Recuerdos de un operador de acciones. La leyenda de Jesse Livermore

jesse livermore libros ¿Te gustaría saber cómo operaba en los mercados Jesse Livermore?

Seguro que sí.

Después de todo estamos ante el que es, probablemente, el trader más legendario de todos los tiempos. El conocido como «chico de las apuestas» o «plunger boy» (en inglés).

Además, te voy a confesar algo:

Es mi libro de trading favorito, y del que más aprendí.

Puede que no te dijera dónde comprar o vender exáctamente, pero lo importante aquí es el formarse como trader, no el recibir «señales de trading».

Lo primero es aprender a pescar, lo segundo es la mentalidad del que quiere que le den todo hecho.

En el mundo del trading lo segundo no funciona y Livermore lo sabía perfectamente.

¿Quién era Jesse Livermore?

La mayoría de los que se interesan por los mercados acaban tarde o temprano oyendo hablar de Jesse Livermore; probablemente el más famoso trader de todos los tiempos.

Sobre su vida se escribió el que es para mí el mejor libro sobre trading jamás escrito: Recuerdos de un operador de acciones.

Puede ser que no sea el libro que están buscando la mayoría de traders que se inician en los mercados.

En el no vas a ver gráficos, ni imágenes bonitas, ni cuadros sobre estadísticas de activos o sistemas.

No.

Por eso sé que a muchos no les gusta.

Muchos traders esperan leer un libro que les enseñe el truco de «abracadabra» y que les diga: «tienes que comprar cuando el indicador x sea y», y «aplicar psicología» y cosas de esas.

Así no vas a llegar muy lejos en el trading, al menos como trader. Otra cosa es si te metes a comisionista.

Recuerdos de un operador de acciones

Recuerdos de un operador de acciones
No sé porqué le cambiaron el nombre original del libro a: «memorias de un operador de bolsa» me gustaba más el original

El libro de de Edwin Lefevre «Recuerdos de un operador de acciones» nos habla de las peripecias de su personaje Larry Livingston, el cual no es otro que un pseudónimo de Livermore, “the plunger boy”; el terror de las bucket shops.

Si te interesa el libro puedes comprarlo en Amazon España.

Jesse nació y creció en la etapa final del Siglo XIX, la etapa, desde mi punto de vista, “dorada” del capitalismo, al lado de la cual, la actual no es sino una mera broma.

Recuerdo leer en ese libro como en su época no había que declarar impuestos en las operaciones de bolsa (esto fue introducido más tarde).

Por el Siglo XIX ciertamente había pocos impuestos en EEUU.

Por ejemplo, en la época la carga impositiva total media del Estado era del orden del 2 o 3$% en los Estados Unidos.

Comparemos con el de ahora del 40% en ese país o del 50% o más en Europa.

Viendo ese crecimiento la cosa parece no estar muy lejos ya del socialismo. ¿No te parece?

Pero sigamos con Lauriston (pseudónimo del libro).

El libro comienza con la descripción del trabajo de Livermore en una bucket shop en la cual era el encargado de anotar los precios en la pizarra.

Ese era su trabajo con 14 años.

Lo curioso es que esto fue lo que le sirvió a Livermore, además de tener una facilidad innata para los números, para “comprender” la manera en la que se movían los activos financieros.

Esto es algo que muchos deberían aprender antes de empezar en este mundo.

Un buen consejo sería pasarse mirando los paneles de precios y haciendo anotaciones durante meses y años antes de lanzarse como un loco a operar.

Mi experiencia con Jesse Livermore

Yo mismo me lancé como un loco a operar hace ya bastantes años, pensando que aquello era tan fácil como comprar y vender y estar acertado “porque sí”.

Lo ideal es hacer como hizo él, empaparse del sector en el que iba a ser un experto.

Luego más tarde, comenzó a operar y no pasó mucho hasta que dejó su trabajo de chico de la pizarra para operar a tiempo completo.

Lo curioso de esta parte y muchas otras partes del libro era la pasmosa facilidad que Jesse tenía para levantar pequeñas cantidades de dinero en grandes cantidades en poco tiempo.

 

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Desde este punto de vista puede ser un poco peligroso hacer caso de esas ideas y pensar que si él lo hizo también lo podremos hacer nosotros.

Evidentemente, eso es algo que no se debería intentar sin tener muchísima experiencia y un método de operación realmente contrastado.

Y aún así no es recomendable.

Para multiplicar la cuenta por varios múltiplos como hacía Livermore en un corto periodo de tiempo habría que jugarse un mínimo del 10 o 15% en cada operación; y ese no es el camino.

Larry le tenía cogida la medida a las bucket shops de aquel entonces, de esa manera era capaz de ganar en la mayoría de las ocasiones.

Además, seguramente coincidió que sus primeros años como operador coincidieron con algún mercado alcista de grandes proporciones, donde ganar en acciones individuales es bastante fácil.

Por ejemplo, en el mercado alcista del Nasdaq de los años 90, era difícil perder operando al alza constantemente las acciones más movidas de la época.

Es decir, no las que menos se movían sino aquellas que subían un 60% de media anual.

Esos son los instrumentos que queremos operar.

No interesa un mercado alcista donde este suba un 20% en tres años. Con la volatilidad que hay por medio no se podrá ganar casi nada de dinero a pesar de ir alcista.

Livermore tenía claro que para ser un gran operador y tener éxito en el mundo de la especulación uno tendría que tener una aptitud para el juego y además tener una psicología de acero.

Por supuesto que desaconsejaba el uso de pronósticos ajenos.

Él se basaba en su lectura de la cinta. Si el mercado era alcista, el operaba al alza.

El seguía a la cinta, no era la cinta la que lo seguía a él.

El peligro de seguir la estrategia de Jesse Livermore

¿Y por qué de este peligro?

Pues básicamente porque leyéndolo podríamos animarnos a pensar que el day trading es el camino más efectivo en el mundo de la bolsa, y nada más lejos de la realidad, aunque dependiendo del prisma con el que se mire.

Hace años, cuando era un joven valiente leí este libro, no una sino dos veces, y no hizo falta demasiada meditación para poder darse cuenta de que en la primera parte del libro Jesse Livermore realizaba una operativa que bien podríamos denominar de day trading, o al menos así parecía, aunque en realidad no fuera del todo así.

Según las experiencias contadas por Livermore en sus inicios en las bucket shops, se ve claramente como este lograba doblar y triplicar su cuenta en cuestión de días y así de manera continua, haciendo de este el mismísimo terror de las bucket shops.

De esa manera pude deducir que sí que había una manera de poder hacer day trading y batir a la casa de manera constante.

Si Livermore podía doblar o triplicar su cuenta cada semana, entonces sería cuestión de descubrir cuál era la manera de hacerlo. Y hoy en día no haría falta ir a las bucket shops a operar en directo, sino que se puede hacer desde casa con una facilidad pasmosa.

El hecho es que la lectura de esos primeros capítulos del libro me animó a hacer day trading a lo grande, como lo hacía Jesse.

El resultado: un completo desastre y la pérdida de mucho dinero e innumerables horas pegado a la pantalla esperando el momento oportuno de realizar la operación.

Una lección bastante cara pero didáctica sin duda.

Tuve que verme arruinado para darme cuenta de que aquel no era el camino más adecuado en el mundo del trading.

Y no es que no haya gente que no viva del day trading.

De hecho la mayor parte de gente que vive de la bolsa en el mundo es a través del day trading, pero como dije antes, dependiendo del prisma con el que se mire; y en este caso el prisma es el que usan aquellos que están en el otro lado de la ecuación: los brókers, y todos los que dependen de ellos.

En el mundo hay cientos de miles de personas que viven del day trading: todos los empleados de los miles de brókers mundiales, y un sinfín de vendedores de todo tipo de productos y promesas.

Pueden estar seguros de que si hay una lista de traders que vivan del day trading, será una lista muy pequeña. Y no será un club al cual esos traders darán facilidad para la entrada.

Ninguno te venderá su método (sí, si te venden un método, ten por seguro que no es el maná).

Otra cosa es la gente que saca unos rendimientos aceptables de sus ahorros, e incluso algunos que viven de ello, haciendo lo que podríamos llamar week o month trading; es decir, operar a medio plazo y usando, sobre todo, el análisis técnico y técnicas de seguimiento de tendencia o swing trading.

Es ahí donde deberíamos centrar nuestros esfuerzos.

Método de Livermore en las Bucket Shops

En el libro de Livermore, este nos aclara que su operativa inicial de las bucket shops no servía cuando empezó a operar en casas de bolsa con los precios reales, y que tuvo que cambiar su operativa para adaptarla a las nuevas condiciones.

Ahí es donde Livermore nos dio sus mejores consejos. Y estos consejos son, para el que sabe leer, operar a favor de la tendencia y mantener las operaciones durante el mayor tiempo posible mientras dure la anterior.

Esto no es, obviamente, day trading.

Quizá Livermore tenía un método infalible para hacer day trading en las bucket shops, y quizá sería cuestión de investigar más profundamente alguna manera de operar acciones volátiles en el intradía, pero creo que lo más sensato es olvidarse de ello y dedicarse a estudiar otras maneras de operativa, y para ello el libro de Livermore nos ofrece algunos de los mejores consejos que existen en toda la literatura del trading y la bolsa.

Libros de Jesse Livermore

Sobre Livermore hay básicamente dos libros.

El legendario «Memorias de un operador de acciones», y «Cómo operar en acciones».

El segundo es ya algo más específico a la hora de dar claves de cómo operaba pero sin llegar a ser demasiado específico.

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Hoja del libro «How to trade in stocks» en la que podemos ver como Livermore seguía unos bloc de notas donde introducía los precios, máximos y mínimos de los valores. En esa época no había gráficos y charts en ordenadores. Había que hacer esto «a ojo»

Frases de Jesse Livermore

Livermore nos enseñó muchas de las principales reglas que son consideradas como sagradas en el trading hoy en día. En muchas de sus frases famosas nos recuerda cosas como por ejemplo:

“Mantén el número de acciones que tienes en un número manejable”.

Pues comprobó que intentar seguir demasiados activos era contraproducente.

Es mejor que no sigamos cien activos, sino 10 (aunque yo reconozco que sigo muchos).

Pero, ojo, aquí hay que seguir siempre los 10 más calientes.

De nada me vale estar enamorado del €$ o la Libra si en los últimos 2 años estos apenas se han movido.

Más interesante ha sido operar las acciones más activas del Nasdaq o el Dax al alza, sean las que sean.

En este sentido buscar siempre los activos más calientes y operarlos en su tendencia principal.

“Toma tus pérdidas rápido y no andes pensando en ellas”.

El famoso axioma de cortar pérdidas usando stops; quizá la regla más sagrada en el mundo del trading.

El que la rompa tarde o temprano acabará pagando.

Él mismo lo hizo varias veces y eso le costó alguna ruina.

“De vez en cuando hay que estar en efectivo y tomarse unas vacaciones”.

En este sentido es recomendable no estar las 24 horas pensando en los mercados como un obseso.

Aunque es difícil no hacerlo cuando a uno le apasiona tanto.

No obstante siempre es bueno tomarse un break en cualquier actividad, y el trading no es una excepción.

“No intentes operar el mercado todo el tiempo”

No es bueno para el estado emocional, además del hecho de que hay momentos en los que los mercados están “muertos”.

En esos casos es mejor no operar.

Como dijo el mismo Jesse: “Hay muchas veces que he estado completamente en efectivo, especialmente cuando no estaba seguro de la dirección del mercado y esperando por una confirmación para el siguiente movimiento”.

“Los operadores prudentes nunca discuten con la cinta”.

Esta es una lección dura de aprender.

No importa lo que pensemos que debe ser la cotización de un activo.

Da igual que las condiciones reales de la economía son deplorables.

Si el mercado es alcista, hay que operar alcista.

Se puede ser consciente de la situación fundamental de la economía, y que esta afectará algún día al mercado, pero si el mercado es alcista, nunca ponerse en su contra o dejar pasar la oportunidad.

En este sentido yo “pagué” un gran precio por novato en los años siguientes al crash del 2008. Ahí todavía pensaba que las bolsas tenían que caer mucho más y nunca pensé que íbamos a entrar en un mercado alcista de acciones que duraría tantos años.

“Sin un plan específico, claro y con reglas bien estudiadas, los operadores no tienen ninguna posibilidad de tener éxito”.

No podemos operar a lo loco. Hay que tener más o menos claro que niveles de stop vamos a operar; qué niveles de beneficios y cuáles van a ser nuestras normas para entrar en las operaciones.

Esto sin olvidar el Money Management por supuesto.

“Creo que las emociones incontroladas son el peor enemigo del trader; que la esperanza, el miedo y la avaricia están siempre presentes;  esperando entre bastidores para saltar a la mínima y unirse al juego”

Todos sabemos lo difícil que es no caer ante la presion de nuestras emociones.

Esto en el trading se multiplica por 20.

“Nunca intento predecir o anticipar. Solo reacciono ante lo que el mercado me dice con su comportamiento”.

Esta es otra manera de decir: sigue la tendencia y no compres activos basándote en tu “esperanza” de que suban, por el mero hecho de que te gustan.

Eso hay que dejarlo a los inversores a largo plazo. Ahí sí que es legítimo el famoso “buy and hold”; que por otro lado no tiene nada de malo, y en la mayoría de los casos es la mejor estrategia a seguir para cualquier ahorrador.

Pero esa es otra historia.

“Tengo amigos, por supuesto, pero mi negocio siempre ha sido el de un solo hombre. Eso es porque siempre he hecho un juego solitario”.

Es su manera de decir: No hagas caso de los pronósticos ni de los vende humos.

Si alguien tiene un método que de verdad le hace ganar mucho dinero, no va a ir por ahí exponiéndolo de manera sistemática; ni mucho menos venderlo.

Además, no le hace falta.

Es mejor ser responsable de las propias operaciones, y más cuando uno se juega su propio dinero.

“Siempre está el tonto de Wall Street, que piensa que debe operar todo el tiempo. Ningún hombre puede tener razones suficientes para operar todos los días”.

Esto es más fácil decirlo que hacerlo.

Él mismo perdió mucho dinero operando en años que no había casi movimiento en el mercado como recuerdo en una de las partes de su libro.

Lo mejor en muchos casos es esperar a que la cosa se “caliente”.

Pero como dije, es fácil decirlo pero no tanto hacerlo, y menos si a uno le apasiona esto.

“Ellos dicen que nunca te arruinarás tomando beneficios. No, no lo harás. Pero tampoco te volverás rico tomando cuatro puntos en un mercado alcista”.

Esta es una manera que yo veo de decir: no operes en buscando un dos por ciento.

Apuesta a la tendencia larga del mercado y mantente paciente antes de terminar tu carrera.

Este es un punto sobre el que hay matices. Tengo una opinión encontrada con respecto a él.

En el fondo lo mejor es buscar un mercado alcista de 30 o 50%, pero eso no impide que ese mercado se pueda hacer operando entrando o saliendo.

Vas a coger menos puntos de beneficio pero al hacerlo de una manera más calculada y usando Gestión del Dinero, te podrás apalancar más.

“Recuerda que las acciones nunca están demasiado altas para empezar a comprar ni demasiado bajas para empezar a vender”.

Es su manera de decir que los mercados alcistas o bajistas pueden durar más de lo que pensamos.

Es decir, si hay tendencia, hay que operar a su favor. Y hay mercados alcistas que duran una eternidad: como el del Nasdaq de los 80 y 90.

“Después de pasar muchos años en Wall Street y después de ganar y perder millones de dólares quiero decirte algo: nunca fue mi pensamiento el que me hizo ganar mucho dinero. Fue mi asentamiento: mi paciencia”

Sentarse y ver como un activo que has comprado sube un 30% sin verse tentado de vender cuando tienes solo un 3% de beneficio es muy difícil; pero es lo que hay que hacer.

Mientras el mercado suba hay que ser alcista.

Ya nos dará el mercado señales de que la tendencia cambia o buscar una manera de solventar esto.

“Cuando soy bajista y vendo una acción, cada venta debe ser a un precio más bajo que la anterior y al contrario si el mercado es alcista”

Esto parece difícil de entender pero es el axioma más importante quizá del trend following.

Conforme se va operando en un mercado alcista, los precios que tomaremos serán cada vez mayores.

La mejor señal que un mercado sigue siendo alcista es el marcar nuevos máximos.

Esa es la mejor señal para operar al alza en ningún mercado. A pesar de que pueda parecer antinatural.

“Muy poca gente tiene éxito en los mercados. La mayoría tiene un deseo de volverse ricos pronto”

Por eso lo mejor es empezar poco a poco y operando de manera muy conservadora hasta llegar a dominar el juego.

“Creo absolutamente que los patrones de precios siempre son repetidos. Hay patrones que aparecen una y otra vez, con pequeñas variaciones. Esto es porque los mercados son dirigidos por humanos; y la naturaleza humana nunca cambia”

Una auténtica joya filosófica que nos dejó Jesse. Siempre tendremos mercados alcistas, y estos a la larga se comportan de manera parecida.

“Cuando el mercado va en tu contra, tienes esperanza de que cada día será el último día – y consecuentemente perderás más de lo que deberías- y cuando el mercado va a tu favor, te vuelves demasiado miedoso de que el siguiente será el último día de tu beneficio y lo tomas demasiado pronto”

Auténticas lecciones de psicología de hace 100 años.

El viejo señor Partridge. La enseñanza de la experiencia. “Bueno, ya sabe, este es un mercado alcista”.

De todas las anécdotas que cuenta Jesse en el libro esta es quizá mi favorita.

En ella nos habla de cómo luego de muchos años se dio cuenta de una lección que le había dado el viejo señor Pavo; uno de los operadores de una oficina en la que había operado Jesse hacía tiempo.

Esta fue la famosa frase del señor Pavo de “bueno, ya sabes, estamos en un mercado alcista”.

Todo esto ocurrió porque otro operador le preguntó que porque no cogía beneficios luego que la acción había subido 4 puntos y volvía a entrar más adelante en alguna corrección.

Ante esto el señor Pavo le respondió que nunca podría hacer eso.

Ya sabe…estamos en un mercado alcista. Si lo hiciera perdería su posición. Y no podía permitirse perder su posición en un mercado alcista.

El chaval no lo entendía y se fue aireado. Jesse, escuchó la conversación, pero fue años más tarde que se dio cuenta de otra regla esencial: deja correr tus beneficios.

Esta es una manera que no les gusta a los brokers pero es quizá la mejor que pueden hacer los traders.

El viejo Mister Pavo tenía mucha experiencia en sus espaldas como para saber que entrando y saliendo en medio de un mercado alcista para coger dos puntos aquí y tres allí no era la mejor manera de operar.

Aunque esta es una manera de operar que no es nada fácil. Incluso para un veterano.

No la veo muy apta para novatos.

Lo mejor para estos es tener una estrategia de entrada y salida y un ratio generoso de ganancia pérdida  y operar conforme a esas reglas y siempre en base a tendencia.

Con la experiencia quizá se pueda estudiar con más detalle la manera del viejo zorro Partridge.

Este es mi libro favorito no solo por las lecciones que da sino porque es además una obra muy divertida.

Puede que no sea el libro favorito de trading de la mayoría pero es sin duda una de las mejores lecturas sobre este mundo que se pueden encontrar.

Y déjame darte un consejo: la verdadera enseñanza de las peripecias de Livermore está en la lectura entre líneas. Es ahí donde está el «tesoro del trading»

Saludos y buen trading

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