La Shemitah y el posible crash bursátil de 2015

¿Veremos este año el tan anunciado crash?

No lo sé. Eso no lo puede saber nadie. ¿O sí?

El hecho es que en el mundo hay millones de economistas y gente opinando sobre estas cuestiones. Está claro que muchos de esos van a acertar algún día con algo, incluso el presente, pero el hecho fundamental es que la inmensa mayoría de los mortales no sabemos cuándo vendrá el siguiente gran mercado bajista.

Lo que sí sabemos muchos es que algún día vendrá pues los mercados alcistas no son eternos sino que cumplen una ley cíclica de grandes subidas y fuertes correcciones que suele durar unos cuantos años.

Algunos dicen que esa ley cíclica es de 7 años aproximadamente y está relacionada con la “shemitah” judía, la cual nos vendría a decir que cada siete años el Señor descansaría, y “algo” siempre pasa cada siete años.

En general, podemos ver que muchos de los grandes mercados bajistas vienen con siete años más o menos de separación, unas veces más y otras, menos.

Por ejemplo, veamos algunos casos:

  • Crash de 1929.
  • Siete u ocho años más tarde, mercado bajista de 1937.
  • Mercado bajista desde 1946 a 1949, siete años después del de 1937.
  • Mercado bajista de 1961/2.
  • Aproximadamente 7 años después, en 1968, otro mercado bajista.
  • El siguiente, en 1973 no cumplió la “regla” de los siete años.
  • Mercado bajista de 1980 a 1982, que sí cumplió la regla de los siete años con el anterior.
  • Mercado bajista de 1987 con el gran crash del Lunes Negro. Siete años después del último.
  • Mercado bajista del 2000.
  • Siete años después, gran mercado bajista del 2007/2008.

Podemos ver como las sucesiones de siete años son bastante comunes en los mercados bajistas americanos, aunque las supuestas leyes cíclicas no se cumplen siempre, con periodos como el de 1949 hasta 1961 o del 1987 hasta casi el 2000 sin un gran mercado bajista en los Estados Unidos.

Solo en esas dos ocasiones hemos tenido grandes periodos sin un mercado bajista considerable. Esas fueron las épocas doradas de la Bolsa, tanto en los Estados Unidos, como en muchos países del mundo, siguiendo los supuestos ciclos de Kondratiev.

Entonces ¿dónde nos encontramos? ¿En medio de uno de esos grandes periodos alcistas o a punto de experimentar otro gran mercado bajista?

Notemos, que la mayor parte de las ocasiones, los mercados bajistas han seguido una sucesión de aproximadamente siete años, y en ocasiones, como en 1973, menos.

Desde el punto de vista de la Shemitah, tendríamos una gran posibilidad de que el 2015 fuera el inicio de un mercado bajista fuerte.

Lo cierto, y esto es algo lógico y sobre lo que hablo constantemente, cuantos más años de mercado alcista tenemos más es probable de que llegue uno bajista. Si pasan 8 o 9, la probabilidad es ya muy grande. Tanto más, teniendo en cuenta lo precario de la situación financiera de los países de Occidente, los cuales no pueden dejar de subsistir sin acudir a déficits fiscales. Con esos déficits permanentes, el nivel de deuda ha crecido por encima incluso de los años anteriores.

¿Por qué pensamos que los Estados pueden escapar a la ley del pago de la deuda de manera diferente que las personas o empresas?

Evidentemente, los estados no podrán escapar a esa ley y algún día tendrán que hacer un impago masivo de esa deuda, por decirlo de alguna manera.

Un evento así no puede venir sin consecuencias, las cuales serían un colapso bursátil inicial sin contemplaciones.

De hecho, el colapso necesario para llevar a las sociedades avanzadas a un punto de equilibrio más “real” debería ser de proporciones mayores.

Ya he comentado en otras ocasiones que no me sorprendería ver al IBEX en la cota de los 3.000 o incluso en los 1.000 puntos. Otros mercados no correrían mucha mejor suerte.

Como bien nos recuerda Martin Armstrong, bien podríamos ver el “crash de todos los crashes”, y para ello nos dice que el colapso en los últimos 15 años de la velocidad del dinero es la señal de que la gente confía cada vez menos en el sistema financiero, y la tendencia gubernamental a querer eliminar el dinero físico tiene que ver con ese deseo de obligar a la gente a que no pueda atesorar dinero fuera del banco.

 

Está claro que algo está pasando con la velocidad del dinero.

Sinceramente, no sé si va a empezar este año, si será en el 2016, o habrá que esperar a más adelante. Lo que sospecho es que algún día veremos pasar algo muy grande. Posiblemente más de lo que la gente piensa, incluidos la mayoría de analistas financieros.