PIAS ¿Una inversión con futuro o una estafa?

Recientemente me encontré con un viejo amigo el cual me contó una pequeña historia sobre como el novio de su hermana le intentó vender un producto financiero.

El padre de mi amigo es un pequeño empresario de la zona y el típico ahorrador de toda la vida.

Un hombre que la última deuda que tuvo fue hace 30 años y que no es famoso por gastarse el dinero en restaurantes o lujo asiático.

PIAS Ahorro

El hecho de tener cientos de miles de € en sus cuentas bancarias le hacen ser el blanco de no pocas envidias y malos pensamientos, y también de buitres o de buscadores de fortuna, como en el caso de este chico pareja de su hija.

El hecho es que este hombre raramente sale a comer un domingo fuera y por tanto es visto como un malvado acaparador por los keynesianos que ven en su dinero en el banco la causa de todo el mal de esta crisis. Si solo se dedicara a gastarlo se solucionaría el problema de la demanda.

El hecho es que ese dinero que “tiene” en el banco, en realidad no ya no está. Pero esa es otra historia.

Mi amigo, que no es precisamente tonto, me dijo que este chaval le había estado abordando para hablar con él sobre un tema serio.

Mi amigo se olía sobre lo que iba el asunto, pues había oído hablar a su hermana sobre el asunto de que su pareja estaba metida en no sé qué asunto de productos financieros.

Estamos hablando del típico hombre joven español en paro dispuesto a agarrarse a cualquier cosa. Vamos, que el chaval en cuestión, estaba en paro y no se caracterizaba por tener ni formación ni experiencia en el sector financiero. No digamos ya, haber operado un futuro en su vida, lo cual no creo que sepa ni lo que es.

Además es el tipo de persona a la que se puede manipular fácilmente y dada a la palabra y verborrea facilona. Carne de carnaza y además el perfil perfecto para comerle la cabeza a sus potenciales clientes, y encima pensando que sabe de lo que habla.

PIAS beneficios

El hecho es que mi amigo accedió a hablar con él un rato, y quedaron un día para hablar en una mesa de manera formal.

El chaval le explicó con toda la efusividad posible en lo que consistía la empresa para la que estaba trabajando, y le prometió las maravillas de ese negocio fabuloso, el cual estaba creciendo como la espuma.

La manera en la que le explicó fue tan agresiva que mi amigo tuvo que interrumpirlo en un momento y pedirle que se tranquilizara, y le dijo: “¿Pero con quién te crees que estás hablando? Relájate”.

Ante esto el chaval tomó una actitud un tanto más conservadora y le dijo a mi amigo que en ningún momento le estaba tratando de “vender la moto”.

Mi amigo le dijo que no estaba interesado en eso, y el chaval le respondía que estaba equivocado; que su producto era excelente y con total garantía.

PIAS aportaciones

El producto que le ofrecía el chaval era la inversión de un importe mensual en un plan de ahorro que en pocos años le haría ganar más de un 30% de beneficio anual en término medio (aunque esto del porcentaje no se lo explicó sino que le dio ejemplos de valores absolutos), y todo esto en un producto por el que no tendría que tributar, siempre y cuando lo mantuviera durante 10 años y con unas aportaciones determinadas.

Le intentó explicar que si invertía 10 mil € al cabo de x años tendría millones.

Sí, le dijo que las rentabilidades a largo plazo son siempre positivas y para ello le presentó varias gráficas que llevaba consigo.

Acciones PIAS

Es decir, que este chaval intenta vender nada menos que fondos de inversión en renta variable agresivos de una manera un tanto infantil, sin tener ni la más mínima idea de lo que es la bolsa y los mercados financieros. Así se pone a ofrecer esos fondos de inversión en renta variable pensando que lo que le han dicho en los cursos y los seminarios que ha ido es verdad: que se puede ganar un 30% de media a largo plazo fácilmente.

¡Y esto se lo intenta vender a su cuñado!

Qué no hará con desconocidos.

Además de esto se le olvidó contarle bien sobre todas las comisiones, las cuales son anuales y también las que se lleva su gestora, sobre todo en el primer año. La mordida, o comisión.

Si no de que van a vivir esos gestores, como este chaval.

Los € no nacen del cielo, solo del BCE y de sus bancos corruptos.

Lo mejor del asunto es que al chaval ya había intentado, con no mucho éxito, vender el producto al objetivo gordo, el padre de mi amigo, con la esperanza de poderle meter mano a algún medio millón de € al menos.

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Mi amigo me dijo que estaba preocupado por ello ya que temía que si el chaval lograba que su hermana lograra influenciar en su padre, este terminara poniendo dinero en ese asunto. Y es que la hermana también estaba interesada en el proyecto que le ofrecía el chaval, pero en este caso como futura gestora, para lo cual ya tenían pensado ir a algún seminario curso de los muchos que ofrece esa gestora, y no baratos precisamente.

PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático)

El producto del que se trataba no era otra cosa que un PIAS, un Plan Individual de Ahorro Sistemático, los cuales están bastante de moda los últimos años, en los que han quitado bastante terreno a los (por otra parte nefastos) planes de pensiones, con la promesa de que tienen mejores condiciones fiscales y de flexibilidad.

La verdad, es que la mayoría de los PIAS que se ofrecen en el mercado son ofrecidos por entidades bancarias y son productos plenamente legales. Ahora, la ventaja que presentan los mismos no me parece gran cosa la verdad; y mucho menos teniendo en cuenta los tiempos que vienen.

Lo que sí me parece un poco rozando lo fraudulento es el tipo de productos como el que se le intentó vender a mi amigo, prometiendo un retorno desmesurado y diciendo que si aguanta la inversión durante 20 años va a tener millones si va poniendo solo un poco cada mes.

Todo lo que sea prometer rendimientos medios de más del 10% durante 30 años invirtiendo en fondos es una declaración de intenciones.

Mejor PIAS mercado

Está claro que si analizamos carteras de bolsa del año 1980 al 2000 vamos a ver ese tipo de rendimientos y puede que más, pero para nada vamos a obtenerlo en casos posteriores al 2000, y mucho menos en el IBEX, y no hablemos ya de lo que queda por venir.

Me pregunto el rendimiento que darán estas carteras y PIAS cuando la prima de riesgo española, italiana y francesa salten por los aires.

Lo mejor de todo, es que echando una ojeada en alguno de esos PIAS veo que la gráfica y carteras que ofrecen son desde el año 2009.

Estupendo, cogemos los datos de un año después de que las bolsas cayeran un 50% y les presentamos datos maravillosos a los incautos haciéndoles creer que el crecimiento de esas carteras es siempre cuesta arriba.

Lo triste del asunto, es que muchos de los vendedores de estos productos tienen tan escasa idea de los mercados que no tienen idea de este punto, y muchos de ellos desconocen que en el 2008 los mercados mundiales estuvieron a punto de colapsar completamente.

Muchos aprenderán por las bravas en la siguiente oleada de la crisis, en la cual los rendimientos medios del 10, 20 o 30% que prometen vean que se convierten en un 50% acumulado de pérdidas tras pocos años.

Entonces no van a encontrar agujero suficientemente grande donde meter sus cabezas.

El problema de España, en la mayoría de los sectores y no solo el financiero, es que la cantidad de impuestos y regulaciones hacen que sea casi imposible ofrecer servicios competentes, baratos y de calidad a los clientes.

Las empresas financieras tienen tantos gastos fiscales y regulaciones, que los gastos y comisiones resultantes en el mercado español son en la mayoría de los casos abusivas.

Buena parte de estos PIAS no escapan a la ley que persiste en la jungla (pública) privada española: esa ley que dice que para obtener beneficios a largo plazo en España de manera privada es muy difícil.

Lo más fácil, y a lo que se ha montado casi todo el mundo, de manera directa (funcionarios, pensionistas) o indirecta (banca, sanidad, IBEX35, subvenciones, regulación monopolística) es montarse en la teta pública.

La vía del vende crece pelos es de las pocas que quedan disponibles para intentar ganar algo de dinero en la esfera de lo privado.

Triste realidad y destino tienen este país.

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5 comentarios en “PIAS ¿Una inversión con futuro o una estafa?”

  1. Sinceramente, te diría que lo más sencillo sería invertir una cartera diversificada de Bolsa con acciones fuertes y conocidas o bien en un índice principal, tipo SP500 o DAX vía ETF o fondo. Es la manera con menos dolores de cabeza. Ahora bien. El mercado lleva casi 9 años alcista en los Estados Unidos lo que hace muy peligroso el momento para poner la inversión al 100% en renta variable (acciones), pues un mercado bajista fuerte puede venir en cualquier momento después de tantos años positivos.

    Algo más conservador para una persona de tu perfil sería invertir en una cartera diversificada de acciones, bonos (a ser posible a largo plazo alemanes o americanos) y oro, por ejemplo, algo físico o en cámara y otra parte en acciones mineras. Por ejemplo, sería una cartera 35%, 35% y 30% (acciones, bonos, oro y acciones mineras).

    Con eso no te volverás rico pero cubres bastantes riesgos de tal manera que es muy complicado que a la larga pierdas dinero.
    Un ejemplo de esto lo describí en el artículo de la Cartera de Marc Faber.
    No es la cartera que más va a ganar a largo plazo pero es una cartera que se comporta de manera decente en casi todos los escenarios, es decir, una buena cartera para perfil conservador.

  2. Sinceramente, te diría que lo más sencillo sería invertir una cartera diversificada de Bolsa con acciones fuertes y conocidas o bien en un índice principal, tipo SP500 o DAX vía ETF o fondo. Es la manera con menos dolores de cabeza. Ahora bien. El mercado lleva casi 9 años alcista en los Estados Unidos lo que hace muy peligroso el momento para poner la inversión al 100% en renta variable (acciones), pues un mercado bajista fuerte puede venir en cualquier momento después de tantos años positivos.

    Algo más conservador para una persona de tu perfil sería invertir en una cartera diversificada de acciones, bonos (a ser posible a largo plazo alemanes o americanos) y oro, por ejemplo, algo físico o en cámara y otra parte en acciones mineras. Por ejemplo, sería una cartera 35%, 35% y 30% (acciones, bonos, oro y acciones mineras).

    Con eso no te volverás rico pero cubres bastantes riesgos de tal manera que es muy complicado que a la larga pierdas dinero.
    Un ejemplo de esto lo describí en el artículo de la Cartera de Marc Faber.

    No es la cartera que más va a ganar a largo plazo pero es una cartera que se comporta de manera decente en casi todos los escenarios, es decir, una buena cartera para perfil conservador.

  3. Gracias por este artículo. Casi me convencen de invertir en un PAÍS de Aegon tras un seminario sobre planificación de finanzas. Me quedan 13 años para jubilarse. ¿Qué alternativa propones?

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