¿Qué es la rentabilidad por dividendo?

La rentabilidad por dividendo (Dividend Yield en inglés) es uno de los ratios financieros de análisis fundamental más importante que existen y que nos mide el ratio entre el dividendo por acción que una sociedad ha repartido durante un tiempo determinado – idealmente un año – y el precio de la misma.

La rentabilidad por dividendo es un ratio que se usa en casi todos los paneles de análisis fundamental que encontremos en la red.

Lo podremos ver junto al PER, ROE, BPA, Precio/Cash Flow, etcétera.

La esencia del ratio es muy simple y es la razón fundamental del porqué hay tantos inversores en el mundo que deciden buscar estrategias basadas en empresas que dan dividendos mejores de lo típico: las típicas estrategias de “aristócratas del dividendo”, y de las que he hablado en alguna ocasión.

La lógica es impecable.

La rentabilidad por dividendos como indicador del buen hacer de una empresa

Si una empresa paga dividendos altos es porque está, no solo ganando dinero, sino que además confía en que puede ganarlo de una manera sólida y constante en el tiempo porque ya no está tan preocupada por crecer.

Es decir, que con la rentabilidad por dividendo podríamos diferenciar entre empresas que tienen buenos dividendos durante el tiempo, empresas que reparte dividendos escasos y empresas que no reparten dividendos.

La tesis de las estrategias de dividendos es que al pagar dividendos generosos estas empresas están plenamente consolidadas y con negocios bien establecidos; y es cierto.

Las empresas que reparten mejores dividendos son aquellas cuyos negocios están ya, por decirlo de alguna manera, más maduros, y en cierto modo es más difícil de que quiebren.

Los casos típicos son los de aquellas empresas cuyos negocios están completamente asimilados en las sociedades y aquellas que operan bajo los paraguas regulatorios del Estado en forma de “semi-oligopolio”, caso este último muy típico de las sociedades más latinas, por ejemplo España o Sudamérica .

Por ejemplo, empresas con altos dividendos con un gran historial y “maduras” son las que podemos encontrar en el Dow Jones, como IBM, Exxon o Coca cola. Muchas de estas empresas obviamente no pagaban muchos dividendos en sus etapas de crecimiento, cuando sus productos aún estaban en fase de penetración en los mercados mundiales. Hoy en día son empresas “estables” (si es que ese término lo podemos usar en Bolsa) y con negocios más que consolidados en el mundo, por lo que reparten dividendos atractivos en la medida que puedan.

Otro grupo de empresas que reparten dividendos son aquellas que han resultado de antiguas privatizaciones de empresas estatales y de sectores fuertemente regulados, como es el caso de muchos de los colosos españoles como Endesa, Repsol, Ibredrola, Telefónica, etcétera.

Los dividendos son altos cuando una empresa cae

DIA rentabilidad por dividendo
Comprando en los 4 euros teníamos una rentabilidad por dividendo del 5%, nada mal. Sin embargo mira lo que pasa en una empresa que está en crisis. El precio cae un 50% más. Ahora da más de un 9% de rentabilidad por dividendo.

El día en el que escribo este artículo tenemos que a algunas empresas en el IBEX 35 dando unos dividendos espectaculares como Mediaset y DIA, con un 9,24% y un 7,49% respectivamente.

¿Con esos dividendos serían empresas muy atractivas para invertir no?

En teoría sí, porque en 10 o 15 años, y al precio actual, serían empresas que nos devolverían la inversión solo en pagos por dividendos.

Ahora bien, estas empresas tienen los dividendos más altos del IBEX 35 hoy en día porque han caído mucho de precio, cosa que demuestra que son empresas que están pasando dificultades en Bolsa, por la razón que sea.

La lógica nos dice que si están ganando dinero y encima pagan tanto el mercado las debe estar infravalorando y tendríamos una buena oportunidad para invertir aquí, y ciertamente es una apuesta que podría salirnos bien y ganar mucho dinero pero también podría salirnos mal si alguna de estas empresas acaba quebrando.

Ejemplo de rentabilidad por dividendo en empresa con problemas

Por ejemplo, el caso de DIA se trata de una empresa que no tiene grandes ventajas por regulación estatal, teniendo que competir en un mercado durísimo como es el de los supermercados, por lo que no es descartable que en un futuro pudiera quebrar, sobre todo si acontece una recesión importante en medio de esta caída.

Este último concepto es importante porque normalmente las “acciones aristocráticas del dividendo” llegan a pagar grandes dividendos en las caídas importantes de Bolsa cuando hay crisis o recesiones, como fue el caso del 2008 y 2009.

dividendos por valor
Aquí vemos como las empresas más “sólidas” como Mapfre, daban buen dividendo en pleno mercado bajista general. Este tipo de oportunidades son buenas para invertir.

Son los momentos de crisis y caídas generales los que mejores oportunidades nos ofrecen para entrar a comprar con “valor” esos valores que pagan altos dividendos, pues es en esos momentos cuando su precio está relativamente “infravalorado”.

En el 98% de los casos la Bolsa termina por recuperarse y esos valores que compramos con el 7 o 10% de rentabilidad acaban por subir y no solo ganamos en capitalización sino en activos que nos pagan una buena rentabilidad.

Por eso es un poco más complicado coger esas gangas cuando la Bolsa no está particularmente en crisis, porque pueden ser casos que nos estén “diciendo” que la empresa va mal a pesar de estar en un mercado tranquilo, como es el caso de DIA o Mediaset en verano del 2018. Solo el tiempo dirá si estos valores habrán dado valor o no.

¿Nos sirve la rentabilidad por dividendo para invertir o hacer trading?

Evidentemente, la rentabilidad por dividendo es un indicador de carácter fundamental y de poco nos vale en el mundo del trading.

Seguir este tipo de datos solo tiene sentido en el estudio y ejecución de estrategias de medio y, sobre todo, largo plazo.

En este sentido te recuerdo que el solo hecho de estar interesado por hacer una estrategia de dividendos ya indica que andas por buen camino, porque este tipo de estrategias suelen ser de las más seguras en el mundo de la inversión.

Segura porque es una estrategia en la que siempre vamos a ir a lo “seguro”, es decir, comprando acciones de empresas mundiales con negocios maduros, beneficios constantes y que parece difícil que vayan a quebrar.

Eso hará que estés dentro de ese grupo de inversores exitosos que a la larga van a ganar dinero.

No mucho ni muy rápido, pero sí de una manera lo suficientemente consistente y sólida para que nuestro ahorro vaya creciendo de manera sustancial.

Por lo tanto, si eres un trader de corto plazo no tiene mucho sentido que sigas la rentabilidad por dividendo de una acción.

Si eres un inversor sí que es algo que deberías tener en cuenta y que te puede dar algunas pistas sobre el tipo de acción en el que estás invirtiendo.

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