La tendencia es tu amiga ¿Verdad o mentira?

Seguro que si has leído libros sobre trading habrás escuchado muchas veces que la tendencia es tu amiga.

Esto es algo que todos los especuladores de todos los tiempos han dicho o corroborado alguna vez: desde Jesse Livermore a Bruce Kovner, pasando por Randy Mckay o Michael Marcus.

Esto es algo que también encontrarás en buena parte de los libros de trading, sobre todo los clásicos.

tendencia en el trading
¿Entiendes por qué la tendencia es tu amiga?

¿Pero por qué es tan importante este concepto de la tendencia?

Pues porque buena parte de los mercados se mueven en tendencia, y esa tendencia es la que nos permite ganar dinero.

Evidentemente, si tenemos un mercado plano, sin tendencia, no podremos ganar dinero invirtiendo, se entiende, a no ser que el activo de fuertes cupones, como podría ser un bono.

Sin embargo, cuando hablamos de la tendencia es tu amiga, lo hacemos desde el punto de vista de la inversión y el trading; sobre todo este último, ya que de la misma depende su vida.

La importancia de la tendencia en el trading

Vamos a ver.

Antes de empezar a hacer trading deberías tener clara una cosa:

¿Qué es lo que vas a negociar?

Si vas a negociar acciones deberías estudiar o saber cómo funcionan los precios de las mismas. Es decir, de qué dependen.

No solo eso, sino que también vas a estudiar los históricos de precios para saber qué ha pasado antes.

En el caso de las acciones, verás que las mismas responden a unos estímulos llamados “ganancias”.

Esas ganancias son las que van proporcionando la sangre al sistema económico bursátil.

Como entenderás, las acciones pertenecen a las empresas más exitosas del mercado, tanto a nivel nacional como internacional, con lo que lo lógico sería que esas acciones tengan que subir en precio, siempre y cuando ese negocio esté comportándose bien.

De acuerdo.

El hecho bien conocido por todos los expertos y no tan expertos, es que un buen grupo de acciones mundiales suele tener un sesgo al alza, de tal manera que la tendencia de las mismas a largo plazo es a subir.

Ese es el reflejo de que la compañía va bien y que, por tanto, incrementa su precio a largo plazo, debido a que cada vez es una empresa mayor o más eficiente y gana más.

Es ahí, en las acciones, donde vemos el ejemplo más claro de que “la tendencia es tu amiga”.

Si tenemos esto claro deberíamos saber que lo más aconsejable, pues, es operar en los mercados bursátiles al alza, a pesar de que en los periodos intermedios siempre hay mercados bajistas, algunos incluso de gran envergadura como el colapso de la burbuja del Nasdaq por ejemplo.

Dicho esto, también tenemos que tener claro que la tendencia no es algo garantizado para todas las acciones, ni todos los activos, pero si miramos el mercado de acciones rey en el mundo, con sus índices (gráfico del inicio), nos daremos cuenta de que de modo agregado lo mejor es seguir la tendencia en ese mercado: la cual es alcista.

No obstante, el tema de la tendencia es bastante más complicado que esto.

De hecho, tan complicado que seguir la tendencia es algo que también podemos hacer en los mercados bajistas de acciones, lo que parece contradecir lo que acabo de decir.

Aquí es donde entra el concepto de los periodos a analizar.

Desde luego, el periodo primario, por así decirlo, el de décadas o siglos, es el de un mercado alcista.

Los periodos secundarios y terciarios son ya más variables, pudiendo ser alcistas o bajistas, y teniendo ambos, una tendencia subyacente.

En ese sentido tendrías que estudiar cómo aplicar las técnicas de tendencia apropiadas para poder tomar ventaja del mercado en esas situaciones.

Pero ya te digo que cuanto más reduzcas el periodo más complicado te resultará la operativa.

De hecho, no deberías irte a periodos muy cortos porque entonces vas a sufrir mucho.

La tendencia es tu amiga en otros instrumentos

Cuando hablamos de otros mercados la cosa se complica bastante.

¿Por qué?

Porque los otros mercados, como el Forex, las materias primas o incluso las criptomonedas, no tienen el mismo dinamismo que el mercado de acciones.

No es que no tengan ningún dinamismo o una “tendencia a subir”, consecuencia de vivir en un mundo inflacionario, sino que el dinamismo no es el mismo que sirve para explicar el crecimiento a largo plazo de los mercados bursátiles.

Las criptomonedas todavía no pueden compararse a eso porque apenas están en sus primeros años de prueba, y creo que tienen una serie de problemas intrínsecos que harán muy complicado que se mantenga el dinamismo del mercado en el largo plazo.

Las materias primas también tienen una tendencia a subir de precio a largo plazo, con lo que al igual que las acciones, “la tendencia es tu amiga” nos diría que lo mejor es operar al alza en las mismas.

Sin embargo, la fuerza de dicha tendencia no es la misma que la que podemos encontrar en los mercados bursátiles, sobre todo en los valores individuales de los mismos.

Activos como el petróleo, el oro o el cobre, por ejemplo, nos siguen dando buenos ejemplos de “la tendencia es tu amiga”.

El problema de la tendencia es tu amiga con el Forex

tendencia en el Forex
La tendencia a largo plazo del forex es un tema más complicado

De todos estos activos es el Forex, sin duda, el más problemático, porque, sobre todo en los grandes pares, vemos que la tendencia a largo plazo no está tan clara, ya que tenemos dos bloques económicos con sus respectivas divisas fluctuando pero sin darnos una “imagen a largo plazo” tan clara como la tenemos con las acciones.

Esto lo vemos perfectamente en pares como el EURUSD, el GBPUSD o el EURAUD, donde no vamos a tenerlo nada fácil para determinar qué lado del mercado nos interesa más negociar.

De hecho, aquí podemos caer mucho en la trampa de seguir la tendencia y encontrarnos con la desagradable sorpresa de que ha terminado por mucho tiempo.

Por ejemplo, imagina que estás en el año 2001 en el EURUSD y tras muchos años de mercado bajista te dices “la tendencia es tu amiga”; vamos a negociar cortos.

Bien, en ese caso te encontraste con el final de la tendencia y un mercado contrario de siete años.

En el 2007 ocurriría lo mismo.

Después de decidirte a negociar al alza porque “la tendencia es tu amiga”, te encuentras con una pared y una caída brutal del EURUSD, con muchos años no solo de tendencia bajista, sino también lateral, en un mercado extremadamente complicado.

Con este ejemplo tenemos que ver clara una cosa.

En el Forex, sobre todo en los grandes pares, el concepto de largo plazo de la “tendencia es tu amiga” no sirve mucho, y tendremos que buscar esos momentos de tendencia más a corto plazo, por decirlo así.

Por ejemplo, estamos en el 2002 con el precio del EURUSD en 0.82.

tecnica para trading tendencial

En vez de apresurarnos a negociar a la baja “siguiendo la tendencia”, decidimos esperar y buscar el cambio de tendencia, o lo que es lo mismo: el inicio de la siguiente gran tendencia.

Si tenemos la paciencia suficiente y esperamos a que el mercado se de la vuelta y supere esa gran resistencia de largo plazo de carácter casi secular, entonces tendremos una buena oportunidad de coger una buena tendencia de años.

Podemos incluso tener suerte y que ocurra como esa ocasión, cuando el mercado inició un gran mercado alcista un poco más tarde, y luego de superar 0.95 pasó muchos años con la fuerza en el lado de los toros.

Este ejemplo nos puede servir para ver una manera en la que afrontar todos los mercados, pues este tipo de cambio suele pasar en todos los activos, ya sean materas primas, acciones o incluso bonos.

Por eso, a veces, más que buscar la “tendencia es tu amiga” y operar la misma “sin ton ni son”, haríamos bien en buscar situaciones ventajosas para nosotros, como el ejemplo indicado.

¿Es fácil operar la tendencia?

En absoluto.

Solo con “saber” que la tendencia es tu amiga no te va a resultar suficiente para poder dominar a la bestia del mercado.

Los obstáculos que tenemos para aplicar buenas estrategias de trading de tendencia son muchos.

Para empezar: nosotros mismos.

La mayoría de la gente intenta aplicar estrategias de trading que consisten en cortar las pérdidas rápidamente, justo lo contrario que dice ese otro axioma del trading: “dejar correr las ganancias”.

De hecho, es en el concepto de tendencia donde el anterior dicho de correr las ganancias alcanza la mayor importancia.

¿Qué mejor que dejar correr las ganancias en un mercado con fuerte tendencia?

Desde luego, no es el tipo de mercado en el que te interesa coger una ganancia de un punto.

Sin embargo, traders que puedan hacer eso son muy pocos.

Luego tenemos el problema del day trading, en el que muchos caen pensando que pueden operar la “tendencia” de dicha manera, cuando en realidad es algo prácticamente imposible como ya comenté en un artículo hace años.

tendencia en el day trading
Como ves, el day trading es muy complicado cuando queremos buscar “tendencias” dentro del mismo. Esto es una jornada del Nasdaq

Contratos derivados y la tendencia

Los contratos de derivados, amigos del trader, también son sus peores enemigos.

Esto ocurre por el problema de la “prisa” del trader.

Cuando nos dan esos apalancamientos de 10, 20 o 50, vemos la posibilidad de negociar en dichos mercados suponiendo que usando dicho apalancamiento vamos a poder sacar ventaja de nuestros conocimientos del trading de tendencia.

Esto tiene un problema.

Por ejemplo, imaginemos que el trader tiene 1.000 euros y quiere negociar el CFD del DAX, que es de unos 12.000 euros, o que el trader dispone de 10.000 euros y quiere negociar el futuro que es de 240.000 euros de nominal.

Aquí es donde viene la trampa.

Como podemos operar esos contratos, tendemos a hacerlo de una manera demasiado temeraria, con unos stops demasiado ajustados, que es la única manera en la que podemos operar dichos activos con esos márgenes sin que resulte prohibitivo.

En el primer caso, si el DAX se mueve un 1%, habremos ganado o perdido 120 euros, nada menos que un 12% de la cuenta de 1.000.

Por eso, los traders buscamos algo más asimilable, como un stop de 20 euros, pensando que así podremos tomar ventaja de la tendencia.

El caso es que esto es muy complicado que funcione porque los mercados tienen demasiado nerviosismo en el corto plazo, y la cantidad de veces que vas a perder los 20 euros son tantas que ni con buenas técnicas de tendencia puedes superar el trauma.

Aquí tendrás que hilar muy fino para poder derrotar al enemigo.

Lo mejor, por el contrario resultaría de negociar de una manera diferente.

Es decir, de una manera que nos proporcione un trading más “tranquilo”, que nos evite ese nerviosismo de mercado, y por tanto buscando niveles de stop más altos.

En el caso primero – el segundo con los futuros sería incluso peor – haríamos mejor en buscar un activo con menos nominal, como podría ser un CFD del SP500, con un valor de 2.700 dólares, lo que ya nos permitiría buscar stops más holgados, y que a la larga nos van a servir mejor en nuestra estrategia de tendencia.

Con esto parece que perdemos poder de compra y no aprovechamos el apalancamiento, pero créeme, es lo mejor que podemos hacer para nuestra cartera.

De todos modos, mejor que te quede claro, que operar la tendencia es lo mejor que puedes hacer.

Si lo dicen es por algo.

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