¿Podemos invertir como Warren Buffett?

Tiempo atrás, un columnista de Forbes escribió un artículo bastante interesante sobre el mito de Warren Buffett y el hecho de que los rendimientos obtenidos por el mismo, o más bien, diríamos los de Berkshire Hathaway no se pueden comparar a los que tendría un inversor normal.

En el mundo inversor todo el mundo asume que Warren Buffett es el mejor inversor de la historia, lo cual es algo que creo que nadie pone en duda; y este artículo tampoco pretende hacerlo.

En este caso, la cuestión parece bastante clara.

¿Es el gran rendimiento obtenido por las acciones de Berkshire Hathaway fruto de sus inversiones en acciones a largo plazo?

¿O hay otros factores que hicieron esto posible?

La respuesta a la primera pregunta vendría a ser la segunda.

¿Cómo consiguió Warren Buffet unos retornos tan grandes?

Es cierto que Buffett hizo grandes inversiones en el pasado, pero nunca a un nivel que podrían justificar el enorme retorno de las acciones de Berkshire.

Por ejemplo, en los 10 años anteriores al artículo de Forbes, Berkshire había obtenido un retorno del 149%, por un 64 del Dow Jones y un 69% del S&P 500.

Sin embargo, cuando vemos los rendimientos de las principales acciones que tuvo esta empresa podemos comprobar otra cosa:

  • American Express: 83% (10% de cartera)
  • Coca Cola: 109% (15% de cartera)
  • IBM: 64% (10% de cartera)
  • Wells Fargo: 71% (25% de cartera)

Esas son las cuatro principales inversiones de la cartera de Berkshire en 2015, pero hay muchas otras, como las siguientes:

  • ExxonMobil: 86%
  • General Electric: -26%
  • Procter & Gamble: 61%
  • USBancorp: 40%
  • USG: – 30%
  • UPS: 24%

Con las cuatro acciones principales podemos comprobar cómo el retorno de Berkshire sería mayor que el del Dow o el SP, pero ni de lejos llegaría a eses 149%.

Es más, con las acciones más pequeñas, vemos como algunas tienen retornos negativos incluso.

El crecimiento de esta acción no solo dependió de elegir acciones de valor y ganar dinero a largo plazo. El tema es mucho más complejo que eso
El crecimiento de esta acción no solo dependió de elegir acciones de valor y ganar dinero a largo plazo. El tema es mucho más complejo que eso

El problema es que no se puede comparar a Berkshire con un fondo de inversiones normal ni mucho menos con unas acciones particulares.

De hecho, Berkshire es algo más que una empresa que invierte en acciones.

El famoso negocio de seguros de Berkshire le proveyó de innumerables beneficios, apalancamiento y excelencia en la gestión de los excedentes de caja.

Por no hablar la función casi bancaria y de crédito que ejerce esta compañía desde casi sus inicios, función muy relacionada con la anterior y todo lo que conlleve estar en la cima del mundo financiero.

Así, por ejemplo, tenemos los excelentes negocios que hace Berkshire a la hora de adquirir compañías en problemas, como el caso de General Electric en el colapso del 2008, donde a través de sus contactos pudo adquirir tres mil millones de dólares en acciones preferentes de esa acción con un dividendo garantizado del 10%, entre otras muchas ventajas.

Pues bien, como esa operación, Berkshire ha realizado innumerables más durante varias décadas. Es decir, son operaciones a las que no tenemos acceso el resto de los mortales, sino casi diríamos, grandes grupos financieros o bancos.

Otro ejemplo es de P&G explicado por Adam Hartung en el artículo de Forbes.

Evidentemente, los beneficios conseguidos por esos negocios de despacho, con la no poca colaboración de los contactos públicos, hacen que Berkshire pueda hacer negocios redondos, que a la larga hacen que su book value suba como la espuma.

Muchos piensan que la frase “invierte como Warren Buffett” se puede llevar  a cabo de manera literal con solo comprar las acciones que este adquirió para Berkshire, pero nada más lejos de la realidad.

No es tan “fácil” ganar ese famoso 19,7% de retorno anual en acciones durante 50 años como logró con su empresa. Más que nada porque los mayores rendimientos, los de los primeros años, tuvieron más que ver con crecimientos propios de sus negocios aseguradores y pericia actuarial que otra cosa.

En los últimos años y décadas, cuando el tamaño de su cartera es ya bastante grande ha sido más difícil mantener aquellos enormes rendimientos del pasado, pero con la ayuda de esos grandes “negocios”, financiaciones y buenos contactos, Buffett ha seguido manteniendo en la cima a uno de los grandes éxitos corporativos de la historia reciente: Berkshire Hathaway.

No deberíamos creernos a ciegas que Buffett se hizo rico mediante el “value investing” y los consejos de Graham, solamente.

Su etapa previa a Berkshire, donde fue de facto un hedge fund manager, además de el excelente uso financiero de los recursos provistos por el negocio asegurador de la compañía.

Me da la sensación que la mayor parte del alpha generado por Warren fue debido tanto o más a esas cuestiones anteriores que a sus compras de “valor”.

Algunas de las inversiones más conocidas y rentables de Warren Buffett fueron en varias de las acciones y empresas más populares de los últimos 50 años, aunque, como todo el mundo sabe, fuera del sector de la tecnología, al que siempre tuvo alergia.

No obstante, quiero recordar que la rentabilidad de Berkshire no es comparable a la de la cartera de Buffett, y este es un error en el que caen muchos inversores a la hora de intentar hacer lo mismo que hace el Oráculo de Omaha.

Es decir, si invirtiéramos en las acciones de la cartera de Berkshire hace diez años no habríamos ganado ni de lejos la revalorización de la misma, y esto es así, porque Berkshire ha sido una de las mejores empresas de los últimos 40 años, la cual debe buena parte de sus ganancias a otro tipo de inversiones y negocios con los que no podemos ni soñar los inversores particulares.

Warren Buffet y sus mejores inversiones

Además, no olvidemos los contactos que tiene Buffett en las altas esferas, el cual es otro factor crucial que hace que el rendimiento de este esté muy lejos de ser fácilmente asimilable por el inversor pequeño o medio.

De cualquier modo, recordemos cuales fueron algunas de sus mejores inversiones a largo plazo de siempre.

Warren Buffet y Coca Cola (KO)

Buffett empezó a comprar esta acción en 1988, en un momento en el que había mucho escepticismo sobre la misma, debido a la creencia de que la competencia acabaría por minar las ganancias de la compañía. Además, las ganancias de Coca Cola habían bajado un 2% antes de que Buffett las comprara, con lo que ya podemos ver que su estrategia puede ser variable a veces. Es decir, en ocasiones compraría acciones con ganancias subiendo por muchos años, y en casos como este, comprar incluso cuando estas bajan. El criterio de Buffett es más a “ojo”.

 

El ratio PER cuando las compró estuvo entre 14 y 19.

Esta es una de sus mayores inversiones de siempre, pasando de invertir 1.200 millones de dólares y teniendo hoy más de 10.000 millones, siendo el principal accionista del coloso americano.

 

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American Express

En 1964 Buffett compró esta conocida marca después de un momento de pánico por un asunto particular con una compañía alimentaria que hizo caer el precio de la acción un 50%. Ese momento de irracionalidad fue el que Buffett aprovechó para comprar una acción que le gustaba mucho.

A día de hoy, Berkshire tiene más del 12% de esta empresa, la cual ha tenido mucha volatilidad los últimos años, para finalmente estar otra vez cotizando en máximos y proporcionando grandes ganancias a Buffett.

Gillette

Esta fue una de las mejores operaciones de Buffett quién se vio enormemente beneficiado de la compra de esta empresa por Procter & Gamble.

Petrochina

Esta fue una de las mejores operaciones a “corto plazo” de Buffett – entendamos el corto plazo de Buffett como largo para muchos – en la que realizó enormes ganancias después de 5 y 6 años de comprar un 1,3% de la empresa en 2002/3. Esta operación le supuso una ganancia del 880%. El timing de la misma fue excelente, pues se benefició del enorme mercado alcista de las materias primas, el petróleo y China en general esos años, justo antes del colapso del 2008. Se salió justo a tiempo.

¿Quién sabe si tuvo alguna confidencia de que el mercado iba a colapsar semanas después?

No obstante, Berkshire se “comió” una mala inversión en Conoco más o menos en la misma época, justo cuando el petróleo y los mercados colapsaron en 2008.

Otras buenas inversiones de Buffet

En la automovilística china BYD, en una de las sugerencias de Charlie Munger. En 2008 Berkshire compró un 10% de esta empresa por 230 millones de dólares. De momento el retorno es de más del 600% en seis años. Ya veremos como termina.

Curiosamente, en este caso Buffett rompió ligeramente su regla de no invertir en nuevas tecnologías, tratándose en este caso de un mercado nuevo y bastante arriesgado: el de coches eléctricos.

Otra gran inversión fue la que hizo en Fredie Mac en su momento, cuando la compró en 1988, y luego de 13 años la vendió habiendo conseguido un retorno compuesto del 24% de media anual o el 1.525% en ese periodo.

Buffett tuvo el “olfato” de ver que era hora de salir de la compañía, y con lo que pasó unos años más tarde parece que acertó.

Su inversión en Wells Fargo desde 1990, en el que es el banco americano que mejor ha capeado estos años de crisis y el que le ha dado una rentabilidad media del 21% desde ese año.

Como dato interesante, decir que Buffett no gusta de invertir en bancos, pero de alguna manera vio una oportunidad en este banco, cuyas acciones estaban cayendo de manera bastante fuerte en el pequeño mercado bajista de 1990.

El retorno de Warren Buffett en los últimos años

Al parecer Buffett fue capaz de hacer retornos del 50% de media en sus primeros años de inversión, en los años 50. En este sentido no hay que quitarle mérito.

Al parecer Buffett invertía con su estrategia de valor en empresas de pequeña capitalización.

Como todo el mundo sabe, las empresas de pequeña capitalización son las que dan un mejor rendimiento a largo plazo, aunque eso sí, con mayor Beta.

Así que si tienes un gran mercado alcista, como el de los años 50, junto con inversión en pequeñas empresas a largo plazo y talento como Buffett, esa es la mejor manera de ganar dinero en ese tipo de mercados.

Más tarde, Buffett siguió disfrutando de ganancias superiores al mercado de manera más o menos constante con el paso de los años, al menos hasta 1998, año tras cual, parece que sus resultados no han sido todo los satisfactorios que la gente se piensa.

Desde 1976 hasta el 2011, Buffett obtuvo ganancias de un 6,1% en exceso que las del mercado general (SP500).

En los 50 años que van hasta el 2014, Berkshire Hathaway obtuvo una rentabilidad media del 21,6% por un 11,19 del S&P 500, lo cual no está nada mal. Pero no olvidemos que la empresa de Buffett no solo debe sus ganancias a sus inversiones en Bolsa sino a su negocio de seguros y derivados, y al hecho de que la acción tuvo un gran comportamiento en la década de los setenta con dichos negocios, mientras que el mercado general tuvo unos años espantosos. Por ejemplo, la empresa solo sufrió un año malo en esa década, donde perdió un 48,7%, mientras que el resto de los años fueron positivos, con ganancias del 129, 14, 52, 14, 102 o el 32%. Una gran década para el negocio de seguros de Warren.

La cosa, sin embargo, no ha ido tan bien en estos últimos quince años, donde el retorno de las inversiones de Buffett no superaría el 5,3% de media en el periodo de 1998 al 2013. Mientras que otros índices de “valor” como los del DFA (Dimensional Fund Advisors) tuvieron retornos del 6,6 y el 9,9%. El SP500 lo hizo en un 4,2%. Aún así, vemos como todavía fue capaz de batir al mercado.

En un último dato, el retorno de Buffett de los últimos 5 años previos al 2014, fue del 91% por el 128 del SP500, aparentemente, el peor resultado en cinco años de Buffett con respecto al mercado.

Esto, sin embargo, es normal, debido al enorme tamaño que ha adquirido Berkshire con los años, viéndose restringida en gran medida en las inversiones que hace. Ya no puede invertir cantidades importantes en las acciones con mayor potencial, las de pequeña capitalización, con lo que su rentabilidad se ve inevitablemente afectada.

No obstante, ¿Cómo ha sido Buffett, en parte, capaz de batir al mercado?

Pues ni nada más ni nada menos que – además de ser un gran inversor – siendo un gran “crony capitalist” o capitalista de Estado.

La hipocresía de Warren Buffett

Como dije antes, todo lo bueno que tiene Warren de inversor lo pierde con una gran hipocresía a la hora de defender el supuesto sueño americano y sus relaciones con los políticos de ese país.

Como es bien sabido, Buffett es uno de los “consejeros económicos” favoritos de Obama. “Warren Buffett es una de esas personas a las que escucho”, dijo el presidente demócrata. Lo mismo se puede decir de Buffett, ambos se “escuchan” mutuamente a la perfección, sobre todo a la hora de hacer “negocios”.

Los inversores particulares no tienen esos amigos.

No nos quepa la menor duda de que Buffett tuvo noticias tempranas y detalladas de toda la política de rescates que iba a sucederse en el año 2008.

Después de todo, hasta senadores que votaron a favor de los rescates tenían inversiones millonarias en Berkshire, por no hablar de los contactos directos con Paulson, Geithern y a saber quien más.

Así, tenemos que Buffett compró grandes paquetes de Wells Fargo, U.S. Bancorp, Bank of America y muchas más en medio de la gran hecatombe del 2008. Inversiones que con los rescates subsiguientes, resultaron en grandes operaciones ganadoras.

Además, los casos de inversiones en empresas con tratos favorables del gobierno por parte de Berkshire son casi interminables.

Las inversiones en compañías de transporte por rail y la legislación del Keystone XL pipeline; sus empresas de seguros y las inversiones hechas con los ingresos de las mismas, dando por hecho de que nunca tendrá que pagar los “premiums”; por no hablar del apalancamiento que viene usando Berkshire desde hace tiempo, alrededor del 1,6:1 aparentemente.

Al fin y al cabo, parece bastante claro el tipo de “valor” que la empresa va buscando al menos en estas últimas décadas.

¿Qué inversor particular puede competir con eso?

¿Seguirían siendo los retornos de Buffett del 5,3% desde 1998 al 2013 de no haber sido por sus “amigos”?

Curiosamente, la candidatura de Obama tuvo préstamos preferentes con Bank of America en su última candidatura, además de contribuciones directas a la misma, entre otras cosas.

Ciertamente, la democracia se ha tornado en una oligarquía de lo más corrupta, ya sea en España, Estados Unidos o la Conchinchina. Desgraciadamente, el sistema está podrido hasta los tuétanos.

Pero esto es algo que más o menos podemos considerar inevitable.

Todo el mundo, sabe más o menos que la democracia actual es un sistema corrupto y que aquellos que participan de la corrupción son a los que mejor les va financieramente.

Alguien que juegue limpio al 100% no podrá tener los beneficios de Buffett u otros capitalistas de Estado ni en sus más dulces sueños.

En cierto modo, hoy en día el que quiera ganar mucho o llegar muy arriba tiene que vender su alma al diablo. No hay otra manera.

Cuánto más te vendas, más alto llegaras.

Y hay muchos vendidos hoy en día; cifra que, además, no para de subir.

De todo esto, lo que más me escuece de este hombre es su hipocresía.

El mismo es conocido por su eterna crítica sobre lo poco que pagan de impuestos los ricos en América, siendo uno de los grandes defensores de las tesis socialistas de impuestos progresivos y, por ende, gran soportador del programa de Obama y los demócratas para la socialización progresiva de los Estados Unidos (y el mundo).

Como siempre, con este tipo de hipócritas, lo que Buffett quiere decir por ricos, no es referido a él mismo y los que son como él. No, en absoluto.

Los ricos a los que se refiere Obama son la clase media y media alta americana, que son los que acabarán por pagar toda la fiesta del nuevo orden que quieren implementar Warren y sus amigos. Básicamente, estos quieren implementar un sistema en el que solo el Estado y las grandes multinacionales y sus empresas son los que podrán existir.

Por supuesto que Buffett no paga ni una cuarta parte de los impuestos que paga un pequeño empresario o autónomo que ingresa 500.000 dólares al año en los Estados Unidos. Estos últimos pagan una tasa muy por encima de lo que paga Buffett, el cual tiene una estructura legal montada de tal manera que acaba pagando prácticamente nada.

Cuando Buffett dice que paga menos impuestos que el secretario de Obama, está jugando a un juego muy sucio, pues sabe que esto es verdad, en parte, pero sobre todo sabe, que esas declaraciones forman parte de un juego de marketing fabuloso, en el cual el objetivo es exacerbar el “principio de división” en las masas.

Es decir, lo que él y sus aliados buscan con ello, es encender a las masas para culpar a los “ricos” y buscar leyes cada vez más igualitarias.

Pero como dije, esas leyes igualitarias acabarán por afectar a los pequeños empresarios que serán los que terminen siendo confiscados y arruinados, no a los tipos como Warren.

Este, por el contrario, y al igual que las grandes empresas en Venezuela, encontrará la manera de hacer negocios en medio de los cada vez más inestables entornos socialistas en los que tocará vivir.

No puede ser de otra manera, cuando ya no hay “competencia”, y la mejor manera de eliminar la competencia es controlando al “Estado” y a los ilusos que piensan que tienen el control del mismo en manos del “pueblo”. Y entonces, Buffett y otros como él se reirán viendo que el pueblo se mata por cuatro pagas “igualitarias” mientras ellos se sientan sobre montañas de oro en sus torres de marfil.

La verdad que el panorama es desolador.

Es gracias a Buffett, y gente como él, que las regulaciones de los Estados Unidos, y los países del mundo avanzado, se han multiplicado por treinta en los últimos veinte años, haciendo que casi sea imposible emprender desde abajo.

Entre los impuestos y las regulaciones, ya casi no es posible montar un negocio genuino y la mayoría de los negocios que se montan son basados en tejidos regulatorios asfixiantes, donde es más importante el quién conoces en la administración, que otra cosa.

Lo curioso es que Buffett no para de vender lo maravillosa que es “América” y el brillante futuro que le espera a la misma, como suele decir en alguno de sus reportes anuales, cuando en realidad, el futuro que le espera a los Estados Unidos es uno bien oscuro, en medio de estados policiales, regulaciones masivas, pagas y ayudas del Estado generalizadas, multinacionales como únicos actores “privados” y corrupción y vicio extremos, aunque ya estamos empezando a presenciar esas cosas en cierto modo.

Todo lo que tiene de buen inversor lo pierde en sus juegos sucios de política rancia.

Lástima que sea así.

Podría dar un ejemplo de honestidad, y decir bien claro que la América de libertad que conoció cuando joven ya casi no existe y va camino de desaparecer, en parte gracias a hombres como él.