Volatilidad, inversión y socialismo

Que es volatilidad

Uno de los conceptos más importantes en el mundo del trading es el de la volatilidad, y por buenas razones además.

La mayoría de los que toman parte en el trading o el mundo de la inversión buscan volatilidad, es decir, que sus activos se muevan mucho y lo más rápido posible.

Esto es así, sobre todo, para aquellos que hacen trading a corto y medio plazo con el objetivo de conseguir ganancias de capital.

Como excepciones a esto podemos tener ciertos nichos del mundillo como los vendedores de opciones y market makers de ese sector.

Los mismos prefieren mercados sin volatilidad alguna, pues la ausencia de la misma repercute en sus ganancias. Estos operadores no buscan “capital”, sino “renta”.

Volatilidad invertir

Lo curioso es que la mayoría de traders a corto plazo e intradía de otros sectores también buscan “rentas”, pensando que pueden abrir una cuenta con 4.000 € y ganar 2.000 todos los meses haciendo day trading del SP500, pero se equivocan.

Muchos lo que consiguen, es perder esos 2.000 € al mes intentado cazar elefantes con matamoscas.

Esos operadores harían bien en buscar “capital”, no renta. Y la mejor manera de conseguir capital como trader o inversor en los mercados es dejando correr los beneficios. Aunque eso es más fácil ser dicho que hecho.

De igual manera que los vendedores de opciones, los market makers de forex o CFDs, en general, prefieren mercados tranquilos, pues es en los mismos donde hacen bastante dinero, debido a que los clientes difícilmente podrán hacer dinero (a costa del market maker) en dichos mercados.

Sin embargo, los mercados volátiles, que se mueven muchos son vistos con mayor peligro, pues pueden provocar situaciones inesperadas. No tanto porque el número de traders ganadores aumente, sino por la incertidumbre de un mercado inquieto.

Concepto de volatilidad

Al igual que los vendedores de opciones, el bróker de CFDs está en el otro lado del trade cuando me compra los CFDs que vendo, y si por alguna razón, se produce un cataclismo en esa acción, y mi posición, y la de otros clientes, es lo suficientemente fuerte, el market maker no va a estar contento.

Otros inversores que no buscan volatilidad son los típicos inversores conservadores que prefieren invertir en bonos y depósitos.

Estos “eliminan” el peligro de volatilidad, por ejemplo mediante un depósito a X por ciento en Y años.

Volatilidad definición

La gente que odia más la volatilidad, y que aspiran al mundo sin la misma, son los adalides y defensores de tesis socialistas o comunistas; como queramos llamarlo.

Estos suspiran por un mundo sin volatilidad, es decir, sin mercados financieros o de ningún tipo, donde todos los precios estén “controlados”, así como las vidas de la gente.

No puedes controlar los precios, el tipo de cambio, de interés y los capitales, sin al final controlar las vidas de las personas.

Volatilidad mercados

Ese es uno de los precios que hay que pagar, además del hecho de que esas medidas no funcionan, pues lo que crean es más volatilidad aún.

No hay mercado de bonos más volátil que uno de un país donde todos los precios están controlados, como por ejemplo el caso actual de Venezuela, con los tipos del bono a dos años al 60% (¡Sí!, al 60%), y su divisa depreciándose al 60, 80 y más % al año.

Desde luego, una sociedad con un control absoluto de su destino.

Un país donde el bolívar oficial se cambia a 6.2 por dólar y el extraoficial a 185 (aprox.), resultando en un spread del 3.000 %. Ahí es nada.

Eso es volatilidad, y los mercados donde los “especuladores” campan a sus anchas, son mercados de lo más aburrido, donde los spreads rondan el 0,01% (en los pares principales del dólar por ejemplo).

Volatilidad bolsa

Los inversores a largo plazo intentan buscar una volatilidad equilibrada con valores más o menos seguros.

Estos saben que hay unas acciones o valores más volátiles que otros, y algunos invierten en los mismos, asumiendo ese riesgo extra.

Por otro lado, están los que prefieren invertir en valores más estables y que sean menos propicios para grandes drawdowns (caída de la inversión desde su máximo a su máximo punto de pérdida, lo cual se mide en porcentaje).

Para intentar estudiar esto siempre se tiene un índice de referencia.

Volatilidad Beta

En acciones tendríamos el Dow, SP500 o IBEX, dependiendo de un país u otro. Estos índices marcarían el nivel estándar de volatilidad “Beta”, que sería 1.

Este valor Beta nos viene a medir la volatilidad relativa de los diferentes valores con respecto a esos índices.

Un valor de 1,5 de Beta quiere decir que tenemos un activo bastante más volátil que el índice general. Es decir, que se mueve bastante más y con más violencia.

En el mismo, tendremos más posibilidades de hacer mucho dinero, pero también de perderlo. Un Beta de 0,75, por otro lado, nos estará indicando un activo bastante más tranquilo que el índice general, y por lo tanto menos dado a vaivenes.

Normalmente, los índices tecnológicos o sectores e índices que engloban a las pequeñas empresas, tienen más volatilidad que los índices principales, como el SP500.

Cuando los mercados tienen una gran fase alcista de 15 o 20 años, suelen subir bastante más que el índice principal.

Sin embargo, cuando hay épocas de mercados complicados, los mismos suelen sufrir más que los primeros.

Indice de volatilidad

Como se podía ver en el “Random markets..” de Malkiel, durante el Siglo XX, los valores pequeños tendieron a ganar más a la larga que los índices de los valores grandes, pero los primeros estuvieron sujetos a más volatilidad.

Un inversor debe elegir según sus preferencias.

Lo lógico y recomendado es que elijan una cartera de valores o sectores bastante amplia, pues invertir en una sola acción no es nada aconsejable.

¿Queremos más o menos riesgo?

¿Más potencial de ganancia o menos?

Volatilidad intradiaria

Los traders a corto plazo, tanto day traders como swing traders, buscan la volatilidad como agua vendita.

Es evidente que si estás operando un rango de tiempo pequeño, donde el activo no tenga muchas opciones de moverse de manera tan fuerte como a largo plazo, nos interesarán activos que tengan un movimiento fuerte y en ocasiones, lo más violento posible.

Si vamos a hacer day trading en el SP500, debemos esperar que el mismo se mueva, y no días en los que sube un 0,2% para luego bajar otro 0,2%. Si bien es cierto que hay alguien que puede hacer dinero en ese ejemplo (poniéndose corto cuando ha subido ese 0,2%), las posibilidades de ganar o de hacer algo de dinero se vuelven nulas así.

Un day trader quiere que haya volatilidad diaria, que su IBEX o su DAX se muevan bastante y a su favor ese día.

Por eso, los day traders, de por ejemplo, forex, tienden a no elegir pares como el USD/CAD, ya que el mismo suele tener una volatilidad diaria mucho menor que el EURUSD, y con un spread superior incluso a este.

Un swing trader quiere que haya volatilidad tanto a la baja como al alza, dependiendo de su estilo, y si es un contrarían o un trader tendencial.

Volatilidad financiera

Un trader tendencial querrá que haya volatilidad, pero no a cualquier precio.

Este detestará los mercados que se mueven muy fuertemente pero que lo único que hacen es subir unos puntos para volverlos a bajar. Es decir, este odia los mercados en rango, a pesar de que estos puedan tener una alta volatilidad en el movimiento a corto plazo.

El trader tendencial está más interesado en la volatilidad a medio plazo, y que el precio de un activo se dispare hacia un mismo lado en un movimiento bastante fuerte de muchos puntos porcentuales, cuantos más mejor.

Esto requerirá mantener las posiciones durante varios días.

Un trader tendencial tenderá, pues, a escoger valores que tengan un histórico de movimiento tendencial bastante aceptable.

Por eso, si opera forex, tenderá a escoger los pares del yen por encima de los de la libra o el dólar canadiense. Así mismo tenderá a escoger los valores que le ofrezcan mejores condiciones en coste de spread y liquidez.

Por ejemplo, preferirá operar el  cfd del DAX con un spread de 2 puntos, a operar el IBEX con un spread de 15, para unos precios de los índices casi iguales. Es decir, en términos de spread, el DAX es casi 8 veces más barato que el IBEX.

Volatilidad económica

La volatilidad de los mercados financieros es inherente a la existencia de los mismos.

Mientras haya mercados financieros con activos diferentes habrá una cierta volatilidad, la cual será más sana cuanto más libres sean los mercados.

De tal modo que a mayor grado de libertad y no regulación, y aunque parezca contradictorio, los mercados son menos volátiles e inestables.

La volatilidad va aumentando a medida que aumentan los controles de los gobiernos.

Normalmente, antes de las regulaciones de precios y capitales, hay otras miles más sutiles.

Esto, indudablemente, crea oportunidades crecientes para algunos especuladores, tanto del mercado (consiguiendo beneficios honestos, al estar acertados sobre el movimiento futuro de un activo), o de lo público (consiguiendo beneficios deshonestos fruto de la corrupción y la regulación crecientes).

Volatilidad cero o infinita

Lo curioso es que el feedback del sistema refuerza las tesis de los segundos, y las culpas recaen cada vez más en los primeros. Y así en un círculo sucesivo que nos lleva camino a una regulación total.

Pero dicha regulación total, por mucho que “elimine” los mercados, no logrará reducir la volatilidad de la sociedad. No hay entorno más volátil que la economía intradiaria de un país totalitario o casi totalitario, como Venezuela o Cuba.

Cierto es que no se podrá comprar la libra y esperar a que esta suba un uno por ciento al final de la sesión.

Eso ya no existe en Cuba, por ejemplo.

Lo que sí existe allí, o en Corea del Norte o cualquier país similar, es que alguien que compra un dólar al tipo oficial (normalmente alguien con contactos próximos en el gobierno), lo puede vender luego en la calle con una diferencia del 100, 500, 1000 ó 2000% en el mismo día.

Eso sí es volatilidad señores.