las comisiones en trading e inversión

Antes de elegir un bróker con el cual hacer trading o invertir debemos saber qué es lo que queremos hacer.

Debemos tener claro cuál va a ser nuestro plan de trading o inversión y qué tipo de instrumento va a ser el más adecuado para ello.

Para tener un plan de inversión o trading, es aconsejable un profundo estudio previo del mundo de la bolsa.

Si ya tenemos un conocimiento adquirido, ya sea por estudios, experiencia, lecturas, cursos, etcétera, pues entonces será hora de ultimar el plan y después escoger bróker.

Podremos elegir entre brokers tradicionales de acciones, futuros u opciones, y otros brokers más modernos que ofrecen CFDs, Forex, y últimamente opciones binarias.

Debemos entonces, tener claro si queremos hacer trading a corto plazo o inversión a largo plazo.

Entre ambos espectros, hay una infinidad de posibilidades. Desde las operaciones a 30 segundos, en las que los brokers de binarias son especialistas, a las operaciones de décadas, en las que fondos de inversión o planes de pensiones son claros ejemplos.

¿Trading o inversión?

Lo más aconsejable para el ciudadano medio es la inversión a largo plazo, y la compra de acciones y mantenerlas. Esto se puede hacer mediante una cartera de valores diversificados o mediante la compra de algunos índices principales mediante fondos o ETFs.

Aquí la clave está en mantener esos valores siempre, e ir añadiendo fondos a los mismos, para ir formando nuestro propio plan de pensiones.

Haciendo así, será muy difícil que perdamos a largo plazo.

Aunque, dependiendo de la situación, el país, y la fase del ciclo, hay ocasiones en las que incluso se pierde haciendo así.

Casos como el de Japón, con más de 25 años sin que el mercado haya recuperado el máximo de 1989; como el de Chipre y Grecia, cuyas bolsas han caído una barbaridad, u otros más radicales, como los de la URSS, China o Cuba, en el Siglo XX, donde los inversores perdieron el 100% del capital para siempre.

Bien es verdad que en esos casos extremos, las otras alternativas de trading tampoco valdrían. En un caso así, la única alternativa viable es huir antes de que se construyan los muros de esos países-cárcel.

Si queremos hacer trading, debemos ser conscientes de que es un negocio muy difícil, y en el que al principio perderemos la mayoría.

Cuanto más a corto plazo sea ese trading, mayor será el número de bajas que tengamos, por usar jerga militar.

Comisiones bolsa a largo plazo

Las comisiones de los brokers no son elevadas para aquellos que invierten a largo plazo.

Los inversores simplemente buscarán un bróker con unas comisiones de custodia y mantenimiento aceptables y se sentarán a seguir con su actividad diaria esperando que sus acciones suban a largo plazo.

En estos casos los brokers viven de esas comisiones de custodia de títulos.

Estos suelen ser los brokers tradicionales de acciones, muchos de los cuales son los bancos de casi todos los países del mundo. Algunos tendrán mejores comisiones que otros.

Es cuestión de buscar y comparar. Sin olvidar nunca el apartado de “seguridad”.

Hay unos brokers que ofrecen más garantías de estabilidad financiera a largo plazo que otros, aunque cobren un 0,2% de custodia al año.

No es lo mismo ING y Deutsche Bank que “PepeBolsa”. Lo cual tampoco quiere decir que este último sea malo, sino que la probabilidad de “fallo” o quiebra del mismo es mayor que en el de los primeros.

Ya sabemos que no vamos a pagar muchas comisiones a los brokers si adoptamos ese tipo de estrategia a largo plazo. Pero tampoco podemos esperar obtener grandes ganancias a no ser que hagamos nuestra inversión en momentos claves de la historia de las bolsas, como en 1933 o 1980 (EEUU).

Así, podemos esperar rendimientos del 4 al 10% de media anual a largo plazo con esa manera de invertir.

Ahora, si tenemos la mala suerte de invertir en 1929 o en 1989 (Japón), o en España en 1974, entonces tardaremos muchos años en recuperar nuestro dinero, pero difícilmente perderemos todo. Salvo, como ya dije, en caso de dictadura totalitaria.

Comisiones bolsa a corto plazo

Si queremos hacer trading a corto plazo, entonces será mucho más importante el estudio de las comisiones que habremos de pagar para operar el instrumento elegido.

Como ya dije antes, cuanto más corto es el “time frame” peor para nosotros. Y la culpa de esto, principalmente – aparte de nuestra mala operativa cuando novicios – son los gastos de intermediación.

Estos gastos no son simplemente las comisiones que nos cobra el bróker, sino también, y especialmente, el spread.

Por eso, si queremos hacer trading en un instrumento que tiene un spread de 5 y buscar beneficios y pérdidas de 20, no es buena idea. No vamos a durar mucho. No más allá de un puñado de apuestas en la mayoría de los casos.

Habrá que buscar instrumentos cuyo spread y comisión relativa sea el más bajo posible con respecto al objetivo de pérdida y ganancia que tengamos (nuestro plan de trading).

Normalmente, no se conseguirán ratios adecuados a menos que dejemos de hacer day trading extremo, es decir, operar todos los días muchas veces.

No pasa nada si operamos un día y cerramos nuestra posición porque el mercado se mueve fuertemente contra nosotros.

La clave debería estar en dejar correr esos beneficios si el mercado se comporta a nuestro favor, y eso implica dejar las posiciones abiertas de un día para otro, e incluso de semanas o meses. Esa, es una manera de hacer trading a corto plazo mucho mejor que el day trading.

Por supuesto, aquí no debemos esperar ganar gran un 100% todos los años, sino más bien, y cuando ya tengamos la experiencia adecuada, entre un 5 y un 30% de media. Si somos capaces de ganar un 15% anual, podemos estar muy orgullosos. Se podrá ganar más, sí, pero para eso hay que ser ya muy bueno.

Para hacer este tipo de trading a corto plazo, tipo swing o tendencial, hay varias opciones. Desde las acciones y futuros, hasta los CFDs, forex y las opciones binarias.

La peor manera, y más cara de hacer este tipo de trading es con opciones binarias. La probabilidad de ganar dinero consistente ahí es cercana a cero, por no decir cero. Aún así, el que meta dinero ahí y gane, lo felicito y le deseo suerte.

La manera más eficiente y mejor para hacer swing trading es mediante futuros y acciones, y en menor medida, con forex y CFDs.

Con futuros hay un pequeño problema. Siendo un instrumento idóneo para el swing trading, suele tener un valor nominal demasiado grande como para qué gente con cuentas de 1.000 a 20.000 pueda pensar en hacer ese tipo de operativa con el mismo.

Lo que ocurre, es que los promotores de los brokers de futuros van vendiendo el mantra de que se pueden abrir cuentas con 5.000 $ y convertirse en “day trader” profesional.

Cuando manejamos contratos de 50.000 ó de 300.000 $, no es posible hacer swing trading de manera más o menos ordenada si dispones de 10.000 €.

Porque cuando hacemos swing trading y ponemos un stop loss del 2% del subyacente, estamos arriesgando fácilmente 1.000 o 2.000 € (dependiendo del instrumento), y esa no es una manera muy adecuada de gestión del riesgo para pequeños operadores, independientemente de la comisión que cobre el bróker, la cual para swing trading de futuros es casi imperceptible.

Con las acciones tenemos dos pequeños problemas.

Uno es que normalmente no nos dejan apalancamiento (2 a 1 en los EEUU para swing trading), y dos, que se suele pagar un mínimo por cada operación, lo que hace la operativa bastante cara para el pequeño trader.

No obstante, el primero de los problemas se convierte en oportunidad porque precisamente al no dejar apalancarnos, nuestra probabilidad de ruina será mucho menor.

El problema de la comisión en las acciones es que esos activos son eficientes para operadores de bastante capital.

En muchos brokers de acciones, acaba pagando casi la misma comisión el que compra 2.000 € que el que compra 20.000, y claro, esto es un problema bastante grande para el pequeño operador o trader, poniendo los costes de transacción en contra del pececillo.

Para un operador de 70.000 € está bien, pero para uno de 7.000 no tanto, y no hablemos de uno de 700.

Vehículos de inversión mucho más interesantes para el pequeño operador o trader son el forex y los CFDs. Aunque es muy difícil ganar en los mismos, y de hecho, la mayoría de la gente pierde – sobre todo los principiantes – estos instrumentos permiten una operativa a corto medio plazo en muchos casos aceptables, y sobre todo, flexible.

Las comisiones en los CFDs son mayores que las de las acciones para lotes de gran tamaño.

Pero se da el caso, de que, en brokers de CFDs que ofrecen la posibilidad de operar con pequeñas cantidades de acciones sin una comisión mínima, el coste de operar la acción a corto plazo será menor que si lo hacemos en un bróker tradicional que nos cobra un mínimo de 8 €, por ejemplo.

Por otro lado, también podemos operar con algo más apalancamiento en CFDs que en acciones. Sin que esto quiera decir que mucho apalancamiento es lo deseable. 4 o 5 a 1 a lo más, estaría bien.

El caso del Forex también nos proporciona una manera interesante de operar a corto medio plazo, y en este caso, con más flexibilidad incluso. Pues la mayor parte de brokers de forex no tienen comisiones mínimas de operativa y se puede operar micro lotes de 1.000 unidades de divisa pagando solo el spread.

Este es un instrumento ideal para aprender a hacer swing y trend trading, pero he de decir, que no es un instrumento fácil, resultando más complicado a largo plazo que las acciones.

Como en todos los casos, las comisiones del bróker serán más o menos importantes dependiendo del horizonte temporal de nuestro trading. Si buscamos 20 pipos, entonces el spread y las comisiones serán cruciales. Pero si buscamos 200 o 400, entonces este aspecto dejará de tener tanta importancia.

¿Qué instrumento y bróker elegir?

El que más se adecue a nuestro presupuesto y nuestro plan de trading sin duda.

Para unos serán futuros, para otros, acciones; para otros, opciones tradicionales; para otros forex; para otros CFDs; e incluso para otros, opciones binarias.

Las comisiones son importantes, pero más importante es aumentar el horizonte temporal de nuestro trading, y, como consecuencia, no dejarnos la vida en las primeras (y el spread).