el precio, con lo cual nos ahorramos estudiar miles de indicadores, en la mayoría de los casos, inútiles.

Esta teoría se basa en algunas hipótesis básicas:

Los índices lo reflejan todo. Toda la información viene recogida ya en los índices y se refleja en los precios.

Teoría de Dow tendencia

El mercado tiene tres tendencias principales.

  • La primaria, la cual dura entre uno y tres años y es la dirección principal del mercado
  • La secundaria, que suele durar entre 3 semanas y 3 meses. Vendrían a ser las correcciones de la tendencia principal.
  • La menor, la cual es un movimiento menor de 3 semanas que se mueve dentro de la secundaria y normalmente en sentido opuesto.

Este punto es esencial, pues aquí ya nos dice indirectamente que lo primero que tenemos que hacer es determinar cuál es la tendencia principal, que es la que tendremos que aprovechar.

Dentro de la menor, el movimiento diario sería la última de nuestras preocupaciones. De ahí que esta no sea una teoría para el day trading sino para más bien el “month” o “year” trading.

Las tendencias de acciones en la Teoría de Dow

Las tendencias tienen tres fases. Según Dow cada tendencia, tanto alcista como bajista, primaria tiene tres fases, de las cuales la última será la de “manía” o exceso.

Los índices principales han de confirmarse. En su época Dow usó la comparación del índice Dow Jones Industrial y el de Transportes. Ambos tenían que confirmar la ruptura de la tendencia primaria para poder determinar el comienzo de otra tendencia opuesta. En caso de que uno lo hiciera y el otro no, tendremos un momento de “no confirmación” y, por tanto neutral.

El volumen tiene que confirmar la tendencia. Dow ya nos confirmaba la importancia del volumen en los mercados de acciones. En cualquier mercado alcista el volumen debería crecer en las subidas de mercado. Así mismo en cualquier mercado bajista, el volumen también debería crecer en los descensos sucesivos.

La tendencia estará vigente hasta la sustitución de la misma por otra tendencia. Este punto es de vital importancia pues nos obliga a tener que identificar el fin de la tendencia primaria e introducir nuestra operativa apostando por la otra tendencia.

Vamos a hablar un poco de un ejemplo de la operativa basada en las ideas de Dow, aunque en este caso no se trate de un índice como el Dow, sino de una acción, en este caso Bank of America.

Teoría Dow acciones

Teoría de Dow Análisis Técnico

En este caso BOA venía de una tendencia primaria que había comenzado en marzo del 2009 y que terminó un año más tarde, en lo que incluso podríamos considerar un “rebote” de la tendencia primaria bajista anterior (el demoledor mercado bajista de los bancos de 2008).

Como se puede ver en el punto 1, BOA hizo un máximo cerca de los 20$ en abril de 2010, el cual no volvió a superar. Es en ese momento en el que deberíamos estar alerta en caso de estar metidos en la tendencia alcista. En ese caso deberíamos estar atentos a los mínimos de la línea inferior alrededor de 14$, para en el momento de ser superados, y bajar de ese precio, ponernos bajistas de inmediato.

El resultado en este caso hubiera sido coger otra tendencia primaria bajista que llevó la acción un año y medio más tarde a una caída de aproximadamente el 75%.

En octubre de 2011 pudimos ver como BOA hizo un doble suelo en el cual el mínimo posterior fue inferior al primero.

No obstante, para poder tener una mejor referencia de entrada, el siguiente mínimo, allá por verano del 2012, fue significativamente superior a los mínimos de octubre, ofreciéndonos entonces la famosa señal de doble suelo, y la posibilidad de ponernos alcistas cuando, por ejemplo, el precio superara los 8$.

Teoría de Dow alcista

La tendencia primaria alcista que comenzó en esas fechas de finales de 2011 y finales del 2012 continúa hasta hoy (3), habiendo llegado a un punto de congestión, con un mínimo alrededor de los 14$ que en caso de ser superado, podría ser la señal de que una nueva tendencia primaria bajista habría comenzado.

No obstante, si el precio se empeña en subir de los 18$ bien podría ser la confirmación de que este mercado primario alcista continúa por un tiempo más.

En este caso he usado el gráfico semanal, el cual es mi favorito para analizar este tipo de operaciones.

Aquí no hacen falta indicadores, ni gráficos de 15 minutos ni cosas así.

Es que no hace falta.

Lo único que tenemos que hacer es diseñar nuestra operativa, la cual no debería ser muy compleja.

A pesar de que Dow “diseñó” esta teoría pensando en los índices industriales y de transportes de acciones, la misma se puede usar para casi cualquier instrumento, pues una vez tenemos claro los fundamentos del análisis técnico de los precios podremos hacernos una idea bastante buena de cuando comienzan y terminan las tendencias primarias.

Ahora vamos a ver una comparación entre el Buy and Hold y la Teoría de Dow

¿Qué ocurre en el largo plazo con la estrategia buy and hold y su comparación con el enfoque más técnico de la Teoría de Dow?

La respuesta la podemos encontrar en un blog dedicado a la Teoría de Dow, el cual se tomó la molestia de hacer un estudio de los retornos del Dow Jones desde el año 1896 hasta el 2011.

Como ya deberíamos saber una simple estrategia de comprar y mantener acciones en el Dow Jones nos habría dado una buena rentabilidad a pesar de tener periodos con caídas del 90%, y varias del 40 y 50.

Si creemos que las condiciones van a seguir de manera similar como hasta ahora, parece ser que no es una mala idea esta estrategia, ya que a la larga las acciones siempre subirán.

Aunque esta estrategia tiene sus limitaciones y problemas de los que ya he hablado, como por ejemplo el hecho de que estas primeras décadas de los años 2000 sean con probabilidad (que no seguridad al 100%) un periodo de “décadas perdidas” y tumulto en los mercados, por lo que muchos inversores con inversión a largo plazo en acciones van a tener años en los que se pondrán muy nerviosos (como ya hemos tenido en 2001 y 2008 y en Europa en 2011).

La otra estrategia basada en los preceptos fundamentales de la Teoría de Dow es más técnica y la misma tiene como objetivo hacernos vender nuestras acciones cuando un gran mercado bajista es probable, para lo cual es bastante efectiva como lo fue en los años 1929, 1987 y 2008, por ejemplo.

La siguiente entrada en el mercado se producirá unas semanas o meses después de alcanzado el punto mínimo del mercado bajista, cuando el mercado después de haberse consolidado comience el siguiente mercado alcista.

Nótese como en esta estrategia no se tiene en consideración el ponerse bajista cuando tenemos la señal pertinente, lo cual haría que nuestro rendimiento fuera superior.

Teoría de Dow o comprar y mantener

Teniendo en cuenta los dos enfoques parece claro que en los grandes periodos alcistas ambos métodos se comportarán de manera parecida.

En periodos en los que el mercado da señales falsas de mercados bajistas y la tendencia secular alcista no es tan clara, la Teoría de Dow tendrá un comportamiento peor. Y en los años en los que las cosas se pongan feas la Teoría de Dow se comportará mucho mejor que el Buy and Hold.

Dicho esto vamos a ver los resultados a los que llegó dowtheoryinvestment.com:

  • De los 115 años del estudio el 29.4% la Teoría de Dow tuvo un comportamiento igual que el “buy and hold”.
  • El 29.4% de los años la Teoría de Dow tuvo un comportamiento mejor, siendo el retorno medio de un -0.95%, por un -16.72% del “buy and hold”. Estos serían los años de mercados bajistas y con problemas.
  • El 41.2% del tiempo la Teoría de Dow se comportó peor que la buy and hold, con un retorno del 6.35% por un 14.89% de la segunda.

Las ganancias de ambas teorías serían para el periodo de 115 años en el Dow Jones:

  • Buy and Hold: 496.56 – 491.56 + 613.46. Lo que dividido entre 100 nos daría un 6.18% de media anual.
  • Teoría de Dow: 496.56 – 27.93 + 261.62. Lo que dividido entre 100 nos daría 7.30% de media anual.

Teniendo en cuenta estos datos podemos ver que los años que buy and hold fue mejor ganó un 402.66% (0.412*115*(14.89-6.35))  más que la Teoría de Dow.

Los años que la Teoría de Dow fue mejor ganó – o mejor dicho, perdió menos – un 533.18% (0.294*115*(16.72-0.95).

No obstante hay una pequeña observación con la Teoría de Dow.

Si tenemos en cuenta que con la Teoría de Dow estaríamos fuera del mercado, y por tanto en cash, en determinados momentos de algunos años, entonces lo lógico es que también perdiéramos parte de los dividendos que darían esas acciones en algunos de esos años. Por ejemplo, podemos pensar que con la señal técnica que nos dio la Teoría de Dow hubiéramos salido de nuestras posiciones alcistas en febrero de 2008, y que no habríamos entrado en el mercado alcista hasta abril del 2009.

Buy and Hold comisiones

Pues bien, en este caso perderíamos el dividendo de ese año. Si esto ocurre en varios años, como en el 2001, 2002, 1987, 1973, 1974, 1929, 1930, 1931, etcétera, entonces perderíamos una cantidad bastante significativa de rendimiento en dividendos, con lo cual a la larga, la ventaja de este análisis de la Teoría de Dow perdería gran parte de la ventaja en beneficios a largo plazo con respecto al Buy and Hold.

Tampoco debemos olvidar los costes de transacción y las comisiones, las cuales serán inexistentes en la estrategia de buy and hold y sí que existirán aplicando la Teoría de Dow.

En un año esto no se nota, pero cuando entramos y salimos 100 veces de un activo ya se empieza a notar el efecto de consumo de capital que tienen las comisiones.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta dichas apreciaciones, casi que podríamos decir que desde un punto de vista de retorno ambas estrategias serían similares, con una ligera ventaja para la Teoría de Dow.

No obstante, la ventaja de la estrategia de la Teoría de Dow, o Análisis Técnico, tendría un punto favorable sobre el buy and hold.

Una ventaja no desdeñable que resulta del hecho de que mediante la primera vamos a evitar momentos de pánico y el vernos presionados psicológicamente cuando vemos que nuestra inversión ha caído un 90% (como en 1929), momento en el cual no pocos hombres con los nervios de acero sucumbieron a la ansiedad y liquidaron sus posiciones por miedo al “fin del mundo”.