¿Qué es la inteligencia artificial en el trading?

Cada día que pasa puedo ver como hay más y más noticias, entrevistas y artículos relacionados con una de las tendencias de la actualidad: la inteligencia artificial y su creciente importancia en el trading.

Después de todo, la burbuja de las criptomonedas no es algo casual, sino que nos da una pista de la dirección a la que se dirige este mundo a marchas forzadas, de una manera casi similar a la cotización de Bitcoin: a un mundo estandarizado, que no es sino otra manera de llamar a un mundo virtual.

bolsa inteligencia artificial
Uno de los iconos de la inteligencia artificial: El ojo que todo lo ve de “2001 una odisea en el espacio”

Hay quienes dicen que este tipo de trading ha acabado con la posibilidad de conseguir beneficios en ciertos sectores como las materias primas.

No cabe duda que la automatización y estandarización tienen que ver con lo virtual, en oposición a lo real y diferenciado.

Aquí el trading de la inteligencia artificial no hace sino confirmar que el mundo del trading, al igual que el de las finanzas, y de todos los sectores económicos – y no tan económicos – del mundo, están convergiendo hacia un modelo más predictible, por llamarlo así.

Bien, tengo que reconocer que este campo de la “inteligencia artificial” no deja de confundirme un poco.

Trading en el Matrix

Cuando leemos sobre inteligencia artificial, es lógico que pensemos que nos estamos refiriendo a una especie de Skynet, o algo parecido a lo que ocurrió en el mundo pre-Matrix; cosa que no descarto, por supuesto.

Sin embargo, cuando leo esos artículos sobre esta supuesta inteligencia no es lo que deduzco a primera vista.

Simplemente me da la sensación de que están hablando de aplicaciones más avanzadas de algoritmos de automatización, no de que realmente estemos hablando de una especie de “inteligencia artificial”.

El problema de la inteligencia artificial – llamémosla así – es que, al contrario que la “real”, no es una inteligencia genuina, sino una inteligencia que solo puede copiar, no crear. Es decir, que es una inteligencia que es excelente en la copia, en la estandarización, en la automatización, pero nunca en la creación.

No sé si a ti no te pasa que cuando lees sobre ese tema, ya sea en el campo del trading o de algún otro, te parezca que en realidad estemos hablando de procesos automatizados que están lejos de ser una verdadera “inteligencia”, en el sentido creador de la palabra.

Por ejemplo, en un artículo de itprotoday titulado “Cómo la inteligencia artificial va a sacudir los cimientos de la industria del trading”, uno de los expertos del tema, el CEO de Botworx.ai, Mahi de Silva, dice cosas como:

“El primero beneficio del trading computerizado es su velocidad. Algunos aspectos del trading financiero están ya haciendo un uso significativo de la automatización y empujando la ventaja de la velocidad hasta hacer miles de millones de dólares”.

“El trading de futuros, acciones y bonos, está fuertemente automatizado..”

Es decir, que los mismos expertos del tema reconocen que todo este tema de la “inteligencia artificial” no es sino una aplicación masiva y cada vez más profunda de los procesos de automatización mecánica.

Al mismo tiempo, por ejemplo, en ese artículo nos hablan de “aprendizaje” de las máquinas, como queriendo decir que estas máquinas aprenden, como que tienen inteligencia propia.

No obstante, esto último no concuerda con lo anterior, es decir, con la función “automatizar” como base de dicho proceso IA o AI (Artificial intelligence).

Voy a intentar explicar un poco por encima en qué consiste más o menos uno de estos proyectos de “inteligencia artificial”. Con ello espero que puedas ver  que en realidad no estamos hablando de inteligencia en el sentido creador sino en el sentido automatizador, el cual, en realidad, tiene poco de inteligente.

En un artículo de Techemergence, Alex Lu, CEO y fundador de Kavout, una empresa de inteligencia artificial para el trading dijo algo así:

“Podemos hacer esto hoy en el procesamiento del lenguaje natural, lo que quiere decir que podemos hacer que un ordenador entienda el sentido y la semántica de lo que dice cierta persona. Esto podría ser algo positivo o negativo para ciertas compañías, y eso es algo que llamamos “análisis del sentimiento”. Estamos construyendo algo llamado una medida del sentimiento, lo que quiere decir que estamos haciendo uso de todos los datos que coleccionamos de los traders, noticias, blogs, etcétera, y los estamos juntando en algo que llamamos “medida del sentimiento” Por ejemplo, coleccionamos los datos de los insiders, de tal manera que sabemos qué compañía o CEO está vendiendo estas o esas acciones. Si juntamos estos dos conjuntos de datos podemos tener una aproximación más certera de lo que la gente está pensando sobre las acciones”

Como podemos ver es una afirmación muy interesante. Y desde el punto de vista de un trader tiene bastante sentido.

Es decir, construir una máquina de predicción perfecta para poder saber con mejor probabilidad lo que va a ocurrir en el mercado.

Todo bastante loable y lógico, y sin embargo dicha afirmación: el hecho de querer construir este arma financiera no es otra cosa que intentar aplicar procesos algorítmicos de recolección y ordenación de datos no muy diferente a la que se ha hecho toda la vida, solo que en este caso se estaría haciendo con una complejidad mucho más grande.

Lo que intentará hacer el equipo de esta empresa es intentar aplicar algún sistema de tracking de las ventas de los CEO con algún proveedor de información de mercado, y hacer algo similar con el contenido que se pone en los blogs sobre dicho tema, o en las noticias, cosa que tendrá su complejidad, obviamente, pero que no dejará de ser un algoritmo más.

Con esto, podemos ver que en realidad estamos frente a un aumento masivo de la automatización en todos las cuestiones y sociales.

Qué duda cabe que con este tema estamos hablando de una mejora tecnológica que nos permite producir más y con menos recursos, no muy diferente, en realidad, a las mejores tecnológicas del pasado, tales como la imprenta, etcétera.

Sin embargo, de manera inversa, hay un efecto preocupante en todo ello, que no es otro que el camino inexorable a una vida mecanizada: es decir a una vida que en realidad no sería sino la ausencia de vida.

Por eso esto es algo que no tiene por qué ser bueno para el trading ni para los profesionales del trading, por ejemplo, los chartistas.

Esto es algo bastante obvio, pues con la automatización de los procesos y con la capacidad de escribir ciertos algoritmos en lenguaje computacional hace que el análisis de los gráficos se vuelva un poco obsoleto, por decirlo de alguna manera, dando lugar a la puesta en práctica de una cada vez, mayor robotización de todas las cuestiones productivas, no solo del trading.

Cuando tus ordenadores son capaces de ver dichos “parámetros” y ponerse manos a la obra, ya no necesitas a esos “traders” reales.

No obstante, aquí hay algo que me hace recordad que no todo es tan sencillo como parece, pues aquí tengo que comentar dos cosas.

Nunca fue fácil ganar dinero en trading con la simple observación de los gráficos y los “indicadores”.

El hecho de que las máquinas puedan hacer más y mejores sistemas de trading automáticos, no significa que los mismos vayan a ser ganadores donde los traders reales no lo eran antes.

Donde las máquinas sí que van a tener una ventaja indiscutible es en la arena de los market makers, es decir, de esos que algunos llaman “traders” pero que en realidad no lo son, pues esos “equity” o “futures” traders de los que habla mucha gente no son sino empleados de J.P. Morgan o Goldman Sachs, cuya función principal era, y es todavía en algunos casos, pero menos cada vez, de manejar con eficiencia el balance del spread.

Spread que, por supuesto, favorece a la casa.

Los verdaderos traders tienen que luchar contra ese spread, además de contra el mercado, lo que pone las cosas mucho más complicadas.

Desde un punto de vista de los traders reales, esto del trading automatizado no es muy bueno, porque ello quiere decir que los market makers se volverán más eficientes a la hora de hacer un spread más favorable para las casas.

Sinceramente, esto del trading artificial es algo que no me gusta mucho, más que nada porque al final todo tiene un precio, y la automatización radical, que es lo que estamos presenciando hoy en día en la sociedad humana, no es otra cosa que la muerte de lo que es genuino y único; y eso es algo que, evidentemente, no es muy bueno. No sé si me explico.

Y tú, ¿qué piensas de este tema del trading artificial?

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