Michael Marcus. Leyenda del trading

Uno de los mejores traders de todos los tiempos

Voy a hablar de la entrevista de Michael Marcus en The Market Wizards, el famoso libro de trading de Jack Schwager.

Marcus es uno de los traders más exitosos de todos los tiempos.

Siendo un licenciado en psicología, no tardó mucho en darse cuenta que lo que más le atraía era el mundo de la bolsa y no pudo evitar empezar a ponerse a prueba en el mismo.

En sus primeras tentativas de trading adquirió los “servicios” de un amigo, al que contrató para que fuera su supervisor de cuenta. Este amigo era un supuesto experto, pero más tarde demostró que dicha pericia la tenía de boca nada más.

Amigos en la Bolsa

En su primera incursión en los mercados perdió absolutamente todo y lógicamente prescindió de los servicios de su amigo.

Más tarde y tras varios intentos frustrados se convirtió en uno de los traders más legendarios de todos los tiempos, convirtiendo 30.000$ en 80 millones en el transcurso de los años y siendo el mentor de Bruce Kovner en el camino.

Esta es una entrevista bastante larga y he de decir que es de lo mejor que se puede leer por ahí sobre el mundo del trading, pues solo las anécdotas que cuenta de cómo se fue a la ruina varias veces al principio de su carrera merecen la pena.

Entre las cosas más interesantes que dijo en la entrevista tenemos las siguientes:

Nuestra siguiente operación en el trigo no funcionó tampoco. Después, fuimos de vuelta al maíz y la operación salió mejor; nos tomó tres días para perder nuestro dinero.

Así es como termina de describir su primer contacto con el mundo del trading cuando abrió la cuenta con su amigo. Esta parte de la entrevista es impresionante, pues alguien con experiencia se da cuenta de que este hombre empezó a operar más o menos a lo “loco”, sin tener en consideración el tamaño de los contratos que estaba manejando siquiera.

No es de extrañar que no durara sino unos días.

Después de aquello logré conseguir otros 500$ e hice unas cuantas operaciones en la plata. Lo perdí todo también. Mis primeras ocho operaciones con John y tres por mi cuenta, fueron todas una pérdida.

O sea, nos confiesa que en sus primeras ocho operaciones perdió la totalidad de su primera cuenta, y luego cuando volvió solo bastaron tres para perderlo todo nuevamente.

Impresionante.

Me imagino que tomaría posiciones ultra apalancadas y con un movimiento del 4% en su contra del subyacente se vería totalmente liquidado.

Perdí mis propios 30.000 $, más 12.000 de los 20 que me había prestado mi madre. Esa fue mi lección en apostar la totalidad de mi cuenta.

Esto hace referencia a una operación en la que se lo jugó todo a una carta en un trade. Y le salió mal. Es decir, en aquella época había logrado operar muy bien pues había convertido una cantidad pequeña en aquellos 30.000 y luego se lo jugó todo a una operación, donde lo perdió casi todo.

Lo más curioso del tema es que le había pedido dinero prestado a su madre. Yo no acabo de entender para qué le pidió prestados 20.000 $ si ya tenía 30.000. Un tanto peculiar este Michael Marcus. Por lo que al final se quedó “debiendo” dinero.

Aunque estaba muy cualificado, parecía que no podía conseguir ningún trabajo. Finalmente me di cuenta de que no podría conseguir ninguno de esos trabajos porque realmente no los quería.

En esta parte cuenta como en realidad, su deseo de dedicarse al trading se notaba demasiado en su personalidad a la hora de buscar otro tipo de trabajos más “normales”, y que los empleadores de algún modo “intuían” que Marcus tenía otras intenciones.

Esto fue luego de la gran pérdida de la que hablé antes, cuando se dio cuenta de que tenía que olvidarse del trading y ponerse a trabajar.

Supongo que su búsqueda de trabajo como psicólogo fue infructuoso; sin embargo encontró un trabajo en un bróker como analista, pues él cree que en esa entrevista él sí tenía el interés adecuado.

Por eso, a veces no debemos dejarnos llevar por nuestra titulación, y si hay algo que nos apasiona intentar ir con ello; aunque hoy en día en España parezca una quimera.

Pedí prestado a mi madre, mi hermano, y mi novia y abrí una cuenta en otra firma. Elaboré una intrincada manera para operar sin que se diera cuenta mi empresa porque estaría violando las reglas. Por ejemplo, si dije “el sol salió” significaba una cosa.

Impresionante declaración. Esta parte bien vale la entrevista entera.

El trading en Bolsa y  la familia

Ya de por sí me parece impresionante como pudo conseguir que su madre, hermano y novia le prestaran dinero para operar; sobre todo la madre después de la anterior experiencia.

Pero lo mejor de todo es el tema de que tenía que operar a “escondidas” pues a pesar de que trabajaba en un bróker, lo hacía de analista. Y como analista tenía prohibido operar en horas de trabajo.

El asunto es que Marcus tenía el tablero de cotizaciones a la vista y entonces se ideó ese plan para poder llamar a su bróker y mediante ese tipo de trucos poder darle órdenes.

Increíble pero cierto.

Perdí. Era el viejo ciclo de pedir dinero prestado y perderlo consistentemente.

Vuelve a reconocer que perdió todo el dinero que había pedido prestado en su nueva aventura.

Sin palabras.

Todo el mundo parecía estar alcista, hablando de porqué la plata tenía que romper al alza porque estaba muy barata, pero Ed continuó bajista. Ed dijo, “La tendencia está para abajo, y voy a seguir corto hasta que la tendencia cambie”. Aprendí a tener paciencia de él en la manera que tenía de operar la tendencia.

Al fin, tuvo la suerte de encontrarse con un trader veterano y exitoso: el conocido Ed Seykota. Y aquí viene una de esas lecciones básicas del trading: operar a favor de la tendencia hasta el final.

Si un mercado ha caído un 40% es cierto que está más “barato”, y que la proximidad del próximo mercado alcista está más cerca. Obvio, pero eso no significa que el mercado bajista tenga que terminar, pues este puede bien seguir por meses.

Un ejemplo claro es el de la plata en 2011 a 2013. El precio cayó un 60%. Durante toda la bajada, y cuando el precio había caído ya un 40% había mucha gente que pensó que el mercado se daría la vuelta y volvería el mercado alcista, pero no.

Aquellos que vieron que la tendencia era bajista y siguieron apostando por ella pudieron cabalgarla hasta precios más bajos.

El tema aquí está en operar a favor de tendencia.

No se puede ir alcista en un mercado que está cayendo a plomo, por mucho que haya caído. O no se debería desde el punto de vista del trading.

Otra cosa es si tomamos el punto de vista de especuladores como Kostolany, pero esa es ya otra cuestión.

Esa fue la última vez que lo aposté todo a una sola operación

Aquí nos habla de una apuesta “all in” que hizo más tarde, cuando había conseguido levantar 700$ ahorrados en 12.000$ y luego perdió 8 en una operación suicida que a punto estuvo de liquidarlo de nuevo.

Ese fue su punto de inflexión y ahí se dijo que ya nunca más volvería a operar de esa manera. A partir de ahí creo que ya empezó a usar una gestión estricta, con stops en cada trade.

En verdad era un tipo testarurdo. Se ve que le costó deshacerse de su deseado trade “All in”.

Creo que el secreto está en bajar el número de operaciones que haces. Los mejores trades son aquellos en los que tienes tres cosas a favor: los fundamentales, lo técnico y el sentimiento del mercado.

Con esto nos dijo, que siempre que se daban esas condiciones era cuando uno debía operar realmente, y que cuando no se daban solía operar de manera más tímida. De esta manera sólo operaba a lo grande cuando veía las condiciones óptimas para hacerlo.

Trading selectivo

Esto es su manera de decirnos que con el tiempo, se fue volviendo selectivo con sus operaciones y que más vale operar poco y bien que mucho y regular.

Más dinero se pierde escuchando a los brokers que de ninguna otra manera. El trading requiere una gran dedicación personal. Tienes que hacer tu propia tarea, y eso es lo que le aconsejo a la gente que haga.

Sobre esto que puedo decir. La mejor opinión que se puede conseguir es la de uno mismo.

Como dice Marcus, si fueras el barbero de Tudor Jones, pues puede que sería interesante tomar nota de los consejos que dice, pero con respecto a la mayoría de gente que da consejos, casi que es mejor hacerte los tuyos propios.

Es decir, en general no seguir a rajatabla los consejos de nadie.

Tomar notas aquí y allí sí, pero siempre con la cabeza fría y siendo conscientes de que todo el mundo se equivoca.

La creencia estúpida de que hay una conspiración en los mercados.

Esta fue la respuesta a cuáles eran las cosas sobre las que creía que había conceptos equivocados por parte de la gente sobre el trading. Y en esto tiene toda la razón.

La mayoría de la gente se piensa que son los especuladores los que llevan el petróleo a 148$ o mueven de manera mágica un mercado y se hacen de oro con ello. O que un operador puede manipular un mercado a su antojo. Y todo esto, a pesar de lo que creamos es una falacia.

La hiperinflación de Hungría del Siglo XX no necesitó de ningún especulador.

Los grandes movimientos en los mercados no son consecuencia de los especuladores o “traders”, sino de cuestiones más fundamentales.

Da igual que los Gobiernos pongan precios máximos, tasas tobin, o lo que quieran.

Si la política del país es lo suficientemente destructiva el sistema financiero colapsará con o sin especuladores.

Es más, si en un país ya ha sido prohibida la malvada “especulación” podemos estar seguros de que ese país habrá entrado en el infierno financiero del colectivismo.

No es la ausencia de mercados de futuros la que trae la prosperidad; sino que es la prosperidad la que trae los mercados de futuros; por decirlo de alguna manera.