Tsipras, Grecia y el imperio de la regulación

Hace unos días Tsipras escribió una carta pública en la que se quejó amargamente de lo injusta de la situación con Grecia y donde despotrica contra las estadísticas oficiales, diciendo que no deberíamos dejarnos llevar por esos índices, y que los mismos no representan la realidad.

Por ejemplo:

No es justo seleccionar índices de estadísticas, incluso si vienen con el prestigio de economistas distinguidos, como Olivier Balnchard (SIC) para producir generalizaciones que oscurecen la realidad.

En ese sentido, me gustaría destacar un mito popular, según el cual el contribuyente alemán ha sido empujado a creer.

Esto es, que está pagando los salarios y las pensiones del pueblo griego. Eso es absolutamente falso.

Como siempre, los maestros de la retórica, que no son otra cosa que los maestros de la mentira, siempre tienen la capacidad de decir cosas que suenan bien, lógicas, racionales y, sobre todo, afectivas, de tal manera que la gente tienda a simpatizar con los mismos. Todo en nombre del “Bien común”.

El problema es que a los ojos de la objetividad, dichas palabras no son más que tergiversaciones, lindos “cuentos chinos”, “fabricaciones sémicas”.

En primer lugar, las pensiones griegas son una fantasía del nivel de cualquier película de Disney o capítulo de Espinete (para que el que lo recuerde).

Lo cierto es que es gracias a los contribuyentes alemanes, entre otros, que el pueblo griego sigue cobrando las pensiones que siguen cobrando. Es decir, unas pensiones totalmente sobrevaloradas con respecto a lo que produce la economía griega.

Si es que no hay que darle muchas vueltas.

Tsipras tiene razón de que el verdadero problema de Grecia está en el colapso del PIB, es decir, en la caída de la producción griega, la cual cayó mucho más de lo que cayeron los gastos de pensiones, los cuales fueron recortados.

¿Pero por qué ha caído la producción griega?

¿Qué produce Grecia?

¿Qué ha producido Grecia estos últimos 30 años?

Es obvio que la producción, PIB, o demanda griega han colapsado estos años, pero ello no es causa de los “recortes”, sino el hecho de que los griegos no producen un carajo y todo su nivel de vida construido en las últimas décadas fue basado en una fantasía, con un crecimiento del Estado y las regulaciones abismal.

Como bien nos lo explican en un artículo de actingman, efectivamente, el problema de Grecia radica en el escaso poder de generar ingresos para poder pagar sus gastos. Pero, contrariamente, a lo que piensan Tsipras y sus seguidores, dicha escasa capacidad de generar ingresos fiscales no es consecuencia de una economía “neoliberal”, sino de una economía que no se encuentra lejos de un sistema soviético con más regulaciones que pelos en una cabeza.

Syriza, al igual que los diferentes partidos radicales marxistas se queja de que los antiguos gobiernos fueron causantes de la corrupción y los males de Grecia, pero ¿creen ustedes que la corrupción se ha acabado con los burócratas y políticos de Syriza?

Viendo el resultado desde el ascenso al poder de Syriza cualquiera diría que no. Desde que ha subido al poder, todos los indicadores oficiales y no oficiales, sobre todo la pérdida de confianza y retirada masiva de los depósitos, no han hecho más que empeorar.

No se puede tener un nivel de vida de un país avanzado, con funcionarios cobrando 25.000 euros brutos al año con lo que produce Grecia a día de hoy. La única manera de continuar es mediante la continua financiación y refinanciación de una deuda, eso sí, impagable.

Ese es el problema insoluble que afronta Grecia y el mundo avanzado en general – esto incluye a Alemania incluso – ya que no es posible tener este nivel de Estado, impuestos y regulaciones y pretender seguir teniendo sociedades con el nivel de vida que había en los años 90, por ejemplo. Eso es imposible.

Sin embargo, los europeos y Syriza creen que la mejor manera de crecer y tener un gran nivel de vida es mediante más gasto, más impuestos, y sobre todo, más regulaciones, el arma favorita de estas gentes.

 

Grecia y las cadenas de la regulación socialista

 

Lo que ocurre, es que cuando tienes una economía regulada de la manera que está la griega, es imposible generar ingresos con los que pagar los gastos, y no digamos ya la deuda.

Como nos indica el artículo de Tenerbrarum (actingman) no hay noticia de que a pesar de los moderados recortes, se haya reducido en un ápice la maraña monumental de regulación que se ha creado en las últimas décadas.

 

Lo única producción que ha aumentado en Grecia en los últimos 20 años es la de "papel" y burocracia
Lo única producción que ha aumentado en Grecia en los últimos 20 años es la de “papel” y burocracia

Cortesía de stux, pixabay

 

Solo en Grecia hay más de 17.000 leyes y decretos que hacen casi imposible cualquier actividad emprendedora de producción genuina; salvo de negocios relacionados con lo “público” y “cafeterías”, lo cual no es producción, sino mera estadística vana.

Esto se ve bien en casos tan sencillos como el publicado en actingman, el que nos recuerda que para abrir un simple negocio online en Grecia se necesitaron 10 meses, mientras que el mismo negocio obtuvo el permiso en un día en los Estados Unidos. Y no es que los Estados Unidos se caracterice por un país con pocas regulaciones precisamente.

El artículo original decía, entre otras cosas:

Antonopoulos y sus socios pasaron horas obteniendo papeles y permisos de las oficinas de hacienda, Comercio e Industria de Atenas, el servicio municipal, seguridad social, bomberos (sic) y los bancos. En el departamento de sanidad los socios fueron requeridos para aportar informes de rayos X de sus pechos, y en lo más surrealista, ejemplos de taburetes (sic).

Y esto no es sino una pequeña parte.

El hecho, es que Grecia es hoy en día un Estado con una regulación digna de una dictadura soviética.

No es de extrañar, que al igual que en España, es casi imposible que en los últimos años pueda crearse una empresa puntera internacional en casi ningún sector. Ni puntera ni nada.

Así es imposible crear la base fiscal para pagar esa demanda que necesita Grecia. Y menos con más regulaciones y gastos, como quiere Syriza.

Si Siryza quiere una Grecia sin recortes, puede declarar el impago, salir de la Unión Europea, y entonces implementar sus políticas en el país, así como el chavismo en Venezuela, solo que los griegos no tienen tanto petróleo. De hecho, no tienen casi nada.

¿A qué espera para hacerlo? ¿A qué esperan para vivir sin “recortes” ni “ajustes” ni “desempleo”?

Grecia alcanzaría todo eso, sí, pero el salario y el nivel de vida serían más próximos a la Albania comunista de antaño que otra cosa.

Grecia alcanzaría “pleno empleo” (del tipo de cavar agujeros para volver a taparlos) así, pero cobrando 50 euros al mes y con “casa gratis”. Venga, ánimo, a por ello.

Quizá si los griegos redujeran su burocracia en un 90%, y en vez de tener 17.000 leyes tuvieran 1.700, y muchos menos funcionarios, quizá tendrían una posibilidad de volver a ser un Estado próspero, pero esa vez, sin necesidad de ser subvencionado o pidiendo crédito.

Desgraciadamente, los griegos no van a reducir su burocracia en un 90%. Mas creo que veremos más bien lo contrario.

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