¿Quién es Peter Schiff?

Peter Schiff es uno de los más famosos comentaristas sobre temas económicos de las televisiones estadounidenses, y no lo es precisamente por su visión optimista de la economía.

Schiff es el dueño y gestor principal de Euro Pacific Capital Inc, cuyo nombre ya nos indica un poco su preferencia por las inversiones extranjeras, además de los metales.

Así mismo, y además de participar en los shows televisivos, Schiff ha escrito algunos libros interesantes sobre la crisis actual, los cuales se pueden ver en otra de sus webs, schiffradio.com. Y ya vemos, lo polifacético y emprendedor que es este hombre.

Desde luego, no se aburre.

Peter Schiff FOX CNBC

Hace años encontré las apariciones televisivas de Schiff y era un gusto poder ver como se enfrentaba constantemente al resta de comentaristas de la FOX o la CNBC, los cuales eran en su mayoría alcistas o positivos con la situación económica. Por aquella época fue Schiff el que ganó la batalla.

Era el año 2007, y el mercado empezó a resquebrajarse.

El oro, la inversión favorita de Schiff, junto con las materias primas, no dejaba de apreciarse, y con la bolsa cayendo, Schiff tuvo una gran popularidad.

El único pero fue que en el 2008, el oro también cayó a plomo, aunque luego se recuperó rápidamente.

La visión de Schiff es completamente negativa para el dólar y la economía americana, y siempre suele tener una visión no demasiado mala de la economía japonesa o de Europa, recomendando desde hace muchos años que los ciudadanos europeos o japoneses no vendan sus yenes o euros para comprar dólares.

Peter Schiff inflación

Schiff cree que los Estados Unidos terminarán con una grave crisis inflacionaria, lo cual lleva previendo desde hace 10 años, pero a este respecto, parece que de momento han estado más acertados otros como Mish Sheldock, Antal Fekete o Carl Denninger, pues a pesar de lo que digan, el clima de los últimos años es claramente deflacionario.

De todos modos, ya veremos como termina la cosa próximamente.

Según Schiff, el resto del mundo está manteniendo el nivel de vida artificial de los americanos, los cuales están adictos al crédito financiado por su Reserva Federal y los extranjeros que compran los bonos americanos.

Peter Schiff oro

Para intentar evitar el futuro robo al que serán sometidos los ciudadanos americanos, Schiff lleva años aconsejando comprar oro y plata a través de los certificados “Perth Mint”, y la evasión de todo el dinero posible de los Estados Unidos para comprar acciones y divisas internacionales posibles.

Si bien estoy de acuerdo con Schiff en que algún día va a haber un colapso mayor y que eventualmente el oro será el mejor de todos los activos, discrepo con su visión de que la crisis va a tener como máximo epicentro a los Estados Unidos. Aunque hay que aclarar algo.

Los Estados Unidos serán el epicentro de la crisis final, de eso no cabe duda. Por eso los EEUU es el país más poderoso de la Tierra, y así ha de ser.

No obstante, por esa misma razón, creo que la gran mayoría de los países del resto del mundo sufrirán una crisis tan grande o mayor que los mismos EEUU.

Es decir, Europa no va a ser un “safe haven” junto con Japón.

Todos, absolutamente todos los países del mundo están sufriendo, y van a sufrir mucho más en los próximos años conforme se vaya entrando en los momentos finales de la crisis.

Creo que es más probable que se hunda el euro a que lo haga el dólar, y con el resto de las divisas, no veo una tercermundización de los EEUU sin que ocurra lo mismo en Europa, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, etcétera.

Quizá alguna de las divisas asiáticas u oceánicas pueda soportar mejor la crisis, o el franco suizo.

Peter Schiff crisis final

Pero ninguna va a ser la salvación ni el camino a la riqueza.

Muchos de los estados que se consideran estables hoy se convertirán en totalitarios, sin poder asegurar cuales serán unos y otros. En este respecto, Europa, y particularmente la del sur (incluida como no España) es uno de los mejores candidatos para conformar un futuro gobierno socialista de corte dictatorial.

Ni siquiera podemos descartar que China afronte un futuro tumultuoso cuando su principal cliente deja de comprarles y les haga un impago monstruoso.

Quién sabe si la misma China se puede desintegrar o incluso volver a su pasado comunista férreo, cosa nada descartable ante un colapso mundial del comercio y mucha hambre en las calles.

En situaciones como esas es cuando los gobiernos aprovechan para incrementar su sempiterna tendencia al alza en cuestión de alcanzar el Estado Total.

Si los EEUU colapsan como lo prevé Schiff, es decir cataclísmicamente, podemos estar seguros que la situación en el resto del mundo no será mucho mejor, y en muchos casos, bastante peor. Tiempo al tiempo.

No obstante, espero que Schiff tenga razón, y el resto del mundo escape mucho mejor ante el colapso que algún día va a tener que llegar a la capital del sistema fiat, los EEUU.

Recuerdo hace años, si no recuerdo mal, en el 2008 o 2009, en medio de la crisis anterior, cuando Schiff escribió un buen artículo titulado “Esta es una crisis del dólar”, haciendo referencia a la base del sistema actual.

A ese artículo le respondió Antal Fekete, con otro con el nombre de “Esta es una crisis del oro”, en el cual el mismo nos decía que la verdadera causa del problema había sido el abandono del oro por la sociedad tiempo atrás.

Yo les diría que, si bien sus dos artículos son acertados, tanto el dólar como el oro son dos consecuencias de algo mucho más profundo que viene afectando a la estructura de capital de las economías avanzadas desde hace tiempo. Y esa causa final no es otra cosa que el sistema democrático, el cual es la verdadera razón de que estemos donde estemos y vayamos a donde vayamos. Así, yo más bien diría: “esta es la crisis de la democracia”.

Que la democracia conduce eventualmente a un sistema totalitario lo sabemos unos pocos.

Algunos sabemos que no se puede hacer nada por evitarlo, ya que forma parte de los procesos cíclicos de la naturaleza, pero las masas piensan que la democracia conduce a algo superior, cuya naturaleza no alcanzo a comprender.

Lo que sí sé, es que algún día ya no habrá democracia en los EEUU, ni en Europa, y ese día no habrá oro que valga.

Quizá, alguno de los países que Schiff recomienda pueda albergar algún gobierno decente donde podamos intercambiar nuestro oro por un poco de seguridad y paz.

¿Quién sabe?